La retirada de asientos en el desembarque del Aeropuerto de Fortaleza provocó una fuerte reacción de los pasajeros y abrió un debate sobre la accesibilidad, el confort y la gestión privada en terminales brasileños.
Desembarcar en el Aeropuerto de Fortaleza se ha convertido, para quienes esperan transporte en el área pública, en una experiencia marcada por largos períodos de pie.
El cambio ganó visibilidad después de que el arquitecto Lucas Rozzoline reportara en redes sociales que las sillas del vestíbulo habían sido retiradas recientemente.
Según un reportaje publicado por el diario A Tarde este martes (02), el relato se esparció rápidamente y abrió espacio para críticas sobre el confort y la accesibilidad en la terminal administrada por la iniciativa privada.
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Lucas desembarcó el pasado sábado, 29, y contó que buscó un lugar para sentarse mientras esperaba a su novia.
Al caminar por el vestíbulo, observó que todos los bancos que antes estaban instalados en el desembarque habían desaparecido.
Afimó que recorrió varios segmentos del espacio hasta concluir que los asientos habían sido completamente removidos.
El diario A Tarde destacó que el arquitecto grabó un video mostrando áreas vacías donde, hasta hace poco tiempo, había filas largas de sillas.
La publicación describe que el relato se transformó en una especie de “termómetro” del desconforto vivido por quienes llegan a Fortaleza y necesitan esperar a familiares, conductores de aplicaciones o taxis.
En diferentes áreas del desembarque, pasajeros aparecen de pie, apoyados en paredes o con maletas en el suelo, una escena que, de acuerdo con la investigación del diario bahiano, se repitió a lo largo del fin de semana.
Repercusión en redes e impacto en el confort de los pasajeros
El video grabado por Lucas muestra lo que él llamó “vacío de mobiliario” en áreas donde siempre hubo bancos.
De acuerdo con el reportaje de A Tarde, decenas de personas esperaban transporte en el momento del registro, muchas de ellas visiblemente cansadas después de largos períodos de vuelo.
El arquitecto relató que algunos pasajeros improvisaban apoyos sobre sus propias maletas, mientras que otros permanecían apoyados en columnas o paredes laterales, sin ninguna opción de descanso.

Además, el diario también señaló que la falta de asientos afecta principalmente a quienes no permanecen dentro de las áreas restringidas del aeropuerto, como la sala de desembarque interna, donde aún existen sillas.
En espacios amplios y de circulación mixta, como el vestíbulo público, el desconforto sería más evidente, ya que el flujo de pasajeros se mezcla con el de familiares y conductores que esperan la salida del terminal.
Debate sobre accesibilidad y exigencias técnicas
La crítica de Lucas no se limita a la experiencia personal de estar de pie esperando transporte.
Como arquitecto urbanista especializado en accesibilidad y patrimonio histórico, enfatiza que la retirada de sillas toca en cuestiones técnicas y legales.
En una entrevista citada por el diario A Tarde, recordó que espacios de uso público o colectivo deben ofrecer condiciones mínimas de confort, especialmente para personas con movilidad reducida, ancianos, gestantes y niños.
Normas brasileñas de accesibilidad prevén directrices para circulación, uso seguro del espacio y oferta de mobiliario adecuado.
Lucas resalta que bancos en áreas de gran flujo no representan solo un elemento de comodidad, sino parte de la estructura necesaria para garantizar permanencia segura e inclusión de todos los perfiles de usuarios.
Para él, la ausencia de este mobiliario crea barreras físicas incompatibles con ambientes de gran movimiento.
Fraport Brasil se pronuncia sobre la retirada de los asientos
Preguntada sobre la remoção de assentos, la Fraport Brasil, concesionaria responsable de la gestión del Aeropuerto de Fortaleza desde 2018, informó mediante una nota que la medida tiene como objetivo aumentar la fluidez de la circulación en los horarios pico.
Según la administradora, la retirada de las sillas buscaría evitar bloqueos y aglomeraciones en los puntos más concurridos del desembarque.
La empresa afirmó que el terminal todavía cuenta con lugares para sentarse, distribuidos en cafeterías, en el check-in y en áreas específicas destinadas a quienes esperan taxi o auto por aplicación.
Agregó además que lamenta eventuales trastornos causados por el cambio.
Por otro lado, usuarios entrevistados por el diario A Tarde afirman que esos asientos quedan alejados de las áreas de mayor circulación y, en algunos casos, condicionados al consumo en establecimientos privados, lo que impide su acceso pleno.
Gestión privada y uso del espacio público en el aeropuerto
El Aeropuerto Internacional de Fortaleza pasó a ser administrado por la Fraport tras una subasta realizada por el gobierno federal.
Desde entonces, obras de modernización y reorganización interna han sido conducidas para ampliar la capacidad del terminal.
No obstante, como apuntó el diario A Tarde en su cobertura, decisiones sobre mobiliario y circulación en áreas públicas despiertan cuestionamientos entre pasajeros, especialistas y entidades ligadas a la accesibilidad.
Por un lado, la concesionaria afirma que la retirada de los bancos mejora la movilidad y reduce puntos de acumulación.
Por el otro, pasajeros y profesionales de la arquitectura urbana alertan que la supresión de asientos puede transferir al público el costo de la reorganización espacial, sobre todo para quienes dependen de pausas frecuentes o enfrentan dificultades de locomoción.
La discusión no se limita a la capital cearense.
Aeropuertos concesionados en otras regiones también han sido objeto de debates sobre el equilibrio entre eficiencia operativa, estímulo al consumo y mantenimiento de espacios de descanso en áreas abiertas al público.
El reportaje de A Tarde contextualiza este escenario y muestra que las quejas sobre Fortaleza forman parte de un debate más amplio sobre el papel social de los aeropuertos como equipamientos de infraestructura esenciales.

Aguardem que virão mais coisas neste estado que é aprendiz de coisas erradas.
A idéia foi simples, empurrar os passageiros para os locais onde existam cafés e lojas, assim haverá consumo obrigatório para permanecer sentado. Uma idéia genial para o comércio, mas, como sempre, vem para ferrar o cidadão.
A má gestão dos orgãos do ESTADO, omissos, ineficientes e corrupt#os é que gera toda sorte de desgrac@s ao povo Brasileiro.