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A Los 75 Años, Exalumno de EJA Logra Segunda Aprobación en Biología en UFPI, Supera Limitaciones Físicas, Se Convierte en Ejemplo Para Sus Nietos y Refuerza el Papel de la Escuela Pública Tras 311 Aprobaciones en Sisu en Piauí

Publicado el 03/03/2026 a las 17:11
EJA e escola pública ganham rosto: avô aprovado na UFPI em Ciências Biológicas volta ao campus; Sisu mostra 311 aprovações no Piauí.
EJA e escola pública ganham rosto: avô aprovado na UFPI em Ciências Biológicas volta ao campus; Sisu mostra 311 aprovações no Piauí.
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João José de Carvalho, su Janjão, a los 75, exalumno de la EJA estatal en Patos do Piauí, celebra la segunda aprobación en Ciencias Biológicas en la UFPI, tras interrumpir el sueño por distancia y limitaciones físicas. El caso destaca la escuela pública y las 311 aprobaciones del EJA en el Sisu 2026.

A los 75 años, el exalumno de la EJA João José de Carvalho, conocido como su Janjão, celebró la segunda aprobación en el curso de Ciencias Biológicas de la Universidad Federal de Piauí (UFPI), tras haber tenido que interrumpir el primer intento. La noticia, registrada en la UFPI el 02/03/2026, expone un detalle que suele quedar fuera del radar: cuando la oportunidad finalmente llega, permanecer en ella puede ser tan desafiante como conquistar el lugar.

Residente de otro municipio y egresado de la Educación de Jóvenes y Adultos (EJA) en la red estatal, relata que la distancia y las limitaciones físicas pesaron en la primera aprobación. Ahora, el regreso reaviva un objetivo personal y familiar: ser ejemplo para cinco nietos, mostrar que aprender no tiene fecha de caducidad y reforzar, en la práctica, el valor de la escuela pública en un escenario donde Piauí acumuló 311 aprobaciones de estudiantes de EJA en el Sisu 2026.

Un nombre, una historia y el camino por la Educación de Jóvenes y Adultos

João José de Carvalho llega a la universidad cargando una trayectoria que no cabe en una etiqueta simple. Es llamado su Janjão por quienes lo conocen en Patos do Piauí, donde estudió en la modalidad Educación de Jóvenes y Adultos de la red estatal, en el Centro Estatal de Tiempo Integral (Ceti) Reunida de Patos.

El punto central no es la edad, sino la persistencia en construir un recorrido cuando el tiempo “ideal” ya ha pasado en el calendario de mucha gente.

La EJA existe precisamente para acoger a quienes interrumpieron sus estudios por diversas razones y deciden comenzar de nuevo. Esto incluye jóvenes, adultos y ancianos, cada uno con realidades específicas: trabajo, familia, desplazamientos, salud y limitaciones de rutina que hacen que el estudio sea un encaje cuidadoso, no un camino automático.

En este escenario, el destaque del exalumno de la EJA no proviene de una “historia bonita”, sino de un hecho concreto: volvió a disputar un lugar, fue aprobado y decidió enfrentar de nuevo el desafío de permanecer en el curso.

La primera aprobación, el alejamiento y el peso de la permanencia

La primera aprobación en Biología fue el inicio de un sueño antiguo, pero que tuvo que ser interrumpido. Su Janjão relata dos obstáculos objetivos: la distancia, ya que vive en otro municipio, y limitaciones físicas que lo alejaron de la universidad.

Hay una diferencia enorme entre “entrar” y “lograr continuar”, y esa diferencia suele ser invisible cuando la conversación se restringe al momento de la lista de aprobados.

Cuando habla de distancia, no se trata solo de kilómetros. La distancia también es costo, tiempo, desgaste, dependencia de transporte y la necesidad de conciliar el desplazamiento con tareas cotidianas.

Las limitaciones físicas, mencionadas por él sin detalle, recuerdan que el cuerpo impone ritmo, pausas y adaptaciones y que la universidad, para funcionar de verdad como oportunidad, debe ser un espacio posible de habitar, no solo de alcanzar.

La segunda aprobación, por ello, tiene un peso simbólico y práctico. Describe el regreso con emoción y motivación renovada, como quien reconoce la oportunidad y sabe que exige energía, planificación y apoyo. No es una repetición; es una reanudación con conciencia de todo lo que antes obstaculizó.

Lo que las 311 aprobaciones en el Sisu revelan sobre la escuela pública en Piauí

La historia individual gana contexto cuando aparece al lado de un dato mayor: en 2026, estudiantes de EJA de la red estatal de Piauí sumaron 311 aprobaciones en el Sistema de Selección Unificada (Sisu).

La suma proviene de 186 aprobados en la primera llamada y 125 aprobados en la segunda llamada. Este número no es solo estadística: señala que existe demanda, esfuerzo y resultados concretos cuando hay puertas abiertas para comenzar de nuevo.

El Sisu, al ser un sistema de selección para lugares en instituciones públicas, amplía la visibilidad y el acceso, pero también expone un desafío: quienes logran competir por un lugar aún enfrentan, después, la cotidianidad de la educación superior.

Es decir, lo que sucede tras la aprobación importa tanto como la aprobación en sí, principalmente para quienes vienen de la EJA, donde la trayectoria suele estar marcada por interrupciones, regresos y reconstrucciones de rutina.

