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Australia Almost Creates Giant Sea in Desert With $200 Billion Project to Transform Climate, Save Regions in Historic Drought, Alter Entire Ecosystems, and Change the Country With the Largest Megaengineering Ever Planned

Escrito por Carla Teles
Publicado el 01/12/2025 a las 16:24
Austrália quase cria mar gigante no deserto com projeto de 200 bilhões para transformar clima, salvar regiões em seca histórica, alterar ecossistemas inteiros e mudar o país (1)
Mar gigante no deserto e o mar interior da Austrália enfrentam a crise hídrica na Austrália com megaengenharia climática no Outback australiano.
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Proyecto de Megaingeniería Planea Un Mar Gigante En El Desierto Australiano, Con Plantas De Desalinización, Tuberías Y Energía Solar Para Transformar Clima, Ecosistemas Y Ciudades Del Interior

La idea de construir un mar gigante en el desierto australiano surgió como respuesta a un desafío extremo: un país de dimensiones continentales, con gran parte del territorio seco, poco habitado y bajo presión de sequías cada vez más severas. Más que una obra de infraestructura, el proyecto fue pensado como una forma de alterar el clima del interior, crear nuevas áreas productivas y reducir la vulnerabilidad de regiones en colapso hídrico.

A lo largo de casi un siglo, ingenieros y gobiernos discutieron diferentes versiones de este plan, desde el desvío de ríos hasta el bombeo de agua del océano por cientos de kilómetros.

La propuesta de un mar gigante en el desierto australiano llegó a estar presupuestada en cerca de 200 mil millones de dólares, con un área mayor que la suma de Mato Grosso do Sul y Bahía, capaz de cambiar el mapa ambiental y económico del país.

Un País Gigante Con Un Interior Casi Vacío

Australia tiene un tamaño similar al de los Estados Unidos, pero la ocupación del territorio es extremadamente desigual. Cerca del 80 por ciento del país está poco o nada habitado, con enormes áreas de desierto y clima extremo en el interior.

La población se concentra en una franja relativamente estrecha a lo largo de la costa, donde están ciudades como Sídney, Brisbane y Perth.

En el centro del país, el llamado Outback es uno de los mayores vacíos poblacionales del mundo. Hay áreas del tamaño del estado de Amazonas con menos habitantes que un solo barrio densamente poblado de grandes capitales brasileñas.

En el Outback, el calor en verano supera fácilmente los 45 grados, el invierno puede registrar temperaturas bajo cero y la lluvia puede tardar años en caer.

El suelo, en muchos tramos, es tan seco y salado que recuerda el sertão más árido. Servicios básicos, como salud y comunicación, son escasos.

En algunas regiones aisladas, una única botella de agua puede costar lo equivalente a una comida completa en un restaurante de comida rápida. Históricamente, colonizadores europeos evitaron este interior hostil y establecieron sus ciudades en la costa, reforzando el contraste entre una costa relativamente fértil y un centro árido y despoblado.

El Primer Sueño De Un Mar Gigante En El Desierto

Video de YouTube

En los años 1930, el ingeniero John Bradfield, conocido como uno de los grandes nombres de la ingeniería australiana y responsable del puente de la bahía de Sídney, presentó un plan que parecía ciencia ficción.

La propuesta era crear un mar gigante en el desierto redirigiendo aguas de las inundaciones tropicales del norte del país, especialmente de la región de Queensland, hacia la cuenca del lago Eyre, una gran depresión natural cerca de 15 metros por debajo del nivel del mar.

Para ello, Bradfield diseñó una red de represas, bombas y canales con más de 2.300 kilómetros de extensión. La idea era similar a un canal de superescala, pero con otro objetivo: en lugar de unir océanos, transformar un desierto en un enorme lago permanente.

Este mar interior ayudaría a enfriar el clima regional, generar energía hidroeléctrica y permitir la agricultura a gran escala.

De vez en cuando, el lago Eyre realmente se llena con lluvias de monzones y se transforma temporalmente en un ambiente húmedo, lleno de vida. El plan de Bradfield buscaba hacer que este fenómeno fuera constante, creando un nuevo ecosistema en el centro del país.

