En medio de apagones frecuentes y calor sofocante, arquitecto crea sistema en terracota para enfriar edificios sin aire acondicionado, inspirando soluciones naturales en una ciudad cada vez más caliente.
En Nueva Delhi, hay noches en que el calor supera los 35 ºC y el aire parece casi palpable. Para soportar estas temperaturas, millones de personas encienden el aire acondicionado al mismo tiempo y, cuando la red no aguanta, los apagones se extienden por horas. En este escenario de calor extremo y energía bajo presión, surge una alternativa audaz: usar agua, barro y ventilación natural para enfriar edificios sin aire acondicionado.
En lugar de depender solo de máquinas, un arquitecto indio decidió revisitar técnicas milenarias de enfriamiento con terracota, ajustar el diseño a la realidad de las grandes ciudades y crear estructuras que funcionan como una mezcla de jardín vertical, filtro de viento y sistema evaporativo.
La propuesta es simple y ambiciosa al mismo tiempo: reducir la carga sobre el aire acondicionado y mostrar que es posible enfriar edificios sin aire acondicionado todo el tiempo, usando la naturaleza como aliada.
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Cuando el calor extremo y los apagones se encuentran
En las últimas olas de calor, las noches en Delhi llegaron a registrar mínimas en torno a 95 grados Fahrenheit, el equivalente a cerca de 35 ºC.
Esto significa que el cuerpo casi no descansa del calor ni de madrugada. En estas condiciones, el uso de aire acondicionado se dispara justamente en el período en que la red eléctrica está más vulnerable, provocando cortes de energía que pueden durar horas.
Con el calor alto dentro y fuera de casa, y sin garantía de que el aire acondicionado funcionará todo el tiempo, crece la búsqueda por soluciones que no dependan solo de compresores, gas y enchufes.
Es ahí donde entra la idea de enfriar edificios sin aire acondicionado como regla general, usando el aire frío artificial solo en momentos críticos, por menos tiempo.
La lógica detrás de este movimiento es pragmática.
No se trata de demonizar el aire acondicionado, sino de reconocer que, en muchos lugares, la infraestructura eléctrica no soporta que todas las personas refrigeran todos los ambientes, todo el tiempo, solo con máquinas.
Si una parte del enfriamiento proviene de sistemas naturales, el conjunto se vuelve más estable y menos vulnerable a apagones.
Un sistema basado en la naturaleza, no en sellar el calor
El punto de partida de este proyecto es el concepto de sistema basado en la naturaleza. En lugar de sellar la edificación para impedir cualquier intercambio de aire, la propuesta es exactamente lo contrario: mantener el espacio naturalmente ventilado, permitir el flujo del viento y crear ciclos de intercambio de energía entre interior y exterior.
El arquitecto detrás de esta solución, Monish Siripurapu, vio en la terracota y el agua un camino para reducir la dependencia de sistemas mecánicos.
En lugar de crear más una máquina, diseñó estructuras que funcionan como piel de edificio, filtrando y enfriando el aire que entra.
La idea central es simple: si la fachada o la ventana comienzan a colaborar con el enfriamiento, el edificio necesita menos esfuerzo del aire acondicionado.
Con esto, se vuelve más viable enfriar edificios sin aire acondicionado de manera integral, usando el equipo solo en áreas esenciales o en los horarios de calor más extremo.
Terracota, agua e inspiración en una colmena
En el estudio instalado en un antiguo establo, en las afueras de Delhi, el arquitecto y su equipo prueban diferentes formatos y arreglos de piezas de terracota.
Una de las estructuras más llamativas está inspirada en una colmena. En lugar de paredes lisas, surge un panel con decenas de conos de barro huecos, encajados uno al lado del otro.
Cuando el agua se vierte en la parte superior, estos conos se humedecen y comienzan a actuar como pequeñas superficies de enfriamiento.
Al tocar la terracota, se puede sentir que está más fría que el aire alrededor, incluso sin gotitas de agua visibles escurriendo.
El viento que pasa entre los conos entra en contacto con esta superficie húmeda y llega al interior del ambiente a una temperatura más baja, gracias al enfriamiento evaporativo.
La innovación no solo está en la física del proceso, que se conoce desde hace siglos, sino en la forma de aplicar esta lógica. En algunos prototipos, el mismo panel de terracota funciona como un híbrido de jardín vertical y sistema evaporativo, uniendo sombra, evaporación y filtrado del aire.
