La familia más rica de Brasil transformó orígenes modestos en un imperio que une finanzas y minería, controlando el Itaú y la CBMM, líder mundial en el mercado de niobio.
La familia más rica de Brasil no está vinculada solo al sector bancario, sino también a uno de los minerales más estratégicos de la actualidad. Los Moreira Salles controlan tanto el Itaú Unibanco, el mayor banco privado del país, como la Companhia Brasileira de Metalurgia e Mineração (CBMM), responsable del 85% de la producción global de niobio. Según la AUVP Capital, el patrimonio del clan ya supera US$ 27 mil millones, fruto de una estrategia discreta que atraviesa generaciones.
Orígenes en Minas Gerais
La trayectoria de la familia más rica de Brasil comenzó en Poços de Caldas (MG), en 1919, cuando João Moreira Salles abrió una pequeña tienda de secos y molhados.
Además de vender telas y ferretería, ofrecía crédito a los productores de café, práctica que evolucionó hacia una sección bancaria oficial en 1924.
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Durante la crisis de 1929, que devastó las exportaciones de café, muchos comerciantes quebraron, pero João resistió.
Esta visión financiera fue el embrión de un banco que décadas después se convertiría en el Unibanco, colocando a los Moreira Salles en una posición privilegiada en el sistema financiero.
El Unibanco y el liderazgo de Walter Moreira Salles
En los años 1940, Walter Moreira Salles asumió el protagonismo. Además de expandir el banco, fue embajador en Washington y ministro de Hacienda, responsable de renegociar la deuda externa brasileña en los años 1960.
Bajo su gestión, el Unibanco creció con adquisiciones audaces e innovaciones en el mercado de capitales, como la creación de los units.
A lo largo de los años 1990 y 2000, llegó a competir con Itaú y Bradesco entre los mayores bancos privados de Brasil. Esta expansión consolidó a la familia más rica de Brasil como potencia financiera.
La fusión histórica con el Itaú
En 2008, en plena crisis global, el Itaú y el Unibanco anunciaron su fusión, creando un gigante con R$ 575 mil millones en activos. Roberto Setubal asumió la presidencia ejecutiva, mientras que Pedro Moreira Salles se convirtió en presidente del consejo.
El resultado fue un banco presente en más de 20 países, entre ellos Chile, Colombia y Estados Unidos.
La unión fortaleció al Itaú Unibanco como uno de los mayores del mundo y consolidó a los Moreira Salles como la familia más rica de Brasil también en el sector bancario internacional.

El imperio del niobio y la CBMM
Si el Itaú trajo estabilidad, fue el niobio el que aseguró el diferencial estratégico. Aún en los años 1960, Walter Moreira Salles compró el control de la CBMM, en Araxá (MG).
Décadas después, esta decisión se mostró visionaria. El niobio es esencial para turbinas, satélites, plataformas de petróleo y baterías ultrarrápidas de coches eléctricos.
Hoy, la CBMM factura más de US$ 4 mil millones por año y mantiene a Brasil como líder global en este mineral. A pesar de vender participaciones minoritarias a consorcios extranjeros en 2011, el control siguió con los Moreira Salles.
Discreción y poder cultural
A diferencia de otras familias empresariales, los Moreira Salles cultivan discreción. Su cara pública es el Instituto Moreira Salles (IMS), referencia cultural con unidades en São Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte y Poços de Caldas.
Los herederos también refuerzan este lado cultural. Walter Salles ganó el Oscar en 2024 con la película Aún Estoy Aquí, mientras que João Moreira Salles construyó carrera como documentalista.
Esta estrategia equilibra el peso de un imperio sustentado por bancos y minería con una imagen de filantropía y sofisticación.
La historia de los Moreira Salles muestra cómo la familia más rica de Brasil unió finanzas y minería para construir un poder casi invisible, pero de impacto global.
El control del Itaú y del mercado de niobio garantiza influencia sobre gobiernos, mercados y hasta la memoria cultural brasileña.
¿Crees que el dominio de una familia sobre sectores tan estratégicos fortalece o debilita a Brasil? ¿El niobio debería permanecer bajo control privado o ser tratado como patrimonio nacional?
Deja tu opinión en los comentarios — queremos escuchar a quienes viven esto en la práctica.

Não entendi bem a profundidade da pergunta, onde vocês querem chegar? A pergunta também deveria ser feita para outros minérios e demais recursos naturais que o país possui, para não aumentar muito o leque de recursos e bens que o país possue e são desperdicados.
Isso é um absurdo.
Essa riqueza é do Brasil.
O nióbio não é da família Salles.
Irresponsabilidade dos governantes
do Brasil.
Não são eles os socialistas,pois então que cedam para o estado lapidario uai