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A Los 97 Años, Doña Lavínia Sigue Viviendo Sola, Conduciendo el Mismo Chevette 76 Desde Hace Más de 40 Años en Gaspar Para el Banco, el Mercado y la Iglesia, Símbolo Vivo de Plena Independencia

Escrito por Carla Teles
Publicado el 07/01/2026 a las 15:59
Aos 97 anos, dona Lavínia segue morando sozinha, dirigindo o mesmo Chevette 76 há mais de 40 anos em Gaspar para banco, mercado e igreja, símbolo vivo de independência plena (1)
Aos 97 anos, dona Lavínia segue morando sozinha em Gaspar com o Chevette 76, símbolo de independência e de autonomia na velhice.
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A los 97 años, doña Lavínia sigue viviendo sola en Gaspar, usa el mismo Chevette 76 para ir al banco, al mercado, a la farmacia y a la iglesia, y se ha convertido en un símbolo discreto de plena independencia en la rutina de la ciudad.

En la práctica, eso significa que doña Lavínia sigue viviendo sola y organizando su propia vida, con una agenda simple y clara. Ella misma decide la hora de salir, entra en el Chevette 76 que la acompaña desde hace más de cuatro décadas y cruza las calles de Gaspar con la seguridad de quien ha construido esa independencia a lo largo de toda una vida.

La rutina de quien sigue viviendo sola a los 97 años

Cuando el Chevette 76, modelo tiburón, aparece por las calles de Gaspar, mucha gente ya sabe quién está al volante. A los 97 años, doña Lavínia sigue viviendo sola y conduciendo el mismo coche que compró y comenzó a utilizar a los 44 años de edad.

La rutina hoy es austera. Los viajes largos, como las idas a Brusque para visitar hermanos o llevar a su hija a Blumenau, quedaron atrás. Ahora, el mapa diario gira en torno a pocos puntos fijos.

Ella toma el coche para ir a la iglesia, a la farmacia, al supermercado y al banco. Es suficiente para mantener la casa abastecida, la salud al día y la fe en orden.

Lo curioso es que, a pesar de su avanzada edad, no considera esto como heroísmo. Para doña Lavínia, seguir viviendo sola y arreglárselas en coche es parte de una normalidad que ha construido desde joven, aprendiendo a asumir responsabilidades desde la infancia.

El Chevette 76 que se convirtió en compañero de una vida

A los 97 años, doña Lavínia sigue viviendo sola en Gaspar con el Chevette 76, símbolo de independencia y autonomía en la vejez.

El Chevette 76 no es solo un coche antiguo. Es un personaje de la historia de doña Lavínia, tanto como la propia dueña del volante. Ella cuenta que la “enseñanza” de conducción fue directa al grano. Paulinho, quien la ayudó a aprender, explicó solo la secuencia de las marchas.

Primera, segunda, tercera y cuarta. Nada de lecciones largas o curso completo. Ella subió al coche, se equivocó de camino, corrigió, tomó la carretera y no dejó de hacerlo más.

Con el tiempo, los viajes se volvieron más largos y frecuentes, conectando Gaspar con Brusque y Blumenau en compromisos familiares y laborales.

Hoy, el kilometraje emocional pesa tanto como el mecánico. Para mantener el Chevette al día, doña Lavínia sigue viviendo sola, pero no está aislada de la red de apoyo técnica.

Cuenta con un mecánico para el motor y otro para la carrocería. Ellos se ocupan de la parte pesada, ella paga y acompaña. Ya la limpieza del coche, la hace ella misma. Limpia, deja todo en orden y lo considera parte de la rutina de quien aún se mantiene activa.

Familia cerca, pero independencia en primer lugar

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Aunque doña Lavínia siga viviendo sola, la familia está cerca geográfica y afectivamente. Hijos, nietos, bisnietos y tataranietos viven cerca, acompañan la rutina y ayudan cuando es necesario.