En este sentido, el exalumno de la EJA de 75 años se convierte en un retrato humano de un fenómeno más amplio. No “representa” a todos, pero ayuda a ver mejor lo que los 311 aprobados sugieren: hay personas en diferentes fases de la vida buscando universidad, y la escuela pública puede funcionar como un puente real para ello cuando logra ofrecer condiciones de acceso, permanencia y aprendizaje.

Distancia, accesibilidad y rutina: por qué estudiar puede ser más difícil de lo que parece

Cuando un estudiante dice que la distancia obstaculizó, es común imaginar solo el desplazamiento, pero las capas son muchas.

El tiempo de viaje influye en el sueño, la alimentación, la disposición para clases y estudios. Los costos presionan el presupuesto, y la logística interfiere en compromisos familiares y responsabilidades domésticas. La permanencia, en la práctica, depende de una ingeniería diaria de elecciones, energía y apoyo.

Con limitaciones físicas, esta ecuación se vuelve aún más delicada. En términos generales, la educación superior exige lectura, actividades, evaluaciones y presencia en diferentes espacios, además de lidiar con plazos y demandas que no se adaptan solas a la realidad del estudiante.

La idea de “superar” no debe convertirse en romantización: el punto es reconocer que existen barreras y que pueden ser reducidas cuando hay organización, acogida institucional y redes de apoyo, ya sea en la familia, en la comunidad escolar o en la propia universidad.

La trayectoria de su Janjão llama la atención porque él no oculta la dificultad, pero tampoco reduce su identidad a ella. Habla de segunda oportunidad, de emoción al regresar y de mayor motivación. Es la combinación rara de franqueza sobre los límites y firmeza sobre el objetivo.

De abuelo a universitario: el ejemplo para nietos y la idea de ciudadanía por el estudio

Su Janjão es abuelo de cinco nietos y hace hincapié en asociar el diploma a algo más grande que la realización personal. Desea ser referente dentro de casa y mostrar, en la práctica, que estudiar puede ser un proyecto de vida a cualquier edad.

En lugar de transformar la universidad en un trofeo, la describe como parte de un camino de conocimiento que acompaña a la persona para siempre. Cuando un abuelo vuelve a estudiar, el mensaje que circula en la familia es poderoso: aprender no es solo para “quien tiene tiempo”, es para quien decide.

Esta visión también refuerza el papel social de la escuela pública, especialmente cuando está conectada a la Educación de Jóvenes y Adultos. No se trata solo de recuperar contenidos o “regularizar” estudios interrumpidos, sino de reconstruir autonomía, repertorio, autoestima y participación social.

La declaración del secretario de Educación, Rodrigo Torres, sigue esta línea al señalar la escuela pública como espacio de reinicios y oportunidades a cualquier edad, además de destacar la EJA y el programa Alfabetiza Piauí como políticas de acceso, permanencia y aprendizaje.

Al mirar este conjunto la historia de un exalumno de la EJA, el dato de 311 aprobaciones en el Sisu y el reconocimiento institucional del papel de estas políticas queda evidente que el debate no es solo sobre lugar. Es sobre trayectoria. La aprobación es un hito; la formación es un proceso.

Lo que esta historia enseña sobre reinicios sin romantización

Existe un riesgo común cuando historias como esta se vuelven virales: transformar a la persona en “excepción” y usar eso como prueba de que todo depende solo de la fuerza de voluntad. La propia experiencia de su Janjão muestra lo contrario.

Él intentó, ingresó, necesitó parar por razones concretas y ahora regresa. Esto evidencia que la determinación importa, pero las condiciones también importan y que reiniciar puede significar ajustar rutas, no insistir en el mismo camino como si nada hubiera sucedido.

Por eso, el impacto del caso no está en pintar una realidad perfecta, sino en iluminar un punto esencial: hay estudiantes que necesitan tiempo, estructura y comprensión para permanecer.

Cuando la escuela pública y la EJA logran sostener el regreso a los estudios, no “hacen milagros”; cumplen una función social que, para mucha gente, es la diferencia entre quedarse atrás y seguir adelante.

Y, en el nivel más humano, queda la pregunta que él mismo parece responder con actitudes: ¿qué es “demasiado tarde” cuando el objetivo es aprender, ampliar horizontes y dejar un legado dentro de casa? Para él, demasiado tarde no es una fecha; es rendirse.

La segunda aprobación del exalumno de la EJA João José de Carvalho en Biología en la UFPI, a los 75 años, no se resume a un logro individual: expone los desafíos reales de la permanencia, la fuerza de un reinicio posible y el peso de la escuela pública en un estado que registró 311 aprobaciones de estudiantes del EJA en el Sisu 2026.

Más que un resultado, es un recordatorio de que la educación puede atravesar generaciones y no solo estadísticas.

¿Y tú: has visto a alguien en tu familia o en tu comunidad volver a estudiar después de muchos años? ¿Qué ayudó y qué más obstaculizó en este camino?

Cuéntalo en los comentarios, porque estas historias muestran dónde la educación funciona y dónde aún necesita mejorar.

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Maria Heloisa Barbosa Borges

Falo sobre construção, mineração, minas brasileiras, petróleo e grandes projetos ferroviários e de engenharia civil. Diariamente escrevo sobre curiosidades do mercado brasileiro.

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