Área sumergida equivalente a España guarda minerales estratégicos y está en el centro de una disputa internacional liderada por Brasil, que busca ampliar su presencia en el escenario global de la transición energética y tecnológica.
Brasil ha intensificado su reclamo ante la Organización de las Naciones Unidas por el control de una vasta área sumergida en el Atlántico Sur, conocida como Elevación del Río Grande.
Con una extensión similar a la de España, alrededor de 500 mil kilómetros cuadrados, la región concentra minerales estratégicos para la transición energética y la industria tecnológica global, especialmente las llamadas tierras raras.
Según un reportaje publicado por g1, la iniciativa brasileña podría representar un paso importante para diversificar la oferta mundial de estos elementos, hoy dominada por China.
-
la quiebra histórica de Centauro impacta el mercado y la empresa centenaria pone más de 500 mil productos, máquinas y una estructura completa en subasta online
-
Com mais de 300 milhões de toneladas de cinza de carvão produzidas por ano e lagoas de rejeito que ocupam cerca de 113 milhões de m², área equivalente a mais de 15 mil campos de futebol, a Índia acumula um dos maiores volumes de resíduos de termelétricas do planeta
-
Con 62 millones de toneladas de desechos electrónicos generados en solo un año y metales valorados en 91 mil millones de dólares escondidos dentro de teléfonos móviles, computadoras y cables desechados, refinerías especializadas están transformando chatarra digital en oro, cobre y tierras raras en una nueva forma de minería urbana.
-
Con más de 4,4 mil millones de toneladas acumuladas en lagunas industriales alrededor del mundo y cerca de 160 millones de toneladas nuevas producidas cada año, la lama roja de la industria del aluminio se ha convertido en uno de los mayores depósitos de residuos cáusticos del planeta; en 2010, 1 millón de m³ rompió una represa en Hungría e inundó dos ciudades.
Elevación del Río Grande y minerales estratégicos
Ubicada a aproximadamente 1,2 mil kilómetros de la costa de Río Grande del Sur y a cerca de 5 mil metros de profundidad, la Elevación del Río Grande atrae atención no solo por su tamaño, sino principalmente por su potencial mineral.
De acuerdo con investigadores de la Universidad de São Paulo, citados por g1, muestras del suelo recolectadas en la región muestran fuerte semejanza con el suelo del interior paulista antes del hundimiento, indicando posible conexión geológica con el territorio continental brasileño.

Tierras raras en el Atlántico Sur: potencial para el futuro
Los llamados minerales del futuro, como basaltos y capas de arcilla roja, se suman a una concentración expresiva de tierras raras – un grupo de 17 elementos químicos fundamentales para tecnologías de punta.
Entre estos elementos están:
- Lantano
- Cerio
- Neodimio
- Disprosio
- Praseodimio
- Promecio
- Samario
- Európio
- Gadolinio
- Terbio
- Holmio
- Erbio
- Escandio
- Tulio
- Iterbio
- Lutecio
- Itrio
Todos son esenciales para la producción de equipos electrónicos, energía limpia y armamento moderno.
Conforme la investigación de g1, estos minerales no pueden ser producidos artificialmente y se destacan por su capacidad de absorber y emitir luz, soportar altas temperaturas y presentar propiedades magnéticas.
La demanda global por tierras raras sigue en constante crecimiento.
Estos elementos son indispensables en la fabricación de televisores, celulares, lámparas LED, equipos médicos como tomógrafos, motores eléctricos y sistemas de defensa, incluyendo misiles teledirigidos.
El diario también apuntó que, en función de esta relevancia, el control sobre nuevas reservas puede alterar la dinámica internacional del sector, actualmente centralizada en China, responsable de cerca del 70% de la producción mundial.
Reservas brasileñas y desafío de la agregación de valor
A pesar de poseer la segunda mayor reserva mundial de tierras raras, según datos presentados por el Ministerio de Minas y Energía a g1, Brasil aún exporta gran parte de estos minerales en estado bruto, sin agregar valor.
El potencial de la Elevación del Río Grande reaviva el debate sobre la necesidad de inversiones en tecnología y cadena productiva nacional para evitar la exportación primaria y ampliar la competitividad brasileña.
Disputa internacional y criterios legales
La disputa por el territorio sumergido ocurre con base en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
El gobierno brasileño presentó, en febrero de 2025, un pedido oficial a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental para integrar la Margen Oriental-Meridional, donde se encuentra la Elevación del Río Grande, a la plataforma continental del país.
El documento, elaborado por la Marina de Brasil, detalla los argumentos geológicos y jurídicos que sustentan el reclamo.
Aún según informaciones de g1, además de la Elevación del Río Grande, Brasil disputa otras dos áreas en aguas internacionales: la Región Sur y la Margen Ecuatorial, totalizando cerca de 1,5 millón de kilómetros cuadrados fuera de la actual Zona Económica Exclusiva.

