Historia de superación educacional en Río Branco revela cómo el regreso a la escuela en la tercera edad puede transformar trayectorias interrumpidas. Caso de un residente acreano reúne alfabetización tardía, conclusión de la educación básica, cualificación profesional y clasificación en concurso público, evidenciando el impacto concreto de la Educación de Jóvenes y Adultos.
La trayectoria de Francisco Manoel de Jesus da Silva, residente de Río Branco, colocó la Educación de Jóvenes y Adultos (EJA) en el centro del debate local al reunir, en una única historia, alfabetización, conclusión de la escolaridad, cualificación profesional y resultado en concurso público.
Divulgado por la Alcaldía de Río Branco en mayo de 2025, el caso ganó repercusión por mostrar, con etapas verificables, cómo el regreso a la escuela puede producir efectos concretos incluso después de los 60 años.
Retorno a los estudios a los 60 años
Según la administración municipal, Francisco ingresó en la EJA en 2019, en la Escuela Anice Dib Jatene, donde inició el proceso de alfabetización.
-
España sorprende al mundo al erigir 62 dunas artificiales, mezclar arena con restos naturales de posidonia y hacer que la estructura pierda solo el 1,4% del volumen en 1 año.
-
Con 16 misiles Bulava, mejoras en la furtividad acústica y un diseño orientado a patrullas silenciosas, el submarino nuclear de Rusia nació para garantizar la retaliación invisible de Moscú y se convirtió en uno de los pilares de su fuerza en el mar.
-
Cidade ‘populosa’ en Río entre las peores de Brasil en ranking nacional y expone crisis silenciosa de desarrollo.
-
Casal compra casa en la zona Sur de São Paulo, abre una puertita escondida en el garaje y encuentra una bodega secreta con decenas de vinos antiguos olvidados desde los años 1970.
La alcaldía informa que, a lo largo de este recorrido, concluyó la educación secundaria y, más tarde, finalizó un curso de formación profesional en el área de mecánica, consolidando un regreso escolar que había sido interrumpido aún en la infancia.

Al relatar su propia experiencia, Francisco afirmó que no tuvo la oportunidad de estudiar cuando era niño y joven.
En la publicación oficial, también dijo que siempre soñó con ser mecánico y que percibió la necesidad de volver a estudiar para perseguir ese objetivo, asociando la educación no solo a la realización personal, sino a la apertura de caminos profesionales concretos.
De la alfabetización al concurso público
El avance más reciente llegó tras la formación profesional.
En 2024, Francisco participó en un concurso de la Alcaldía de Río Branco para el cargo de operador de máquinas agrícolas, de nivel fundamental, y apareció en la clasificación final en un registro de reserva.
El resultado oficial del certamen registra su nombre en la 29ª posición de la amplia concurrencia, un lugar que simboliza un paso importante para alguien que pasó gran parte de su vida sin acceso a la escolarización formal.
Esta secuencia ayuda a explicar por qué la historia ganó visibilidad.
En general, relatos sobre el regreso tardío a la escuela suelen destacar solo la alfabetización o la entrega del certificado.
En este caso, la secuencia incluye ingreso a la EJA, permanencia en los estudios, formación profesional y participación en selección pública, lo que da una dimensión más objetiva al impacto de la escolarización en la vida del estudiante.
Las palabras de Francisco, al agradecer a los profesores de la EJA, también refuerzan el papel de la escuela en la reconstrucción de esta trayectoria educacional.
En la publicación de la alcaldía, atribuye al equipo pedagógico parte importante del cambio y asocia el incentivo recibido a la posibilidad de haber avanzado en su propia formación, después de décadas alejado de la educación formal.
Cómo funciona la EJA en Río Branco

El caso dialoga directamente con la estructura de la Educación de Jóvenes y Adultos mantenida por la red municipal de enseñanza.
El Informe Anual de Gestión de la Secretaría Municipal de Educación informa que la modalidad está destinada a personas con más de 15 años que no tuvieron acceso o oportunidad de estudiar en el tiempo regular.
El mismo documento registra que la EJA está organizada en módulos semestrales divididos en dos etapas, llamadas EJA I, de 1º a 5º grado, y EJA II, de 6º a 9º grado de la educación fundamental.
La Escuela Anice Dib Jatene, donde Francisco inició su trayectoria, aparece entre las unidades que ofrecen la modalidad en el municipio.
Este dato conecta la narrativa individual a una política pública estructurada, con red educacional organizada y oferta formal de enseñanza, alejando la idea de que se trata solo de un episodio aislado.
Educación de jóvenes y adultos e impacto social
Además de la oferta regular, la gestión municipal informa que mantiene acciones específicas dirigidas al atención de personas mayores dentro de la política educacional.
Informes educativos citan la inclusión de temas vinculados al Estatuto del Anciano y la promoción de la salud dentro del currículo de la EJA, además de la creación de grupos adaptados para públicos que pasaron décadas alejados de la escuela.
La apertura de grupos en instituciones dirigidas al público anciano también aparece entre las iniciativas registradas por la secretaría, indicando un intento de ampliar el acceso educacional para quienes envejecieron sin concluir la escolaridad básica.
La trayectoria de Francisco llama la atención porque contrarresta el sentido común de que la educación formal en la tercera edad tendría solo valor simbólico.
En su caso, el regreso al aula estuvo relacionado con resultados mensurables, como alfabetización, avance escolar, cualificación técnica y presencia en una lista oficial de concurso público.
Aunque la clasificación en el registro de reserva no representa nombramiento automático, funciona como indicador de inserción en espacios antes inaccesibles para quienes pasaron gran parte de su vida sin escolarización.
Al mismo tiempo, el recorrido expone una demanda que supera la historia personal.
La propia Secretaría Municipal de Educación reconoce la necesidad de ampliar la cobertura de la EJA y fortalecer programas de búsqueda activa para jóvenes, adultos y ancianos que aún no han concluido la educación básica.
Experiencias como la de Francisco Manoel de Jesus da Silva terminan ganando visibilidad precisamente por revelar una realidad que permanece presente en diferentes regiones del país, donde miles de brasileños siguen intentando recuperar el acceso a la escuela después de décadas alejados del sistema educacional.
En las noticias, trayectorias de este tipo suelen movilizar interés inmediato por combinar edad avanzada, regreso a la escuela y resultados prácticos en la vida cotidiana.
En este caso, la diferencia está en la documentación pública del recorrido, con identificación de la escuela, modalidad de enseñanza cursada, formación profesional y clasificación registrada en el resultado oficial del concurso.
Con esto, la historia deja de ser solo un relato inspirador y pasa a representar un ejemplo concreto de cómo políticas de alfabetización y continuidad escolar pueden alterar el horizonte de quienes pasaron gran parte de su vida alejados del aula.

Seja o primeiro a reagir!