Mancha rojiza en el mar de Ilhabela afecta las playas de Curral y Veloso, moviliza a Cetesb y eleva alerta ambiental y sanitario
Una mancha de marea roja avanzó esta semana sobre las playas turísticas de Ilhabela, en la Costa Norte de São Paulo, acercándose a la arena en Curral y Veloso y elevando la alerta de los residentes y autoridades ambientales por riesgos ecológicos y a la salud pública.
Mancha en el mar enciende alerta
La aparición de la extensa franja rojiza en el mar de Ilhabela movilizó un monitoreo técnico después de que la intensa coloración fuera observada en varios puntos cercanos a la franja de arena.
El fenómeno llamó la atención por la densidad visual y por el avance sobre áreas turísticas de la región sur.
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La principal línea de investigación apunta a la marea roja, asociada a la proliferación descontrolada de microalgas.
Equipos de la Compañía Ambiental del Estado de São Paulo recolectaron muestras en el Canal de São Sebastião para confirmar qué microorganismo está involucrado en el episodio registrado.
Lo que puede explicar el fenómeno
Clasificada científicamente como Floración de Algas Nocivas, la marea roja ocurre cuando las condiciones ambientales favorecen el crecimiento explosivo del fitoplancton.
A pesar del nombre, el agua no siempre se vuelve roja y puede adquirir tonos marrones o amarillentos, según la pigmentación.
Entre los factores señalados para este proceso están las alteraciones en la temperatura del agua y el exceso de nutrientes.
Estos nutrientes pueden tener origen en aguas residuales o fertilizantes, creando un escenario favorable al aumento poblacional de los microorganismos en el ecosistema marino de la región.
Riesgos ambientales y alimentarios
La concentración de estas algas, sobre todo las dinoflageladas Gonyaulax catenella, reduce la disponibilidad de oxígeno en el agua.
Este efecto puede llevar a la muerte de peces y otros animales, además de afectar el equilibrio ecológico en las áreas costeras afectadas por la marea roja.
Algunas especies también liberan toxinas naturales capaces de contaminar moluscos y crustáceos consumidos por la población local.
Por ello, las autoridades de salud desaconsejan la ingesta de mariscos filtradores, como mejillones y ostras, extraídos de áreas bajo influencia de la floración.
Orientaciones y monitoreo continuo por cuenta de la mancha roja
Para bañistas y residentes, la recomendación inmediata es evitar el contacto con el agua en las áreas afectadas.
La exposición puede causar irritaciones respiratorias y oculares, además de tos, estornudos y malestar en las mucosas, especialmente en personas con asma o mayor sensibilidad.
Cetesb informó, en un comunicado oficial, que continúa monitoreando el desplazamiento de la mancha para actualizar las orientaciones conforme a los resultados de laboratorio de las muestras recolectadas.
Hasta la confirmación de la disolución de las algas, la vigilancia sanitaria y ambiental sigue intensificada en toda la región sur de Ilhabela.
Con información de Tempo.com.

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