Ingeniero paulista, cuatro veces campeón de berrante en Barretos, atraviesa las Américas en una expedición de cerca de 10 mil km a lomo de mulas para volver de los Estados Unidos a Brasil, llevando la cultura caipira de Orindiúva al mundo y poniendo en debate los límites entre aventura, fe y riesgo en la carretera
Pedro Henrique Biondo, conocido como Pedro Berranteiro, está en medio de una jornada que parece guion de película. El ingeniero civil y competidor de berrante decidió volver de los Estados Unidos a Brasil montado en mulas, acompañado del perro Bastião y de un veterinario que sigue en camioneta.
La misión es llegar a la Fiesta del Peón de Barretos 2026, mayor escenario de la cultura sertaneja del país.
La expedición, llamada “Berranteiro de las Américas”, comenzó en 2023, cuando Pedro salió de Barretos en una camioneta F-1000 y cruzó 16 países rumbo a los Estados Unidos. Solo después de esa primera etapa de carretera comenzó el desafío de retorno, esta vez a paso lento, en cerca de 10 mil kilómetros de senderos y carreteras recorridos a lomo de mula.
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En las redes sociales, donde aparece como @berranteiro, el paulista muestra la rutina en la carretera, ciudades, paisajes y familias que lo reciben en el camino. En entrevistas, explica que la idea es registrar cada tramo para valorar el modo de vida del peón vaquero y de la cultura caipira que lo formó.
La historia que hoy fascina seguidores comenzó aún en la infancia. Nacido en Santo André, en la Gran São Paulo, Pedro tuvo graves problemas respiratorios cuando bebé.
Por causa de la salud, fue llevado a los dos años a Orindiúva, región rural de São José do Rio Preto, donde pasó a vivir con los abuelos y descubrió el campo, el berrante y un estilo de vida que ahora lo lleva de vuelta al Brasil en ritmo de tropa.
Infancia frágil en Santo André y renacimiento en Orindiúva
Según el diario Diário da Região, Pedro nació en Santo André y vivió los primeros meses entre médicos e internaciones por causa de crisis respiratorias. A los dos años, la familia decidió llevarlo a Orindiúva, distrito rural de Rio Preto, en busca de aire más puro y clima más ameno.
El contacto diario con animales, tierra y vida simple ayudó a mejorar la salud y moldeó su conexión con el interior.
Fue la abuela quien compró el primer berrante para fortalecer la respiración del nieto, en una especie de fisioterapia casera. El instrumento que comenzó como tratamiento rápidamente se convirtió en juguete, pasatiempo y, después, en marca registrada. El sonido del cuerno resonando por el campo pasó a formar parte de la rutina del niño.
En la adolescencia, el berrante dejó de ser solo diversión y se convirtió en compromiso. Pedro comenzó a entrenar con más frecuencia, aprendió diferentes toques usados en comitivas de ganado y, a los 19 años, debutó en el concurso de berrante en Barretos, quedando en segundo lugar.
Hoy, acumula cuatro títulos de campeón en Barretos, un currículum que refuerza su autoridad cuando habla sobre cultura sertaneja y tradición del peón vaquero.
Cómo nació la expedición Berranteiro de las Américas en mulas
Aún con la carrera de ingeniero civil encaminada, Pedro relató a amigos que se sentía atrapado en una rutina mecánica, “en automático”. De acuerdo con el Diário da Região, fue en ese período que conoció a Filipe Masetti, el “Caballero de las Américas”, famoso por cruzar el continente a caballo entre Canadá y Barretos. La amistad y las historias de carretera despertaron el deseo de vivir algo similar, pero con su propia marca, el berrante.
El viaje comenzó a tomar forma en 2021, con dos años de planificación, búsqueda de patrocinios y definición de la ruta.
En agosto de 2023, justo después de participar en la Fiesta del Peón de Barretos, Pedro salió de la ciudad en una camioneta F-1000, con el perro Bastião, y cruzó 16 países hasta los Estados Unidos, pasando por diferentes climas y fronteras.
La segunda etapa, la más desafiante, comenzó en octubre de 2024, saliendo de Fort Worth, en Texas. Allí, recibió de un criador norteamericano dos mulas, bautizadas después como parte fundamental de la expedición. Fueron cerca de dos meses de doma y adaptación, hasta que los animales estuvieran listos para enfrentar largas jornadas diarias con seguridad.
