Brasil Se Destaca No Cenário Global Ao Liderar O Uso De Fontes Renováveis, Com Benefícios Ambientais, Econômicos E Sociais, Mas Ainda Enfrenta Desafios Para Garantir Uma Transição Energética Justa E Livre De Impactos Negativos
A luta contra as mudanças climáticas exige ações concretas para reduzir os gases de efeito estufa. Um dos caminhos mais eficazes é abandonar os combustíveis fósseis e ampliar o uso de fontes renováveis. Além do impacto ambiental, essa transição também influencia diretamente o crescimento econômico e social dos países.
Na COP28, realizada em 2023, 118 países assumiram um compromisso ousado: triplicar a geração de energia renovável até 2030. A meta busca reduzir os custos de energia e cortar 10 bilhões de toneladas de emissões até o fim da década.
O Brasil se destaca nesse cenário. Segundo a ANEEL, 84,25% da eletricidade do país já vem de fontes renováveis. Na matriz energética total, o Brasil é o terceiro no mundo em capacidade renovável, segundo o relatório Ambição Climática dos BRICS.
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O Fórum Econômico Mundial classificou o país como o número um nas Américas no Índice de Transição Energética entre emergentes.
Essa liderança não surgiu do nada. A trajetória começou ainda em 1889, com a primeira usina hidrelétrica. Nas décadas de 1970 e 1980, com a crise do petróleo, vieram o Pró-Álcool, Itaipu e a biomassa.
A energia eólica surgiu em 1992 e a solar em 2002. Ao longo do tempo, o país acumulou conhecimento que pode servir de exemplo para o mundo.
1. Renovables Ayudan Al Clima
Las fuentes renovables emiten menos contaminantes y, por eso, ayudan a combatir el calentamiento global. En 2024, el planeta registró la media de temperatura más alta de la Historia: 1,6°C por encima de los niveles preindustriales, según Copernicus.
Este también fue el año con mayor emisión por combustibles fósiles. Si el ritmo actual continúa, hay un 50% de posibilidades de que el mundo supere 1,5°C de calentamiento en los próximos seis años.
Mientras que los países del G20 aún dependen fuertemente de fósiles — 58% en Estados Unidos, 65% en Australia y 43% en Alemania — Brasil lidera con renovables.
Climate Analytics estima que será necesario alcanzar 10 teravatios de capacidad solar y eólica hasta 2030. Actualmente, tenemos 2,4 teravatios. Manteniendo el crecimiento del 25% en dos años, la meta es viable.
2. Renovables Ayudan A La Economía
Las fuentes limpias también son beneficiosas económicamente. La matriz eléctrica renovable puede agregar hasta US$ 100 mil millones al PIB hasta 2040, según la consultora Mckinsey. También reduce costos de salud y hace que la energía sea más estable, sin las oscilaciones del petróleo.
La energía solar, por ejemplo, puede ser instalada localmente, generando empleos en instalación, mantenimiento y fabricación. Comunidades en Pará y Pernambuco ya sienten los beneficios, con el apoyo del programa Luz para Todos.
Datos de FIEMG indican que, en 2021, el costo medio del MWh renovable era de R$ 179,5, frente a R$ 441,8 de los no renovables.
Según SEBRAE, pequeños negocios ganan con la economía en la cuenta de luz y marketing positivo. Cerca del 60% de los empresarios demuestran interés en invertir en energía solar.
Una encuesta nacional de 2024 indicó que el 64% de la población apoya la eliminación de los combustibles fósiles.
3. Diversificación De La Matriz Garantiza Soberanía
Durante el apagón de 2001-2002, Brasil dependía casi exclusivamente de las hidrelétricas, con el 89% de la matriz. La crisis reveló los riesgos de la dependencia. Hoy, invertir en solar y eólica ayuda a reducir esa vulnerabilidad.
La Coalición Energía Limpia alerta que las cambios climáticos pueden afectar el régimen de lluvias en el Norte y Nordeste. Pero los vientos y la radiación solar tienden a aumentar, reforzando el potencial de estas regiones.
Apostar en transporte eléctrico y reforzar los biocombustibles también fortalece la soberanía energética. Esto reduce la dependencia del petróleo y el gas, siendo limitados y sujetos a inestabilidades globales.
4. Energía Renovable Necesita Ser Justa
A pesar de los avances, no toda energía renovable es libre de impactos negativos. Casos como Belo Monte e Itaipu muestran que grandes obras pueden afectar comunidades y el medio ambiente.
Belo Monte, por ejemplo, causó deforestación, perjuicios a indígenas y destrucción de la pesca en el río Xingu. Itaipu, inundó 1.350 km² y perjudicó a los Avá-Guarani.
En el Nordeste, surgen denuncias sobre abusos en contratos, destrucción de dunas y ruidos excesivos causados por parques eólicos. La campaña “Renovables sí, pero no así” y las “Salvaguardas Socioambientales” proponen caminos más justos.
Ejemplos como el quilombo Serra dos Rafaéis (PI) muestran la importancia de la participación popular. El lema “Nada sobre nosotros, sin nosotros!” resume bien la lucha de estas comunidades.
5. Renovables Llevan Energía A Lugares Remotos
En la Amazonía, cerca de un millón de personas aún viven sin electricidad. Muchos usan generadores diésel, caros y contaminantes. Como las líneas de transmisión son inviables en muchos lugares, la solución es la energía solar descentralizada.
En los últimos cinco años, más de 150 mil personas fueron beneficiadas con kits solares por el programa Luz para Todos. La tecnología off-grid, con baterías, es silenciosa, limpia y funciona bien en áreas aisladas.
6. Gas No Es Energía De Transición
Entre 1995 y 2022, la participación de las renovables en la matriz eléctrica cayó del 97% al 89%. El motivo fue el aumento de las térmicas a gas, que encarecen la energía y aumentan las emisiones.
A pesar del apoyo de políticos y del ministro Alexandre Silveira, el uso de gas natural licuado (GNL) va en contra de los compromisos climáticos. La justificación de que el gas compensa las variaciones de las fuentes limpias aún es discutida.
7. Política Aún Avanza Lento
A pesar de la existencia del PLANTE (Plan Nacional de Transición Energética), faltan presupuesto, metas claras y compromiso real. En 2025, la Cuenta de Consumo de Combustibles (CCC) costará R$ 10,35 mil millones. Este valor sería suficiente para sustituir el uso de combustibles fósiles en la Amazonía.
Brasil tiene todo para ser líder mundial en la transición energética. Sol, viento, agua y conocimiento no faltan. Pero, mientras parte de la élite insiste en el petróleo de la Foz do Amazonas, el mundo exige acción urgente para el clima.
Con información de Clima Info.

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