Aun así, hay una línea clara que ella se esfuerza en mantener. Seguir viviendo sola es, para ella, una opción de independencia. La casa es administrada por ella, la agenda es definida por ella y los desplazamientos diarios siguen bajo su mando al volante del Chevette.

El carné de conducir vence este año, y ella aún no sabe si va a renovar la habilitación. La duda no es solo burocrática, es simbólica. Renovar significa prolongar esta fase en que seguir viviendo sola también incluye seguir conduciendo sola, sin depender de terceros para resolver las pequeñas demandas del día a día.

Infancia dura, poco tiempo para jugar y mucha responsabilidad

Detrás de la imagen de una señora de 97 años al volante existe una historia de vida marcada por una responsabilidad precoz. Doña Lavínia recuerda que, desde muy pequeña, no tuvo libertad para jugar.

Cuenta que fue muy castigada por los hermanos de su madre, siempre encargada de cuidar de los hermanos menores. En lugar de correr, jugar o explorar el mundo, pasaba el tiempo sentada en un carrito, con el hermano en brazos, sosteniendo al niño mientras su madre trabajaba.

Esta infancia sin espacio para el ocio moldeó su perspectiva sobre lo que es vivir de verdad. Hoy, cuando sigue viviendo sola y decide por sí misma lo que hace con su propio tiempo, siente que finalmente está experimentando el mundo de la forma en que no pudo conocer en su juventud.

Lo que la independencia de doña Lavínia dice sobre envejecer

La historia de doña Lavínia es un recorte raro. En un país donde envejecer a menudo significa perder autonomía rápidamente, ver a alguien que a los 97 años sigue viviendo sola, cuida de su propia casa y conduce su propio coche obliga a reflexionar sobre la vejez, la salud y la independencia.

No se trata de un modelo a ser impuesto a todos. No toda persona mayor tiene condiciones físicas, emocionales o de seguridad para vivir de esa manera.

Pero el caso de doña Lavínia muestra que, cuando la salud, el apoyo familiar y la voluntad se encuentran, es posible envejecer con protagonismo, en lugar de ser solo conducido por las decisiones de otros.

Al final, aquel Chevette 76 tiburón que cruza las calles de Gaspar es un signo visible de algo más profundo. Es el símbolo de una mujer que ha pasado la vida cuidando de los demás, que casi no pudo ser niña y que, ahora, en la recta final de la vida, elige vivir de la manera más simple y directa que conoce. Seguir viviendo sola, conduciendo, eligiendo su propio camino y, finalmente, sintiendo en la práctica lo que es tener libertad.

Y tú, al ver la historia de doña Lavínia, consideras que es positivo que una persona de 97 años siga viviendo sola y conduciendo su propio coche, o crees que, a esa edad, la familia debería asumir más el control de la rutina?

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Valdete
Valdete
15/01/2026 12:54

A história de vida da Dna Lavinia é linda e tem uma família que a ama e a respeita.
Espero chegar bem, assim, como ela.
Parabéns a todos.

Elizângela
Elizângela
15/01/2026 07:24

como é lindo de se ver a Dona Lavinia nessa condição de dona de suas ações . Infelizmente hoje, vivendo uma realidade de muitos produtos químicos no cotidiano, as pessoas muito provável não chegar a fase idosa. Mas os que puderem, que façam .

Célia Pereira Gonçalves Martins
Célia Pereira Gonçalves Martins
15/01/2026 06:56

Ela sendo uma pessoa fisicamente e mentalmente saudavel, não há problemas, que comande a própria vida. Tempo de vida é experiência, não incapacidade.

Carla Teles

Produzo conteúdos diários sobre economia, curiosidades, setor automotivo, tecnologia, inovação, construção e setor de petróleo e gás, com foco no que realmente importa para o mercado brasileiro. Aqui, você encontra oportunidades de trabalho atualizadas e as principais movimentações da indústria. Tem uma sugestão de pauta ou quer divulgar sua vaga? Fale comigo: carlatdl016@gmail.com

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