Trabajadores de la Usina Carolo, en Pontal, se quedaron sin recibir las indemnizaciones, salarios y beneficios como vales de alimentación y seguros de salud, mientras la empresa enfrenta acciones judiciales por deudas millonarias e investigaciones penales sobre irregularidades.
Al menos 350 trabajadores de la Usina Carolo, ubicada en Pontal, en la región de Ribeirão Preto, interior de São Paulo, fueron despedidos sin recibir las indemnizaciones correspondientes, de acuerdo con información divulgada por el Sindicato de los Trabajadores de la Industria del Azúcar.
Los despidos fueron confirmados esta semana, y los trabajadores acumulan pendientes que van más allá de las resoluciones contractuales, incluyendo retrasos de al menos tres meses en el pago de beneficios como vales de alimentación y la suspensión del seguro de salud de los empleados, según el relato del sindicato.
Antônio Vitor, presidente de la entidad sindical, concedió una entrevista a EPTV y detalló la situación: «De la indemnización, no recibieron nada. Además de eso, aún hay una nómina de pago atrasada», afirmando que el plazo legal de diez días después de la fecha de despido para el pago de las indemnizaciones ya había sido superado sin ninguna providencia por parte de la empresa.
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Las indemnizaciones previstas por ley incluyen aviso previo, 13º salario proporcional, vacaciones proporcionales y la liberación del 40% del Fondo de Garantía por Tiempo de Servicio (FGTS), valores que los despedidos aún esperan recibir sin una previsión definida de regularización.
Seguro de salud suspendido y apropiación indebida, según sindicato
Además de las indemnizaciones pendientes, el presidente del sindicato denunció una irregularidad grave relacionada con el seguro de salud de los trabajadores: según Antônio Vitor, la empresa descontaba mensualmente el valor de la contribución del salario de los empleados, pero no transfería el monto a la aseguradora médica responsable de la cobertura.
«En realidad, es una apropiación indebida, porque descontó del empleado y no lo transfirió a la aseguradora médica», afirmó el sindicalista en entrevista, calificando la práctica como un delito que debería ser investigado por las autoridades competentes, además de las acciones laborales ya en curso.
La situación de los beneficios había estado deteriorándose durante al menos tres meses antes de los despidos, período en el que los trabajadores continuaron prestando servicios a la usina sin acceso pleno a los beneficios por los cuales habían contribuido financieramente con descuento directo en la nómina mensual.
Protesta en frente a la usina reúne trabajadores despedidos
El día 6 de marzo, cerca de 50 trabajadores se reunieron frente a las instalaciones de la Usina Carolo para protestar contra los retrasos en los pagos y exigir la regularización de las pendientes laborales, en una manifestación organizada por el sindicato de la categoría en la región de Ribeirão Preto.
El acto público evidencia el grado de insatisfacción entre los despedidos, quienes además de enfrentar la pérdida del empleo se ven privados de los recursos financieros que serían indispensables para la transición a un nuevo puesto de trabajo en el mercado regional, ya presionado por la crisis generalizada en el sector azucarero.
Sin embargo, la administración de la Usina Carolo no fue localizada para ofrecer aclaraciones sobre las acusaciones, y la empresa no comentó públicamente las denuncias realizadas por el sindicato o las circunstancias que llevaron a los despidos masivos registrados esta semana.
Búsqueda y aprehensión de R$ 50 millones en maquinaria agrícola
La crisis financiera de la Usina Carolo no es reciente. En noviembre del año pasado, la unidad fue objeto de un mandato de búsqueda y aprehensión para la reintegración de posesión de maquinaria agrícola valorada en R$ 50 millones, movido por una empresa que alegó el impago del alquiler de los equipos desde mayo de 2025.
La acción judicial reveló que la usina acumulaba deudas significativas con proveedores y arrendadores de maquinaria, sugiriendo que las dificultades financieras que culminaron en los despidos masivos de esta semana se habían acumulado durante meses sin que se implementaran medidas efectivas de recuperación por parte de la administración de la empresa.
Aun así, el escenario se volvió aún más grave con la revelación de que la Usina Carolo fue citada en las investigaciones de la Operación Carbono Oculto, una investigación de ámbito criminal que levantó sospechas sobre irregularidades en el sector azucarero y cuyos detalles específicos relativos a la unidad de Pontal aún no han sido esclarecidos públicamente por las autoridades responsables.
El caso expone la fragilidad de un segmento que ha estado enfrentando presiones económicas crecientes, con reflejos directos sobre los trabajadores de las líneas de producción, que muchas veces son los últimos en ser informados sobre las dificultades financieras de las empresas y los primeros en absorber las consecuencias de las crisis del sector azucarero.

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