La Zona Económica Exclusiva brasileña, establecida desde 1982, se extiende por 370 kilómetros desde la costa.
Lo que excede esta franja es considerado patrimonio de la humanidad, no pudiendo ser explotado exclusivamente por un único país, a menos que haya reconocimiento internacional.
Por eso, el pedido brasileño se encuentra en análisis y aún no hay un plazo definido para la decisión de la Organización de las Naciones Unidas.
Historia geológica y investigaciones científicas
Investigaciones científicas recientes, destacadas por g1, revelan que la Elevación del Río Grande ya fue una isla, cubierta por bosques y rodeada por arrecifes en clima tropical, antes de ser sumergida por fenómenos geológicos y erupciones volcánicas.
Expediciones realizadas por el Instituto Oceanográfico de la Universidad de São Paulo en 2018 confirmaron la existencia de capas de basalto y arcilla roja, además de registros de arrecifes y vestigios de fauna y flora antiguas.
El estudio también involucró la utilización de submarinos no tripulados, capaces de registrar imágenes de las profundidades y recolectar muestras en la llamada Gran Fenda, un cañón sumergido con picos que superan los cuatro mil metros de altura.
Según el investigador Luigi Jovane, consultado por g1, los indicios encontrados refuerzan la hipótesis de que el área estuvo ligada al continente hasta períodos relativamente recientes en términos geológicos.
Actualmente, equipos de diferentes universidades brasileñas – incluyendo la Universidad de São Paulo, Mackenzie, Universidad de Brasília, Universidad Estatal de Río de Janeiro, Universidad del Valle del Río de los Sinos y Universidad Federal del Espírito Santo – concentran esfuerzos en el estudio de los aspectos ambientales, biológicos y legales relacionados con la Elevación del Río Grande.
Desafíos ambientales e implicaciones globales
Uno de los puntos centrales del debate, conforme se destacó por g1, es el equilibrio entre el potencial económico de la minería submarina y la necesidad de proteger el patrimonio ambiental del Atlántico Sur.
Especialistas destacan la importancia de profundizar el análisis sobre los impactos ambientales de eventuales exploraciones, especialmente ante la fragilidad de los ecosistemas marinos de grandes profundidades y el desafío de conjugar desarrollo tecnológico con conservación de la biodiversidad.
En el escenario internacional, la posibilidad de que Brasil amplíe su participación en la cadena global de tierras raras puede generar impactos significativos, especialmente en el contexto de transición energética y seguridad de suministros tecnológicos.
Países de todo el mundo buscan alternativas para reducir la dependencia de las exportaciones chinas y fortalecer cadenas productivas nacionales en sectores estratégicos.
Ante un potencial tan vasto, la pregunta que queda es: ¿Brasil podrá transformar esta riqueza mineral en ventaja competitiva para la industria nacional, o seguirá siendo solo un exportador de materias primas estratégicas para el mundo?


Excelente matéria, aprabéns