En los últimos años, la sostenibilidad ha pasado a ocupar una posición central en las estrategias corporativas. Sin embargo, cuando el enfoque se dirige a la operación diaria de edificios y activos físicos, la realidad todavía se muestra lejana del discurso. Según un estudio global realizado con casi 300 profesionales de Facilities Management (FM), menos del 1% de los equipos monitorean indicadores de sostenibilidad de forma estructurada y continua.
Este dato, por sí solo, revela un desajuste relevante. Después de todo, la gestión de facilities se ocupa directamente del consumo de energía, uso de agua, generación de residuos y mantenimiento de sistemas críticos. Por lo tanto, se trata de un área con un enorme potencial de impacto ambiental y social. Aun así, en la práctica, la sostenibilidad permanece poco integrada a los procesos de decisión.
Al mismo tiempo, el estudio indica que esta baja madurez no surge solo de la falta de interés. Por el contrario, resulta de una combinación de limitaciones históricas, ausencia de datos confiables, presupuestos poco inteligentes y fallas estructurales en capacitación y cultura organizacional.
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El Papel Estratégico del Facilities Management
Históricamente, el Facilities Management surgió con un enfoque operacional. Durante décadas, la prioridad estuvo centrada en mantener edificios funcionales, seguros y con costos controlados. En este contexto, los indicadores financieros y de rendimiento técnico dominaron la planificación.
No obstante, a medida que la agenda ESG ganó fuerza, se hizo evidente que la infraestructura física ejerce un papel decisivo en los resultados ambientales de las organizaciones. Consumo energético, emisiones indirectas, confort térmico y eficiencia de equipos pasaron a integrar el debate estratégico.
A pesar de esto, según el estudio global, muchos equipos de FM aún operan de forma reactiva. Es decir, resuelven problemas cuando surgen, pero rara vez utilizan datos estructurados para anticipar impactos o orientar decisiones sostenibles. Como consecuencia, oportunidades de reducción de costos y de emisiones terminan desperdiciadas.
Así, la sostenibilidad, aunque reconocida como importante, permanece desconectada de la rutina operacional.
La Baja Madurez en el Uso de Datos
Uno de los principales cuellos de botella identificados por la encuesta involucra la gestión de datos. Según los profesionales entrevistados, la mayoría de los equipos no dispone de sistemas integrados capaces de consolidar información sobre consumo, rendimiento e impacto ambiental.
Además, cuando los datos existen, suelen estar dispersos en hojas de cálculo, informes aislados o software que no se comunican. De esta forma, se vuelve difícil transformar información bruta en indicadores claros y accionables.
Consecuentemente, menos del 1% de los equipos logran seguir métricas de sostenibilidad de manera estructurada. Sin datos consistentes, las decisiones estratégicas terminan basadas en percepciones, y no en evidencias.
Por lo tanto, la ausencia de una cultura orientada por datos limita directamente la evolución de la sostenibilidad en el Facilities Management.
Presupuestos Poco Inteligentes y Visión de Corto Plazo
Otro punto crítico destacado por el estudio se refiere a la asignación de recursos. Según los participantes, los presupuestos de FM todavía priorizan costos inmediatos, en detrimento de inversiones con retorno de mediano y largo plazo.
Esta lógica, aunque común, crea un ciclo difícil de romper. Proyectos de eficiencia energética, modernización de sistemas o automatización de edificios requieren una inversión inicial. Sin embargo, sin métricas claras de retorno, estas iniciativas tienden a ser postergadas.
Además, la falta de integración entre áreas financieras y operativas agrava el problema. Sin indicadores que traduzcan sostenibilidad en ganancias económicas, los proyectos pierden prioridad en la planificación estratégica.
Así, la sostenibilidad acaba siendo vista como un costo adicional, cuando, en realidad, podría ser un vector de eficiencia y reducción de riesgos.
Fallas de Capacitación y Cultura Organizacional
El estudio también evidencia lagunas importantes en formación y capacitación. Según los datos recopilados, muchos profesionales de FM no recibieron capacitación específica en temas como eficiencia energética, gestión de carbono o indicadores ESG.
Como resultado, incluso cuando hay interés en avanzar, faltan herramientas conceptuales y técnicas para implementar cambios. Además, la sostenibilidad aún es percibida, en algunas organizaciones, como responsabilidad exclusiva de áreas ambientales o de cumplimiento.
En este escenario, el Facilities Management queda al margen del debate estratégico. La ausencia de una cultura integrada impide que la sostenibilidad se incorpore a las rutinas de operación y mantenimiento.
Por lo tanto, sin inversión en personas, la transformación tiende a ser lenta y fragmentada.
Caminos Prácticos para Transformar la Gestión de Infraestructura
A pesar del diagnóstico preocupante, el estudio no se limita a señalar problemas. Por el contrario, propone caminos prácticos para elevar la madurez de la sostenibilidad en el Facilities Management.
El primer paso implica la estructuración de datos. La adopción de sistemas integrados de gestión de edificios permite monitorear consumo, rendimiento y fallas en tiempo real. Con esto, se vuelve posible definir indicadores claros y seguir la evolución a lo largo del tiempo.
A continuación, el alineamiento entre sostenibilidad y presupuesto se muestra esencial. Los proyectos deben evaluarse en función del costo total de propiedad y los beneficios de eficiencia a lo largo del ciclo de vida de los activos. De esta forma, la sostenibilidad deja de competir con el presupuesto y pasa a justificarlo.
Además, el estudio destaca la importancia de la capacitación continua. Entrenar equipos para interpretar datos, comprender los impactos ambientales y utilizar nuevas tecnologías crea una base sólida para decisiones más inteligentes.
Por último, integrar el Facilities Management a la estrategia ESG de la organización fortalece la gobernanza. Cuando la operación del edificio comienza a reportar indicadores de sostenibilidad, gana protagonismo y relevancia estratégica.
Un Desafío que se Convierte en Oportunidad
A primera vista, el hecho de que menos del 1% de los equipos de FM monitorean la sostenibilidad puede parecer alarmante. Sin embargo, desde otra perspectiva, ese número revela un enorme espacio para la evolución.
La gestión de facilities ocupa una posición privilegiada para liderar cambios concretos. Al actuar directamente sobre activos físicos, influye en el consumo, emisiones, confort y eficiencia de forma inmediata.
Así, al superar limitaciones históricas e invertir en datos, personas y procesos, el Facilities Management puede transformarse en uno de los pilares de la sostenibilidad corporativa.
Más que una obligación, la sostenibilidad en la gestión de infraestructura representa una oportunidad real de innovación, eficiencia y generación de valor. El desafío está planteado. Ahora, corresponde a las organizaciones decidir si permanecerán por debajo del 1% o avanzar hacia una gestión verdaderamente orientada por datos e impacto.

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