En términos de ambición, el proyecto de mar gigante en el desierto australiano recordaba las mayores transposiciones de agua del mundo, pero en una escala aún más audaz.

El proyecto, sin embargo, nunca salió del papel. Costos elevados, complejidad técnica y preocupaciones ambientales derribaron la propuesta. El fracaso del Mar de Aral, en la antigua Unión Soviética, donde el desvío de ríos para irrigación hizo que el mar se encogiera alrededor del 90 por ciento, funcionó como alerta sobre los riesgos de alterar sistemas naturales a gran escala.

En 1970, la idea fue oficialmente archivada, aunque el concepto de un mar interior volvió a ser discutido en diferentes momentos.

Sequía Histórica E Incendios Que Reavivan La Megaidea

A partir de 2017, el este de Australia comenzó a enfrentar la peor sequía en cuatro siglos. Ciudades medianas, como Tamworth, con decenas de miles de habitantes, empezaron a depender de camiones cisterna del ejército para tener agua potable. En municipios más pequeños, las familias recibieron límites diarios de agua que apenas cubrían lo mínimo para cocinar y higienizar lo básico.

En el campo, la situación fue aún más grave. Sin agua para mantener los rebaños, muchos productores sacrificaron su ganado. En tres años, el país perdió alrededor de un tercio del ganado bovino, y las propiedades empezaron a ser abandonadas después de generaciones de la misma familia en la tierra.

A continuación, el verano de 2019 a 2020 estuvo marcado por incendios de gran escala, con miles de millones de animales muertos, humo visible a miles de kilómetros e impactos severos en bosques y arrecifes de coral.

Represas construidas a lo largo de décadas, con inversiones en la casa de decenas de miles de millones de dólares, quedaron vacías. Plantas de desalinización ayudaron a las grandes ciudades, pero no alcanzaron al interior.

En este escenario de sequía prolongada, incendios intensos y colapso de sistemas tradicionales de agua, la propuesta de un mar gigante en el desierto volvió a ganar espacio como posible respuesta estructural a la crisis hídrica y climática de Australia.

Mar Gigante En El Desierto 2.0: Cómo Funciona El Nuevo Proyecto

La versión reciente del proyecto, descrita como una especie de mar interior 2.0, actualiza el antiguo sueño con tecnologías modernas. En lugar de depender solo de ríos y inundaciones tropicales, la propuesta es bombear agua del océano por más de 600 kilómetros hacia el interior, apoyada en tres pilares principales:

  • plantas de desalinización distribuidas a lo largo de la costa
  • grandes plantas solares para proporcionar energía al sistema
  • una red de tuberías y estaciones de bombeo para transportar grandes volúmenes de agua

El objetivo sigue siendo formar un mar gigante en el desierto en la región de la cuenca del lago, creando un cuerpo de agua permanente en el corazón del país.

El agua salada ayudaría a reducir la evaporación, y el espejo de agua a gran escala podría influir en la circulación de vientos y humedad.

Modelaciones indican un potencial aumento de las lluvias en hasta un 15 por ciento en un radio de alrededor de 100 kilómetros, con posibilidad de surgimiento de nuevos núcleos urbanos.

El costo estimado para la implementación del sistema supera los 200 mil millones de dólares, cantidad superior a la de algunos de los mayores programas espaciales de la historia.

La propuesta de mar gigante en el desierto australiano es tratada, incluso por sus proponentes, como uno de los mayores proyectos de megaingeniería jamás planeados, con cronograma de construcción en décadas.

Clima, Ecosistemas Y Cultura: Lo Que Puede Cambiar

Video de YouTube

Si se construye, el mar interior alteraría profundamente el ambiente de una de las regiones más secas de Australia. El aumento de la humedad y de las lluvias podría recrear paisajes, favorecer vegetación distinta y abrir espacio para la agricultura en áreas hoy consideradas impracticables. Al mismo tiempo, el avance de la salinidad es uno de los principales puntos de alerta.

