Descubre la ruta de tierra que corta el Pantanal, donde la naturaleza dicta el ritmo, la velocidad máxima es un detalle y el mayor felino de las Américas es la gran estrella.
En el corazón de Brasil, hay una carretera que es más que un camino: es un destino. Conocida como la carretera-parque más hermosa del país, la Transpantaneira es una invitación a la inmersión en la vida salvaje. Aquí, jaguares cruzan la pista y el viaje es dictado por la naturaleza. Pero, a diferencia de lo que muchos imaginan, su encanto no está en el asfalto, sino en su esencia de tierra y en su historia singular de un proyecto inacabado que se convirtió en uno de los mayores santuarios ecológicos del planeta.
Un ícono de tierra en el corazón del Pantanal
La carretera es oficialmente la Ruta MT-060. Sin embargo, es mundialmente famosa por el nombre Transpantaneira. El título formal de «Carretera Parque Transpantaneira» llegó solo en 1996, reconociendo su vocación para el turismo y la conservación. Es crucial aclarar dos puntos.
Primero, la Transpantaneira no está asfaltada. El tramo pavimentado termina en Poconé (MT). A partir de allí, la verdadera aventura comienza en una carretera elevada de tierra y grava.
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En segundo lugar, la Transpantaneira, en el Pantanal Norte (Mato Grosso), es diferente de su contraparte en el sur, la Carretera Parque Pantanal (MS-228), en Mato Grosso del Sur. Mientras que la del Sur sigue una antigua ruta de ganado, la Transpantaneira del Norte es un «safari sobre ruedas», famosa por su increíble concentración de fauna.
La historia de la Carretera-Parque

La historia de la Transpantaneira es un paradoja. Iniciada en la década de 1970, la carretera fue planeada para unir Poconé (MT) y Corumbá (MS). El objetivo era integrar la región y sacar la producción ganadera. Sin embargo, los retos impuestos por el ciclo de inundaciones y sequías del Pantanal eran inmensos. Después de construir 147 kilómetros, el proyecto fue abandonado en Porto Jofre, a orillas del Río Cuiabá.
Lo que parecía un fracaso de ingeniería se reveló un triunfo para la naturaleza. La carretera, construida como un terraplén, alteró el flujo de las aguas. Las zanjas laterales, de donde se extrajo la tierra, se convirtieron en refugios de agua durante la estación seca. Esto concentra la vida salvaje de forma espectacular, transformando la carretera en una plataforma de observación única en el mundo.
La vida salvaje de la Transpantaneira
Recorrer la Transpantaneira es una inmersión continua en un zoológico al aire libre. El viaje de 147 km entre Poconé y Porto Jofre está marcado por más de 120 puentes de madera. Muchos de ellos son estrechos y requieren atención, forzando un ritmo lento y contemplativo.
Actualmente, un proyecto del gobierno de Mato Grosso está sustituyendo estas estructuras por puentes de concreto para aumentar la seguridad y reducir los costos de mantenimiento. Poco después de la entrada, la fauna se revela. miles de caimanes se alinean en las orillas.
Familias de capybaras, los mayores roedores del mundo, pasean por la pista. El Tuiuiú, ave símbolo del Pantanal, es una presencia constante. Aunque la velocidad máxima es de 60 km/h, el ritmo real es mucho más bajo. El viaje se convierte en una sucesión de paradas para admirar y fotografiar la vida salvaje.
El reino de la onza-pintada
Si la Transpantaneira es un safari, su final, en la región de Porto Jofre, es el escenario principal. Esta área, que abarca el Parque Estatal Encuentro de las Aguas, alberga la mayor concentración de onzas-pintadas del mundo. El encuentro con el mayor felino de las Américas es una posibilidad real y atrae a turistas de todos los continentes.
La onza-pintada transformó la economía local. Antes vista como una amenaza a la ganadería, hoy es el pilar de una industria de ecoturismo que mueve millones de dólares anualmente. Esto prueba que una onza viva vale mucho más para la economía local que el perjuicio que podría causar. El valor turístico del animal incentiva la protección de todo su hábitat, de las orillas a sus presas.
Planeando su viaje por la Carretera-Parque del Pantanal
Planificar el viaje es fundamental. La elección de la estación es la decisión más importante. La estación seca, de junio a octubre, es el mejor período. Las aguas bajan, los animales se concentran cerca de los puntos de agua y la carretera se vuelve más accesible. Esta también es la mejor época para avistar onzas-pintadas.
En la estación de lluvias, de noviembre a marzo, el paisaje se vuelve exuberante, pero la carretera puede tener tramos inundados e intransitables, exigiendo un vehículo 4×4. Para el viaje, salga de Poconé con el tanque lleno, pues no hay estaciones de servicio en el camino. Lleve agua y refrigerios. Conduzca despacio, respete la fauna y nunca se acerque demasiado a los animales. Las posadas y granjas a lo largo de la ruta ofrecen hospedaje y paseos guiados, como paseos a caballo y safaris en barco, que enriquecen la experiencia.


Discordo.
A estrada parque entre que passa por itu, Cabreúva e Pirapora é mais .
Boa noite…
Eu e minha esposa nas férias de final de ano de 2023, fizemos toda a Transpantaneira e o circuito de Bonito.
Realmente é excepcional o passeio.
Mas é bom se precaver com relação a ter mesmo na seca, pontos lamacentos.
Passamos por uns três pontos.
Foi tenso.
Mas valeu a pena. É um passeio único.
A onça pintada vale muito pelo que ela é e representa na natureza. Quanto aos fazendeiros que se sentem ou se sentiram prejudicados pelos ataques precatórios da onça pintada, esses deveriam ter a consciência de que o território é da onça e não deles. Eles são os invasores! Portanto, no mínimo deveriam criar projetos de proteção a esse **** incrível e extremamente necessário para o eco sistema! Ela vale mais do que milhões ela é parte da vida como um todo!