Aun con la pérdida de US$ 375,5 millones en las ventas a Estados Unidos, Brasil logró redirigir exportaciones y aumentar ganancias. El café y la carne bovina lideraron el movimiento, con un aumento expresivo en los embarques hacia México, Europa, Japón y China.
En los últimos meses, Brasil ajustó su estrategia de exportación para sortear los efectos de la política arancelaria de Estados Unidos. Con el redireccionamiento de embarques en agosto y septiembre, el país logró compensar la pérdida de ingresos provocada por el tarifazo impuesto por el gobierno de Donald Trump sobre los principales productos brasileños vendidos al mercado norteamericano.
El movimiento estratégico mantuvo la balanza comercial activa y evidenció una reconfiguración en las relaciones comerciales internacionales, aunque suscitó preocupaciones respecto a la concentración de ventas en algunos mercados, especialmente en China.
Redireccionamiento garantiza compensación en las pérdidas
Entre los 20 productos más exportados a Estados Unidos y afectados por las tarifas, nueve registraron caída en las ventas al mercado americano, mientras que crecieron en otros países o presentaron una reducción menor en comparación con los mismos meses de 2024.
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La cáscara de huevo que casi todo el mundo tira está compuesta por alrededor del 95% de carbonato de calcio y puede ayudar a enriquecer el suelo cuando se tritura, liberando nutrientes lentamente y siendo reutilizada en huertos y jardines domésticos.
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Esta granja en Estados Unidos no utiliza sol, no utiliza suelo y produce 500 veces más alimentos por metro cuadrado que la agricultura tradicional: el secreto está en 42 mil LEDs, hidroponía y un sistema que recicla hasta el calor de las lámparas.
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El agua que casi todo el mundo tira después de cocinar papas contiene nutrientes liberados durante la preparación y puede ser reutilizada para ayudar en el desarrollo de plantas cuando se usa correctamente en la base de huertos y macetas, sin costo adicional y sin cambiar la rutina.
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El agua del mar subió de 28 a 34 grados en Santa Catarina y mató hasta el 90% de las ostras: los productores que plantaron más de 1 millón de semillas perdieron prácticamente todo y dicen que si vuelve a suceder, la producción está condenada a su fin.
A pesar de perder US$ 375,5 millones en ingresos con estas exportaciones a los EUA, Brasil obtuvo una ganancia adicional de US$ 1,25 mil millones con embarques a otros destinos en el mismo período.
El éxito de la compensación se debió principalmente al aumento de las exportaciones de café no tostado y carne bovina deshuesada y congelada, cuyas receitas también fueron impulsionadas por la valorización de los precios internacionales.
Café y carne impulsan la expansión en nuevos mercados
Datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) indican que el café brasileño fue redirigido a países europeos, como Alemania y Países Bajos, además de Japón.
La carne bovina, a su vez, encontró un espacio ampliado en China y Filipinas.
México también se destacó como destino alternativo. Las exportaciones de carne bovina congelada hacia el país casi se cuadruplicaron, con un aumento del 292,6%, mientras que las ventas de café crecieron un 90%, en comparación con agosto y septiembre de 2024.
Los expertos señalan que parte de estas operaciones puede estar relacionada con el uso de México como puerta de entrada al mercado americano.
Diversificación de destinos e impacto en las receitas
Según un estudio conducido por la economista Lia Valls, de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (Uerj) y investigadora de la FGV Ibre, en conjunto con el diario Valor, los 20 productos analizados representan el 29,3% de todo lo que Brasil vendió a Estados Unidos en los dos meses analizados.
El análisis muestra que los impactos del tarifazo fueron variados. En seis productos, las exportaciones a los EUA crecieron, aunque a tasas inferiores a las registradas en otros mercados. En cinco ítems, hubo aumento en las ventas a los americanos mientras que los embarques al resto del mundo cayeron o crecieron menos.
Como resultado, la participación de Estados Unidos en las exportaciones brasileñas de esos 20 productos cayó del 28% al 21,4%. En el total de las exportaciones brasileñas, la cuota americana retrocedió del 11,6% al 9%.
Caída mayor en ítems industriales
Ni todos los sectores lograron compensar integralmente las pérdidas. Los semimanufacturados de hierro o acero —el principal ítem exportado a los EUA entre los afectados— registraron una caída del 19,4% en los embarques, equivalente a US$ 86,7 millones en ingresos menos.