Desde entonces, el grupo avanza en promedio 25 kilómetros por día, ritmo considerado seguro para los animales, según el propio viajero y el veterinario que lo acompaña en una camioneta de apoyo. La ruta ya ha pasado por Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá, con la entrada en Colombia marcando oficialmente el regreso a América del Sur.
La meta es llegar a Barretos en agosto de 2026, durante la Fiesta del Peón, completando aproximadamente 10 mil kilómetros a lomo de mula y más de 10 países atravesados.
Según reportajes de CNN Brasil y portales del agronegocio, Pedro sueña con registrar la jornada en el Guinness World Records, como la primera travesía de las Américas realizada íntegramente en mulas con esta extensión.
Rutina en la carretera, apoyo de moradores y cuidados con los animales
La supervivencia en el camino no depende solo de patrocinios. Pedro cuenta, en entrevistas y en redes sociales, que se ha mantenido gracias al apoyo de moradores locales que lo acogen para dormir y alimentar a los animales.
En una de las etapas, por ejemplo, relató estar hospedado en la casa de una moradora de Panamá, mientras se preparaba para seguir viaje hacia Colombia.
Además del registro de la aventura, las publicaciones también sirven para mostrar los cuidados con las mulas y con Bastião. La dupla de animales se alterna, recibe evaluación constante del veterinario y períodos de descanso.
Pedro afirma que prefiere avanzar despacio, con un número limitado de kilómetros por día, para “disfrutar del viaje” y preservar la salud de los bichos, que cargan no solo los arreos y equipajes, sino también la bandera de Brasil que acompaña la comitiva.
Símbolo de la cultura caipira y debate sobre los riesgos de la aventura
Para especialistas en cultura sertaneja, el berrante y la figura del peón vaquero forman parte de un patrimonio inmaterial que une estados como São Paulo, Minas Gerais, Goiás y Mato Grosso, región conocida como Paulistânia.
Al llevar el instrumento y la vestimenta típica por países de las Américas, Pedro refuerza esta identidad y ayuda a explicar, fuera de Brasil, el significado de la Fiesta del Peón de Barretos y de las comitivas de ganado.
De acuerdo con reportajes recientes, el berranteiro afirma que su sueño es “llevar la cultura del peón vaquero al mundo” y que, antes de la expedición, sentía que solo cumplía obligaciones diarias, sin realmente vivir lo que deseaba.
El viaje, por lo tanto, es presentado por él como un cambio de clave personal, en que sustituye la oficina de ingeniería por el polvo de las carreteras de tierra y el contacto directo con quienes encuentra en el camino.
La misma jornada que encanta a miles de seguidores también provoca cuestionamientos. Hay quienes ven la expedición como un esfuerzo extremo, que expone a animales y humanos a riesgos de carreteras peligrosas, cambios bruscos de clima y falta de infraestructura.
Pedro y su equipo argumentan que el ritmo reducido, la presencia constante de un veterinario y la planificación detallada de la ruta son suficientes para garantizar bienestar animal y seguridad. Aun así, el equilibrio entre aventura, tradición y responsabilidad sigue alimentando el debate en torno al proyecto.
La historia del morador de Orindiúva que vuelve de EE.UU. a Brasil montado en mulas puede ser vista como inspiración, osadía o imprudencia, dependiendo de la perspectiva de quien acompaña. ¿Y tú, cómo ves esta travesía, un acto necesario para preservar la cultura caipira o un riesgo exagerado para hombres y animales? Deja tu opinión en los comentarios.


A aventura do Pedro Berranteiro eu considero tranquila, segura e importante para divulgar a nossa cultura. Se alguém não concorda, vamos respeitar a falta de conhecimento em relação a capacidade de um muar bem cuidado.
Acho uma aventura muito arriscada, mas, admiro o espírito corajoso do Pedro. Acredito que vai dar certo.
Fé em Deus e pé na estrada.
Penso o mesmo. Egoísta,imprudente, Sacrificar os animalzinhos em busca de realizar sonho. Tem que ser denunciado por maus tratos e responder criminalmente. Já que é masoquista, vai a pé