Mientras la CPFL, comprada por la china State Grid, se convirtió en una de las mejores distribuidoras del país, la CEEE, privatizada para Equatorial, amarga la última posición en los rankings de calidad, exponiendo dos realidades opuestas.
En el sector eléctrico del Sur de Brasil, una «guerra» silenciosa se está librando. Por un lado, la CPFL, que atiende parte de Rio Grande do Sul y São Paulo, se ha convertido en un modelo de eficiencia y alta performance tras ser comprada por la gigante china State Grid. Por otro, la gaúcha CEEE, que pasó a manos de Equatorial Energia, cayó en una crisis operativa, siendo clasificada como la peor distribuidora del país.
La historia de estas dos empresas, que ya fueron estatales, es un estudio de caso sobre los diferentes resultados de la privatización en Brasil. Muestra cómo el éxito de una venta no depende solo de quién compra, sino, principalmente, de las condiciones en las que se vende el activo, creando un abismo de calidad que afecta directamente la vida de millones de brasileños.
El escenario de la privatización: Dos olas que cambiaron el mapa de la energía en el Sur
El proceso de privatización del sector eléctrico brasileño ocurrió en dos grandes olas. La primera, en los años 1990, se caracterizó por la venta de activos saludables. Fue en este período, en noviembre de 1997, que la CPFL fue privatizada por el gobierno de São Paulo, siendo adquirida en una subasta competitiva por un consorcio de grandes grupos brasileños.
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La segunda ola, más reciente, en los años 2020, tuvo un carácter diferente. Se concentró en la transferencia de empresas estatales que se habían convertido en una carga financiera para sus gobiernos, como fue el caso de la CEEE en Rio Grande do Sul.
El caso de la CEEE: La venta de una estatal endeudada por R$ 100 mil

Fundada en 1943, la CEEE fue durante décadas un pilar del desarrollo gaúcho. Sin embargo, en las últimas décadas, la empresa entró en una espiral de declive. Con una deuda que alcanzaba casi R$ 7 mil millones y sin capacidad de inversión, la compañía no podía cumplir las metas de calidad exigidas por la ANEEL.
La privatización se convirtió en una necesidad para evitar el colapso del servicio. En 31 de marzo de 2021, la CEEE-D (distribución) salió a subasta. Equatorial Energia fue la única interesada y adquirió la empresa por el valor simbólico de R$ 100.000. El verdadero precio, sin embargo, fue asumir el pasivo bilionario y la misión de recuperar una red deteriorada.
El caso de la CPFL: La llegada billonaria de la china State Grid y el modelo de eficiencia
La trayectoria de la CPFL fue la opuesta. Privatizada en 1997, se convirtió en uno de los mayores y más eficientes grupos privados de energía en Brasil. En 2016, la gigante china State Grid, la mayor empresa de energía del mundo, inició un movimiento para adquirir su control.
En enero de 2017, State Grid concluyó la compra del 54,64% de la CPFL, en una transacción de R$ 14,19 mil millones. La empresa china no compró un problema, sino una de las joyas del sector eléctrico brasileño, con una estrategia de inyectar aún más capital para modernización y crecimiento.
El veredicto de ANEEL: La CPFL en la cima y la CEEE Equatorial en el fondo del pozo en 2024

La diferencia entre las dos empresas queda clara en los datos oficiales de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL). En el ranking de calidad de 2024, que mide la duración y la frecuencia de las interrupciones de energía, el resultado fue un abismo:
CPFL: sus distribuidoras dominaron la parte superior del ranking. La CPFL Santa Cruz ocupó el 1er lugar como la mejor de Brasil, y la CPFL Paulista se situó en la 6ª posición.
CEEE Equatorial: amargó la 31ª y última posición entre las grandes distribuidoras del país, con el peor índice de calidad de su historia.
Por qué el modelo de privatización no es una fórmula mágica
El caso de la «Guerra de la Energía» en el Sur muestra que el éxito de una privatización no es una cuestión ideológica, sino una consecuencia de factores concretos. La CPFL ya era una empresa saludable cuando fue adquirida por la china State Grid, que llegó con una estrategia de inversión masiva para optimizar lo que ya era bueno.
La CEEE, por otro lado, fue vendida como una empresa en quiebra. Equatorial asumió la difícil misión de revertir décadas de subinversión, una tarea compleja y prolongada. La lección que queda es que el modelo y las condiciones de la privatización importan mucho más que la simple transferencia del control del público al privado.

Aqui no Rio Grande do Sul, a CEEE ficou pior ainda e mais caro.
Deveria se proibido privatizar recursos estratégicos , foi na gestão do Doria me parece que isso aconteceu
Eu gostaria muito que outros assuntos de interesse do povo fossem publicados. De minha parte, caso isto aconteça, preparem-se para ler umas sinceridades bem recheadas…