En lugar de usar diésel, los barcos utilizan energía solar, transportan pasajeros y ayudan a preservar territorios indígenas.
En medio de los extensos y aislados ríos de la selva amazónica, una iniciativa innovadora ha ganado protagonismo por combinar tecnología limpia con la protección ambiental. El proyecto Kara Solar opera barcos abastecidos por energía solar, con el objetivo de sustituir el uso de diésel, uno de los combustibles fósiles más contaminantes.
La acción ha transformado el transporte en regiones de difícil acceso, promoviendo la movilidad sostenible para poblaciones indígenas y ribereñas.
¿Cómo funcionan los barcos movidos a energía solar?
Las embarcaciones de Kara Solar utilizan paneles solares fotovoltaicos instalados en sus estructuras. La energía captada se almacena en baterías eléctricas, permitiendo que los barcos naveguen incluso en días nublados o de noche.
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Este sistema sustituye la quema de diésel, tradicionalmente utilizada en este tipo de transporte, y evita la emisión de gases contaminantes, como el dióxido de carbono (CO₂).
Proyecto nació de inspiración indígena y creció en América del Sur
Idealizado a partir de una iniciativa del pueblo indígena Achuar, en Ecuador, Kara Solar comenzó en 2012 con el apoyo de líderes comunitarios y organizaciones socioambientales. La propuesta creció y, en 2018, se lanzó el primer barco al río.
Desde entonces, el proyecto se ha expandido a otros países de la región amazónica, como Brasil, Perú y Surinam.
Hoy, ya hay diez embarcaciones en operación, que atienden principalmente a comunidades remotas, facilitando el desplazamiento para acceder a servicios de salud, educación y comercio.
Al sustituir el combustible fósil por el uso de energía limpia, Kara Solar ha contribuido a una reducción significativa del consumo de diésel.
Se estima que se han dejado de utilizar más de 26 mil galones, evitando la emisión de alrededor de 210 toneladas de CO₂ en la atmósfera — un avance significativo para la conservación ambiental.
Además, el proyecto ha promovido la capacitación técnica de los habitantes locales, con entrenamientos sobre energía solar, mantenimiento de sistemas eléctricos y operación de los barcos. Más de 400 personas ya han sido formadas, fortaleciendo la autonomía y la sostenibilidad de las comunidades involucradas.
Actuación en Brasil: innovación en una de las regiones más aisladas del país
Desde 2020, Kara Solar está presente en territorio brasileño, con actuación concentrada en el Parque Nacional Montañas del Tumucumaque, en Amapá — una de las áreas más remotas y preservadas de la Amazonía.
Allí, el uso del barco solar ha sido esencial para conectar aldeas indígenas y garantizar acceso a servicios esenciales, sin comprometer el medio ambiente con la quema de diésel.
Durante eventos realizados en Brasilia con líderes climáticos y activistas, representantes del proyecto defendieron la inclusión de poblaciones tradicionales en las políticas globales de transición energética.
Kara Solar ha sido presentado como un ejemplo concreto de que es posible unir tecnología, tradición y sostenibilidad en pro del planeta y de las personas.

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