El aumento del 36% en las exportaciones de estos productos a otros países resultó en apenas US$ 31,5 millones adicionales, insuficiente para cubrir la pérdida total.
Una situación similar ocurrió con preparaciones alimenticias, conservas de bovinos y transformadores eléctricos, cuyas receitas en el mercado global no compensaron totalmente la caída en el mercado americano.
Agronegocio lidera la reacción brasileña
El agronegocio brasileño fue el sector más exitoso en la reconfiguración de los mercados. La carne bovina congelada tuvo una caída del 58% en las exportaciones a los EUA, con pérdida de US$ 90,9 millones, pero el aumento del 70% en las ventas a otros países garantizó un incremento de US$ 1,16 mil millones.
En el caso del café no tostado, las exportaciones a Estados Unidos retrocedieron un 11,3%, con pérdida de US$ 27,52 millones, mientras que los embarques a otros mercados crecieron un 9,1%, con un aumento de US$ 155,3 millones.
Según Rafael Cagnin, economista jefe del Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial (Iedi), la menor dependencia de estos productos del mercado americano y el aumento de los precios facilitaron la compensación. Esto permitió que los exportadores negociaran precios ventajosos incluso con el cambio en el destino final de las mercaderías.
Crecimiento expresivo de las ventas hacia China
El cambio más significativo ocurrió en las exportaciones de carne bovina congelada. La participación de los EUA en este mercado cayó del 8,6% al 2,3%, mientras que la cuota de China saltó del 58,8% al 67,2%. Las ventas hacia el país asiático crecieron un 81,8% en el período.
México también presentó una expansión expresiva, con un aumento del 292,7%, aunque partiendo de una base menor.
José Augusto de Castro, presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB), destaca que los exportadores están aprovechando el momento para diversificar los mercados. Al mismo tiempo, China amplía su presencia en las importaciones globales, absorbiendo la creciente producción brasileña de carnes y otros productos.
Riesgos de la dependencia china y desafíos futuros
A pesar del buen desempeño, la concentración de las exportaciones hacia China preocupa a los especialistas. Cagnin advierte que la creciente dependencia del mercado chino aumenta la vulnerabilidad de la economía brasileña a eventuales cambios en la política comercial o en la demanda de ese país.
Además, hay productos que presentaron una caída en las exportaciones tanto hacia Estados Unidos como hacia el resto del mundo, como partes para motores diésel, ciertos tipos de madera contrachapada y azúcares de caña y remolacha.
Estos casos evidencian la necesidad de diversificar aún más los destinos, explorando oportunidades en la Unión Europea y en América del Sur.
Ítems con crecimiento sorprendente en los EUA
Aun con las tarifas, algunos productos registraron un aumento expresivo en las exportaciones hacia Estados Unidos. Los neumáticos de goma utilizados en autobuses y camiones tuvieron un aumento del 417,3%, mientras que cargadoras y tractores, como bulldozers y angledozers, crecieron un 66,2% y 707%, respectivamente.
Valls señala que parte de este aumento puede estar ligada a la presencia de empresas brasileñas en cadenas globales de producción y al comercio intracompía.
Además, brechas en la clasificación de códigos arancelarios o exenciones específicas pueden haber favorecido la entrada de determinados productos en el mercado americano.
Brasil redefine la estrategia comercial en un escenario de incertidumbre
El análisis general revela que el tarifazo de Trump provocó una reconfiguración relevante en el comercio exterior brasileño. El país demostró capacidad de adaptación al redirigir productos a otros mercados y compensar pérdidas con Estados Unidos, especialmente en el agronegocio.
No obstante, el escenario también presenta desafíos estratégicos. La creciente concentración de las exportaciones en China expone vulnerabilidades que pueden comprometer la estabilidad futura de los ingresos externos. Para los especialistas, el episodio refuerza la necesidad de diversificación de mercados y la búsqueda de asociaciones más confiables en el escenario global.
Como resume Cagnin, la principal transformación resultante de la política arancelaria americana es que “Estados Unidos dejó de ser un socio confiable” —una señal de que la diplomacia comercial brasileña necesitará ajustarse a una nueva realidad global.

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