La Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac) abrió una mesa de negociación con la concesionaria de Viracopos, en Campinas, para intentar evitar la caducidad del contrato y garantizar la continuidad de la operación del aeropuerto, tras el cierre del proceso de relicitación decidido por el TCU.
El anuncio fue hecho este martes (14) durante una audiencia pública de la Cámara de Diputados en Brasilia. La decisión marca un nuevo capítulo en la larga disputa que involucra la concesión del Aeropuerto Internacional de Viracopos, operado por la iniciativa privada desde 2012 y considerado uno de los terminales más eficientes del país.
La medida busca preservar la prestación de servicios y evitar perjuicios al sector aéreo, tras años de impasses jurídicos y financieros.
Por qué la Anac decidió abrir una mesa de negociación
La creación de la mesa de negociación, llamada comisión de autocomposición, fue aprobada por la directiva de la Anac con el objetivo de encontrar una solución consensual entre el gobierno federal y la concesionaria.
-
Ciudad brasileña apuesta por el ambiente de negocios para generar empleos y atraer inversiones en el sector de energía — secretario revela estrategia en Macaé Energy 2026.
-
50 viaductos, 4 túneles, 28 puentes y 40 kilómetros de ciclovías: la BR-262 en Espírito Santo recibirá 8,6 mil millones de reales en la mayor obra de ingeniería de la historia del estado inspirada en la Autopista de los Inmigrantes de São Paulo.
-
Brasil produce demasiada energía limpia y no sabe qué hacer con ella: más del 20% de la capacidad solar y eólica fue desperdiciada en 2025 mientras los inversores huyen y 509 proyectos de generación renovable fueron abandonados en el último año.
-
El Piauí va a producir un nuevo combustible que sustituye el diésel sin necesidad de cambiar nada en el motor del camión y reduce a la mitad la emisión de gases contaminantes: los camioneros de todo el Nordeste ya celebran la novedad que llegará aún en esta década.
El grupo contará con la participación de la Abogacía General de la Unión (AGU) y del Ministerio de Puertos y Aeropuertos (MPOR).
Según la superintendente de Regulación Económica de Aeropuertos, Emanuelle Soares, el proceso aún se considera embrionario y tendrá su alcance definido con base en análisis técnicos, financieros y operativos.
La prioridad es asegurar la continuidad del servicio público y el equilibrio económico-financiero de la concesión, evitando que el terminal entre en colapso administrativo.
Lo que está en juego en el futuro de Viracopos
La decisión de la Anac ocurre en un momento decisivo para el futuro de la concesión de Viracopos, cuyo contrato enfrenta riesgo de caducidad.
La relicitación, iniciada tras la solicitud de devolución hecha por la concesionaria en 2017, no avanzó porque el plazo legal para la publicación del edital venció en junio de 2025, según la Ley de Relicitações.
El principal punto de conflicto involucra el valor de la indemnización debida por la Unión a la concesionaria por las inversiones realizadas desde el inicio del contrato.
El Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) exigió que la Anac contratara una auditoría independiente para calcular el monto, estimado en cerca de R$ 2,5 mil millones, pero el proceso quedó paralizado antes de la publicación del edital.
Con la mesa de negociación, la Anac intenta evitar un rompimiento litigioso y buscar un acuerdo extrajudicial, considerado más ventajoso para el sector aeroportuario y para los usuarios del terminal.
La posición de la concesionaria de Viracopos
La Aeropuertos Brasil Viracopos (ABV), responsable por la administración del terminal, clasificó la creación de la mesa como un paso importante para restablecer el diálogo y tratar de salvar el contrato.
El director-presidente de la empresa, Gustavo Müssnich, afirmó que la concesionaria está abierta a la construcción de una solución equilibrada.
“Con diálogo y racionalidad, es posible preservar un activo estratégico que ha atendido bien al interés público”, dijo el ejecutivo durante la audiencia.
La concesionaria destacó además que Viracopos ha sido elegido cinco veces el mejor aeropuerto de Brasil en su categoría, lo que, en la visión de la empresa, refuerza el argumento de que la continuidad de la actual gestión privada es beneficiosa para el país.
En nota, la ABV añadió que los valores de reequilibrio económico no reconocidos por la Anac superan las cobros hechos contra la concesionaria, y que las negociaciones podrán corregir distorsiones acumuladas a lo largo de casi 13 años de contrato.
La posición del gobierno y de los órganos de control
El Ministerio de Puertos y Aeropuertos apoya la reapertura del diálogo.
El secretario nacional de Aviación Civil, Daniel Longo, afirmó que el gobierno ve la iniciativa como un intento legítimo de solución administrativa, limitada a las cuestiones técnicas del contrato, a la proyección de demanda y a las obligaciones de inversión de la concesionaria.
La AGU también indicó representantes para acompañar el proceso y garantizar que eventuales acuerdos respeten el interés público y las normas del sector.
El TCU, sin embargo, informó que no participará de la nueva mesa, alegando ya haber conducido intentos de composición anteriores que no resultaron en consenso.
La divergencia entre los órganos muestra el nivel de complejidad institucional involucrado en la disputa, que combina cuestiones jurídicas, financieras y regulatorias en un contrato considerado modelo a principios de la década pasada.
Por qué la relicitación fracasó y lo que puede suceder ahora
El proceso de relicitación de Viracopos fue el primero de este tipo en el sector aeroportuario brasileño.
La iniciativa comenzó tras la recuperación judicial de la concesionaria en 2017, pero enfrentó sucesivos impasses técnicos y jurídicos.
La exigencia del TCU de auditar los valores de la indemnización y la falta de consenso entre el gobierno y la concesionaria impidieron la publicación del edital, llevando al fin del plazo legal en 2025.
Con el cierre formal de la relicitación, la caducidad del contrato pasó a ser la alternativa prevista por la legislación.
No obstante, el gobierno busca evitar este camino, que podría generar disputas judiciales largas, afectar el servicio y reducir la confianza del mercado en futuras concesiones.
La mesa de negociación es, por tanto, el último intento de mantener la gestión actual y estabilizar el terminal sin recurrir a medidas extremas.
Si el acuerdo no prospera, el proceso de caducidad podrá ser retomado, y el aeropuerto volverá al control estatal hasta nueva licitación.

Seja o primeiro a reagir!