El agua salada, si no se controla, podría esterilizar el suelo alrededor del lago, dificultando el cultivo y generando condiciones similares a las de otros cuerpos de agua extremadamente salinos.

Hay escenarios en los que, pocos años después de la formación del mar, la combinación de evaporación y concentración de sal llevaría a un ambiente de difícil equilibrio ecológico.

Otro factor central es el impacto sobre comunidades locales y pueblos indígenas. La región del lago es considerada sagrada para el pueblo Arabana, que asocia el lugar con ancestros y tradiciones espirituales.

Para estos grupos, inundar el área para crear un mar gigante en el desierto equivaldría a transformar un territorio sagrado en infraestructura, lo que plantea cuestiones sociales y culturales complejas.

Desde un punto de vista económico, críticos argumentan que los mismos recursos podrían financiar miles de plantas de desalinización más pequeñas, programas de captación de agua de la lluvia, reciclaje hídrico y agricultura adaptada a la sequía, con resultados más distribuidos y previsibles.

Defensores del proyecto, por otro lado, sostienen que intervenciones puntuales no serían suficientes ante la magnitud de la crisis climática y abogan por un salto de escala.

Megaingeniería O Soluciones Distribuidas: El Debate Sigue Abierto

En este momento, el proyecto de mar gigante en el desierto permanece en estudio, con evaluaciones de impacto ambiental, costos, riesgos sociales y retorno a largo plazo.

No hay consenso entre expertos, comunidades locales y formuladores de políticas públicas sobre el mejor camino.

La construcción, de aprobarse, comenzaría solo en los próximos años y se extendería por décadas, exigiendo compromisos políticos y financieros continuos.

Para algunos, la iniciativa representa una apuesta en la transformación radical de la geografía y del clima de una región entera. Para otros, es un riesgo elevado en un momento en que soluciones flexibles, descentralizadas y adaptadas a diferentes territorios ganan fuerza en todo el mundo.

El debate en torno al mar gigante en el desierto de Australia sintetiza una cuestión central del siglo XXI: ¿hasta qué punto la megaingeniería debe ser utilizada para intentar corregir o compensar los efectos de los cambios climáticos a gran escala?

¿Y tú, qué piensas? ¿Australia debería seguir adelante con el proyecto de crear un mar gigante en el desierto o priorizar soluciones más pequeñas y distribuidas para enfrentar la sequía y la crisis hídrica?

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Adelmo García López
Adelmo García López
07/12/2025 12:23

Debe implementar el proyecto

francisco
francisco
07/12/2025 08:24

Siiii!!!!!!!

MARLON CAYASSO ALVAREZ
MARLON CAYASSO ALVAREZ
07/12/2025 02:15

Mi opinión es todo lo contrario; con 200 millones se podría crear una planta des salinisadora jigante y construirse varias piscinas gigantes con agua des salinizada creando bomberos de agua desde el océano y partecde esa agua des salinidad puede tratarse y cortarse para uso humano reforsando Grandemente el suministro de agua potable y otra parte de esa agua sin tratar se puede usar en parcelas grande de terreno en el desierto con sistema de riegos por goteo para tener un me jor uso del recurso líquido, y esa seria una solución más barata y más viable que viene a mitigar el suministro de agua algunas poblaciones más lejanas a la capital, lo segundo: este sistema vendria a sacarle mucho provecho al desierto con la agricultura por medio de sistema de riegos y a convertir parte del desierto en zonas productivas económicamente hablando y creando una fuente de producción de alimentos, provocando baja en algunos productos que quizas se tengan que importar para el consumo humano y por último esto podría ser también rentable y productivo en la producción de energía hidroeléctrica, que también podría ser benefactor para el estado y para la misma población, es un bonito proyecto, es mucho más barato, puede ser gran parte de sus costos de manutención autosustenible y abriría espacio a la agricultura, la ganadería, revivirla los suelos con el riego a goteo y se le sacaría muchísimo provecho alas aguas del océano y al suelo reseco y seretico sin desaprovechar ni mal gastar el recurso líquido como es el agua., esta es mi opinión Gracias por permitirme opinar.

Carla Teles

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