Incluso en un escenario internacional adverso, el país consolida posición estratégica al recibir miles de millones en aportes chinos y ampliar su relevancia económica global
Brasil ha venido consolidando una posición cada vez más relevante en el escenario económico internacional. En los últimos años, además del avance expresivo en la balanza comercial, el país ha comenzado a atraer volúmenes crecientes de inversiones directas de China. Este movimiento ocurre incluso en un contexto de retracción global de los flujos de capital extranjero.
En este sentido, las inversiones chinas en Brasil no se limitan al comercio exterior. Involucran adquisiciones estratégicas, joint ventures, compra de activos, concesiones de crédito y contratos de suministro. Además, hay fuerte presencia en proyectos de logística, infraestructura y energía.
La información fue divulgada por medios especializados en economía internacional. Según datos presentados en informes sectoriales, entidades como el Consejo Empresarial Brasil-China (CEBC) han estado siguiendo de cerca este movimiento. Según los informes, la presencia china en el país ha ganado intensidad y diversificación a lo largo de los últimos años.
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Brasil avanza en el ranking global y se destaca entre los mayores receptores de capital chino
Históricamente, Brasil ocupaba posiciones intermedias en el ranking de destinos de las inversiones chinas en el exterior. Sin embargo, esta realidad cambió de forma significativa en 2025. Actualmente, el país figura como el segundo principal destino de los aportes de China en el mundo.
Entre 2007 y 2023, China invirtió US$ 73,3 mil millones en Brasil. Este valor corresponde a casi R$ 400 mil millones en la cotización actual. En total, se contabilizaron 264 proyectos repartidos por el territorio nacional, lo que demuestra la amplitud de las inversiones.
El sector eléctrico brasileño concentró la mayor parte de este capital. En ese período, recibió US$ 33,2 mil millones, equivalente al 45% del total invertido. Luego, aparece la industria manufacturera, con US$ 5,3 mil millones, representando el 7% del total.
Además, las obras de infraestructura absorbieron US$ 3,3 mil millones, cerca del 5% de los aportes chinos. Ya el sector agrícola recibió directamente US$ 2,4 mil millones, lo que corresponde al 3% del volumen invertido.
Cuando se analiza el stock global de inversiones chinas entre 2007 y 2023, Brasil aparece como el cuarto mayor receptor de capital productivo de China. En este grupo selecto, es el único país en desarrollo. Por delante están Estados Unidos, con US$ 193,6 mil millones, Australia, con US$ 102,6 mil millones, y Reino Unido, con US$ 99,9 mil millones.
En 2025, Brasil concentra el 10% de todas las inversiones chinas realizadas en el exterior

Los datos más recientes refuerzan esta tendencia. En el primer semestre de 2025, empresas chinas invirtieron US$ 22 mil millones alrededor del mundo. De ese total, Brasil recibió US$ 2,2 mil millones. Esto equivale al 10% de todos los aportes realizados en el período.
Este volumen representa un crecimiento del 5,3% en comparación con el mismo período de 2024, cuando el país había recibido US$ 2,09 mil millones. Mientras tanto, Indonesia lideró el ranking, con US$ 2,59 mil millones. Aun así, el país asiático registró una caída anual del 22,9%.
Estos números llamaron la atención de gobiernos extranjeros. En Estados Unidos, por ejemplo, el proyecto de ley del presupuesto de los órganos de inteligencia para el año fiscal de 2026 incluyó una investigación específica. El foco está en el avance chino en el sector agrícola brasileño y en los impactos sobre la cadena global de suministros y la seguridad alimentaria.
Paralelamente, el 11 de agosto, los presidentes de Brasil y China conversaron por teléfono. El diálogo ocurrió en medio de la escalada de la disputa comercial entre China y Estados Unidos. Recientemente, los estadounidenses impusieron aranceles del 50% sobre productos brasileños.
Según la agencia estatal china Xinhua, el líder chino afirmó que los lazos entre los dos países viven su mejor momento histórico. Destacó la alineación de las estrategias de desarrollo y la construcción de un futuro compartido.
Por el lado brasileño, el presidente afirmó que hubo compromiso para ampliar la cooperación. Los sectores citados incluyen salud, petróleo y gas, economía digital y tecnología de satélites. Además, los países pretenden seguir identificando nuevas oportunidades de negocios.
Las inversiones chinas crecen a pesar de la caída global de capital extranjero
Otro punto relevante es el contraste con el escenario internacional. En 2023, último año disponible en el levantamiento del CEBC, las inversiones chinas en Brasil sumaron US$ 1,73 mil millones. Este valor representa un crecimiento del 33% en comparación con el año anterior.
Este aumento ocurrió sobre una base reducida, ya que en el año anterior hubo una caída del 78%. Aun así, el movimiento llama la atención. Esto se debe a que las inversiones extranjeras totales en Brasil retrocedieron un 17% en 2023, según datos del Banco Central.
A nivel global, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indicó una caída del 7% en los flujos de inversiones extranjeras. Para Brasil, la retracción fue del 13%. Ya la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) indicó una caída del 2% en el mundo y del 10,2% en el país.
A pesar de esto, China siguió en contracorriente. Según análisis de instituciones financieras, el país adoptó una postura más selectiva. Aun así, mantuvo a Brasil como socio estratégico.
Aunque Estados Unidos sigue liderando como principal origen de inversiones extranjeras directas en Brasil, China avanzó rápidamente. Entre 2010 y 2023, los aportes estadounidenses pasaron de US$ 109,7 mil millones a US$ 272,9 mil millones, un crecimiento del 148,7%.
En el mismo período, las inversiones chinas saltaron de US$ 7,9 mil millones a US$ 53,2 mil millones. Esto representa un crecimiento expresivo del 575%. Con esto, China subió de la 16ª a la 5ª posición entre los principales orígenes de capital extranjero en el país.
En su opinión, este aumento de las inversiones chinas representa una oportunidad estratégica o un riesgo para el futuro de la economía brasileña?

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