París reabre el vacío, y la Torre Eiffel vuelve a recibir visitantes en un puente temporal suspendido a 60 metros del suelo, con registro por QR Code en la primera plataforma y paso limitado a solo cuatro personas a la vez
La Torre Eiffel volvió a ofrecer esta primavera europea una experiencia que transforma la visita al monumento en un recorrido sobre el vacío. La estructura permite cruzar la primera plataforma por una pasarela suspendida a unos 60 metros de altura.
La atracción estará disponible hasta 3 de mayo de 2026 y ya reaparece rodeada de expectativas después de haber movilizado a miles de personas en la edición anterior. Para quienes suben al monumento, el efecto práctico es claro: además de la vista de París, ahora existe la oportunidad de caminar por un tramo que eleva la sensación de altura y tensión.
Estructura suspendida vuelve tras atraer a más de 24 mil personas en la edición anterior
La instalación temporal reaparece después de una primera prueba que llamó la atención dentro del punto turístico más visitado del mundo con cobro de entrada. En la edición pasada, la travesía fue realizada por más de 24 mil visitantes.
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Con esto, el espacio recuperó el puesto de puente urbano más alto de Francia. El regreso refuerza el atractivo de la atracción entre turistas que buscan una experiencia fuera del circuito tradicional de la visita.

Pasarela usa 25 mil paneles y soporta más de 30 mil kilos por metro cuadrado
La travesía queda suspendida sobre el suelo y fue montada con una estructura formada por 25 mil paneles de malla de alta resistencia. La capacidad declarada supera los 30 mil kilos por metro cuadrado, lo que sostiene la operación con un control riguroso de acceso.
El piso es uno de los puntos centrales de la experiencia. Como la malla permite ver el Campo de Marte bajo los pies, el visitante siente al mismo tiempo exposición, altura y movimiento, lo que amplifica el impacto del recorrido.
El acceso al recorrido depende de registro por QR Code ya dentro de la primera plataforma
El acceso a la travesía está incluido en el boleto general de la torre, con valores entre 14,80 euros y 36,70 euros, según el tipo de subida, la altura elegida y los descuentos disponibles. No existe liberación anticipada por internet para reservar este tramo específico.
Según Viajes National Geographic, el registro debe hacerse por QR Code ya en la primera plataforma. Este sistema define el turno de cada visitante y concentra el flujo en el lugar de la atracción.
Los horarios cambian durante la semana y la travesía acepta solo 4 personas a la vez
En algunos días, la entrada funciona de 11h a 18h. En otros, el horario se extiende hasta 20h, lo que amplía la ventana para quienes desean incluir el paso en su itinerario por la ciudad.
Al mismo tiempo, el control sigue siendo estricto. Solo 4 personas a la vez pueden cruzar la estructura, medida pensada para reducir aglomeraciones y preservar la seguridad durante la circulación.
Los niños a partir de 3 años pueden entrar, pero hay restricciones importantes

La edad mínima para participar es de 3 años. Los niños menores de 12 años deben estar acompañados durante el recorrido, lo que limita el acceso autónomo de los más pequeños.
También existen impedimentos objetivos. No se permite la entrada con tacones altos, bolsas voluminosas o alimentos, ya que estos elementos pueden comprometer la circulación en un área estrecha y suspendida.
Mal tiempo puede interrumpir la experiencia y la terraza final amplía la visita
La operación puede suspenderse preventivamente cuando haya vientos fuertes o condiciones climáticas adversas. Otro punto importante es que la estructura no fue diseñada para recibir personas con movilidad reducida.
Después de la travesía, el visitante encuentra el espacio temporal La Vie en Fleurs, una área gastronómica con vista panorámica instalada para complementar el recorrido. Esto amplía el tiempo de permanencia en el monumento y transforma el paso por la torre en una experiencia más extensa.
La reapertura de la pasarela vuelve a colocar a París en el centro de una atracción que mezcla turismo, altura y límite sensorial en una de las postales más conocidas del planeta. Con funcionamiento hasta 3 de mayo de 2026, la ventana para vivir esta travesía es corta y concentrada.

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