La nueva teoría que circula entre defensores de la tierra plana intenta reescribir la historia natural al afirmar que los árboles no existen. Según la narrativa, los bosques actuales serían solo fragmentos de gigantes de 64 km destruidos por un cataclismo ancestral, creando un capítulo más polémico dentro de este movimiento
La idea de que los árboles no existen forma parte de un conjunto de nuevas creencias defendidas en círculos relacionados con la Tierra plana. Esta interpretación ganó fuerza tras la publicación de un vídeo en 2016, en YouTube, por un hombre de Crimea cuya cuenta fue posteriormente desactivada.
El material alcanzó cientos de miles de visualizaciones y sigue circulando en versiones derivadas que mantienen la misma línea argumentativa.
El vídeo sostiene que lo que vemos hoy en bosques, parques y jardines no serían árboles. Para el autor, serían solo arbustos y plántulas de los árboles ancestrales que habrían alcanzado 64 kilómetros de altura y poseído troncos con 3 kilómetros de diámetro.
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La presentación describe un evento cataclísmico capaz de destruir el 99% de la biosfera del planeta, eliminando estas estructuras gigantescas.
Según el material, formaciones como buttes, montañas, mesetas y mesas serían vestigios de estos árboles monumentales. Las imágenes colocan a Uluru, en Australia, a la Calzada de los Gigantes, en Irlanda del Norte, y la Torre del Diablo, en Wyoming, lado a lado con tocones reales, sugiriendo que la semejanza visual indicaría un origen común.
El argumento ignora que el material y la escala son elementos fundamentales para diferenciar estructuras naturales.
La interpretación de las rocas como escombros
El autor del vídeo afirma que gran parte de las rocas no sería realmente roca. Para él, serían escombros resultantes de la destrucción de los árboles ancestrales.
Esta interpretación se extiende a las montañas de cumbre plana, tratadas como tocones gigantes dejados tras el evento que habría remodelado la superficie terrestre. La proposiciónta rechaza explicaciones geológicas consolidadas y atribuye origen biológico a estructuras compuestas por minerales.
Un arborista consultado por Quartz destaca diferencias esenciales entre árboles y rocas. Los árboles son organismos vivos, formados principalmente por carbono.
Las rocas son estructuras inorgánicas, compuestas de minerales. Esta distinción invalida la equivalencia sugerida por el vídeo y desmantela la premisa de que formaciones geológicas podrían ser vestigios de organismos colosales.
La verificación independiente y la Ley de Poe
La teoría ya ha sido analizada y desmentida por diversas fuentes. Snopes refutó alegaciones asociadas al tema, entre ellas la afirmación de que el Monumento Nacional Flattop Mountain tendría un sistema radicular.
Esta historia surgió de una página satírica e ilustra la dificultad de distinguir creencias extremas de parodias cuando no hay indicación clara de intención, fenómeno conocido como Ley de Poe.
A pesar de no tener vínculo directo con la creencia de que la Tierra sería un disco plano, la teoría de los árboles gigantes circula entre terraplanistas. Cuestiones como el equilibrio, distribución e impacto de estas estructuras en un escenario de Tierra plana no son discutidas en los materiales que defienden la idea.
La ausencia de explicaciones complementarias refuerza la naturaleza especulativa del contenido y deja al lector la tarea de evaluar si la teoría exige creencia o funciona como provocación dentro del propio grupo.

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