El Porsche 959 de Bill Gates estuvo retenido 13 años en Estados Unidos por no cumplir con las normas locales, hasta inspirar la creación de la ley “Show or Display”, sancionada por Bill Clinton en 1999
Multimillonario y cofundador de Microsoft, Bill Gates siempre ha podido comprar cualquier coche que quisiera. Sin embargo, el empresario enfrentó una batalla burocrática de 13 años con el gobierno de Estados Unidos para poder conducir legalmente el Porsche 959 de su colección.
El caso se convirtió en un hito porque acabó motivando la creación de una nueva ley federal dirigida a coleccionistas de automóviles.
El superdeportivo fue comprado a finales de la década de 1980 y, poco después de llegar a Estados Unidos, quedó retenido en la aduana.
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El motivo era simple: el Porsche 959 no cumplía con los requisitos de seguridad y emisiones establecidos por el país.
El estancamiento con la legislación
En ese momento, el 959 era uno de los vehículos más avanzados del mundo. Equipado con tracción integral y un motor 2.8 biturbo de 450 caballos, el modelo fue producido en solo 337 unidades.
Sin embargo, Porsche se negó a proporcionar cuatro ejemplares a la NHTSA, la agencia estadounidense responsable de las pruebas de colisión obligatorias.
Sin esta homologación y sin cumplir con los estándares de la EPA, el coche fue considerado ilegal para circular por las carreteras de EE. UU.
Tan pronto como Gates intentó importarlo, el vehículo fue confiscado y enviado a un depósito en Seattle. Lo mismo ocurrió con el ejemplar de Paul Allen, su socio en Microsoft.
Un limbo caro y prolongado
Durante 13 años, los coches permanecieron parados, acumulando tasas de almacenamiento. Para evitar que fueran destruidos o devueltos, Gates desembolsó cerca de US$ 130 mil en tasas, más de la mitad del valor del coche, que costaba US$ 225 mil cuando era nuevo.
Inconformes con la situación, Gates, Allen y otros coleccionistas famosos, como Bruce Canepa y Jerry Seinfeld, iniciaron una campaña en Washington para cambiar la ley.
La victoria de Bill Gates y los coleccionistas
El esfuerzo dio resultado. En 1999, el entonces presidente Bill Clinton sancionó la ley “Show or Display”, permitiendo la importación de vehículos con relevancia histórica o tecnológica, siempre que circulen un máximo de 2.500 millas por año (unos 4.000 km).
Con esto, Gates finalmente logró liberar el Porsche 959 en 2001. Hoy, el modelo es un símbolo de los supercoches de los años 1980 y alcanza valores superiores a US$ 1,5 millón en subastas.
Con información de Autopapo.

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