Conozca la mayor ruta señalizada de América Latina, la Ruta Amazonía Atlántica en Pará, lanzada durante la COP30. Una ruta de 468 km que integra naturaleza, comunidades tradicionales y turismo sostenible.
En un hito histórico para el ecoturismo brasileño, Brasil lanzó la mayor ruta señalizada de América Latina, la Ruta Amazonía Atlántica, durante la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30), el 14 de noviembre de 2025, en Belém (PA).
La ruta oficializada por los ministerios de Turismo y de Medio Ambiente y Cambio Climático tiene 468 kilómetros y atraviesa 17 municipios de Pará, uniendo naturaleza, cultura y desarrollo local en un solo recorrido.
Una invitación a la aventura: ¿qué es la mayor ruta señalizada de América Latina?
La mayor ruta señalizada de América Latina — la Ruta Amazonía Atlántica — es un recorrido de larga distancia que ahora está totalmente estructurado, con mapas, señalización y apoyo para caminantes, ciclistas y entusiastas de la naturaleza.
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Antes un camino conocido solo por aventureros experimentados, se ha vuelto accesible al público en general con el apoyo de las comunidades locales.
El trayecto puede ser recorrido a pie, en bicicleta o incluso a caballo, proporcionando una experiencia de inmersión en diversos ecosistemas, como selvas tropicales, manglares, áreas rurales y tramos históricos.
Mayor ruta señalizada de América Latina: Dónde comienza y termina la ruta
El punto de partida de la mayor ruta señalizada de América Latina es el centro histórico de Belém, en Pará, y su final se da en el mirador de la Sierra de Piriá, con vista a la vasta Selva Amazónica.
A lo largo del recorrido, la ruta atraviesa:
- Parques urbanos y tramos naturales;
- Quilombos y territorios tradicionales;
- La histórica Ruta Belém–Bragança;
- Municipios como Castanhal, Santa Izabel do Pará, Bragança y Viseu.
Esta integración revela al visitante paisajes distintos y culturas variadas, componiendo una ruta rica en biodiversidad e historia regional.
Turismo sostenible y protagonismo comunitario
La creación de la mayor ruta señalizada de América Latina fue planificada para equilibrar conservación ambiental y desarrollo económico local.
Los tramos fueron estratégicamente delineados para proteger la fauna y flora locales, al mismo tiempo que fortalecen la economía de las comunidades tradicionales a lo largo del camino.
Según Ana Carla Lopes, ministra de Turismo en funciones, el proyecto destaca el protagonismo de las comunidades locales.
Ella afirma que la ruta fue impulsada por las personas que viven allí y ahora recibe turistas de Brasil y del extranjero, promoviendo reconocimiento cultural y nuevas oportunidades de ingresos.

Además, la ruta integra la Red Nacional de Rutas de Largo Recorrido y Conectividad (RedeTrilhas) — iniciativa que busca acercar a la población urbana a la naturaleza brasileña y fomentar la participación social en la conservación.
Conexión con la naturaleza y conservación
La mayor ruta señalizada de América Latina también pasa por unidades de conservación y áreas protegidas, incluyendo parques y refugios que albergan especies nativas y paisajes únicos.
Al cruzar esos territorios, la ruta actúa como un corredor ecológico, favoreciendo el movimiento de la fauna y reforzando prácticas sostenibles entre los visitantes y los habitantes locales.
Este modelo de ruta no solo amplía las posibilidades para el turismo ecológico, sino que también estimula la educación ambiental y la concienciación sobre la importancia de preservar los biomas.
Las proyecciones oficiales estiman que cerca de 10 mil personas deben recorrer la ruta en el primer año de funcionamiento, atrayendo tanto turistas nacionales como extranjeros.
Este movimiento turístico tiene el potencial de transformar la economía local, generando empleos en sectores como hospedaje, alimentación y servicios de apoyo a lo largo de la ruta.
La tecnología también está presente: la aplicación eTrilhas ofrece soporte digital a los viajeros, indicando puntos de hospedaje, restaurantes y prestadores de servicios cercanos al recorrido.
Más que una ruta de aventura, la mayor ruta señalizada de América Latina representa un puente entre naturaleza, cultura y economía sostenible.
Con su estructuración y lanzamiento en un evento global como la COP30, la Ruta Amazonía Atlántica coloca a Brasil en destaque como destino de ecoturismo y referencia internacional en iniciativas que conectan personas y territorios.
Fuente: Revista Galileu

A informação não procede, pois o trecho do Caminho da Fé, que vai de Borborema (SP) a Aparecida do Norte (SP), possui 742 km, totalmente sinalizado.
Só uma coisa preocupa-me: a questão da segurança.