Así, una única estructura puede, al mismo tiempo, bloquear la radiación directa, reducir la temperatura del viento que pasa y crear un elemento estético en la fachada.
Al actualizar esta técnica, el arquitecto rescata prácticas tradicionales como el uso de recipientes de barro y jarras de agua para enfriar ambientes y, a su vez, transforma estos elementos en módulos repetibles.
El objetivo es que enfriar edificios sin aire acondicionado deje de ser solo un recuerdo de la arquitectura vernacular y pase a ser una alternativa real en ciudades calurosas.
De lo experimental a las 70 instalaciones en casas, fábricas y espacios públicos

El sistema no se ha limitado al laboratorio. Según el propio arquitecto, ya son cerca de 70 instalaciones esparcidas por India, en casas, espacios públicos y fábricas.
En algunos proyectos, los paneles de terracota están instalados en ventanas; en otros, se convierten en grandes fachadas que envuelven parte de la edificación.
La energía necesaria para operar es mínima: básicamente, mover el agua de vez en cuando, por bomba o gravedad, para mantener la superficie húmeda.
Fuera de eso, el sistema trabaja con el viento que ya existe y con la propia capacidad de la terracota para retener y liberar humedad.
Esta simplicidad energética combina especialmente bien con contextos en los que hay apagones recurrentes.
Si el objetivo es enfriar edificios sin aire acondicionado de forma continua, hace la diferencia tener una solución que siga funcionando incluso cuando la red falla o cuando el uso de máquinas necesita ser reducido para aliviar el sistema eléctrico.
Cada clima, una solución diferente de enfriamiento natural
Un punto importante es que estos sistemas no funcionan como un aire acondicionado convencional, que teóricamente puede ser instalado en cualquier lugar y programado para entregar siempre el mismo resultado. En el caso de las soluciones basadas en la naturaleza, el clima local y las condiciones del entorno son parte del proyecto.
Por eso, no existe una solución única válida para el 100% de los espacios. En lugar de un modelo estándar, el equipo desarrolla variaciones de diseño y combinaciones diferentes de sombreado, evaporación y ventilación para adaptar el sistema a cada uso y a cada ciudad.
La idea es justamente personalizar la forma de enfriar edificios sin aire acondicionado en función del clima, la humedad, la dirección de los vientos y el tipo de edificio.
Este enfoque reconoce que no hay solución perfecta y que la ganancia está en reducir el peso de los sistemas mecánicos, no en eliminarlos totalmente.
En algunas situaciones, lo natural responde por la mayor parte del confort térmico, y el aire acondicionado aparece solo como apoyo puntual. En otras, las dos tecnologías trabajan en paralelo, con una división más equilibrada del esfuerzo.
Menos ocho horas de aire acondicionado, más equilibrio en el clima interior
En la práctica, el impacto de este tipo de sistema se hace evidente en el tiempo de uso de las máquinas de refrigeración.
En lugar de mantener el aire acondicionado encendido ocho horas al día, la meta pasa a ser concentrar el uso en dos o tres horas, en los momentos de calor extremo, y confiar en el sistema natural en las demás horas.
Esta reducción de carga tiene un efecto directo tanto en la factura de energía como en la presión sobre la red.
A escala de barrio o ciudad, si muchos edificios adoptan estrategias similares para enfriar edificios sin aire acondicionado de forma integral, el resultado es un pico de consumo más bajo y menos probabilidad de apagones en cascada.
Al mismo tiempo, el residente pasa a experimentar una relación diferente con el ambiente interior.
En lugar de depender de ventanas herméticamente cerradas y de una única máquina, el confort térmico también proviene de la sombra, del flujo de aire y de la interacción con materiales simples.
Es una combinación de tecnología actual con sabiduría antigua, orientada hacia un futuro en el que el calor extremo tenderá a ser más frecuente.
Ante este escenario, en que noches de 35 ºC y cortes de energía ya forman parte de la rutina, ¿qué camino crees que es más prometedor para el futuro de las ciudades: depender cada vez más del aire acondicionado tradicional o apostar en soluciones que ayuden a enfriar edificios sin aire acondicionado todo el tiempo, combinando naturaleza y tecnología?


THANKS FOR HIGHLIGHTING THIS PROJECT!
Where is the source for the project info & results?
Also: 1) in what climate conditions does this method work, 2) how will it work in future climate scenarios, 3) is microbial growth a problem over time, 4) how much water is needed ?