Defensa de Lula por moneda alternativa en los Brics reaviva la tensión comercial con EE.UU., amplía el riesgo de represalias billonarias y presiona la diplomacia brasileña en medio de la guerra tarifaria y disputas con Trump.
La defensa del presidente Luiz Inácio Lula da Silva de alternativas al dólar en las negociaciones del Brics tuvo “peso importante” para la sobretasa aplicada por Estados Unidos a productos brasileños, afirma Gabriel Leal de Barros, 39, economista jefe de ARX Investimentos.
En una entrevista con Poder360 este domingo (17), estimó que eventuales desdoblamientos pueden quitar R$ 20 bilhões a R$ 30 bilhões del PIB anualizado y agravar el balance de pagos por el alto stock de inversiones norteamericanas en el país.
La lectura ocurre en medio del tarifaço de 50% anunciado por Washington, con 694 ítems exentos, entre ellos combustibles y fertilizantes, medida que entró en vigor el 6 de agosto de 2025.
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Moneda alternativa y el mensaje político del Planalto
Según Barros, la secuencia de declaraciones de Lula sobre formas de “desintermediar el dólar” en el comercio del Brics elevó el riesgo de represalias.
Recuerda que esta búsqueda de medios de pago fuera del sistema anclado en la moneda norteamericana suele asociarse a países bajo sanciones o en conflicto geopolítico.
“Hasta entonces Brasil no estaba en esa lista”, dijo a Poder360, al evaluar que el país “entró gratuitamente en este conflicto” al insistir en el tema.
En julio, Río de Janeiro albergó la cumbre de los Brics, cuando el presidente reiteró que el bloque debe seguir discutiendo alternativas al dólar.
En las semanas siguientes, Lula volvió a tocar el tema en entrevistas, manteniendo la agenda en el centro de las noticias y del debate diplomático.

Lo que fue gravado y lo que quedó afuera
La Casa Blanca elevó la tarifa de importación para 50% sobre una amplia canasta de productos brasileños. Al mismo tiempo, excluyó 694 mercancías del alcance de la medida.
Entre las excepciones se encuentran jugo y pulpa de naranja, combustibles, minerales, fertilizantes y aeronaves civiles.
La exclusión de estos ítems, de alto peso comercial, atenuó el impacto en sectores estratégicos a corto plazo. Las nuevas tarifas comenzaron a regir el 6 de agosto de 2025.
Comercio con Rusia amplía atención de EE.UU.
Mientras tanto, Rusia se consolidó como la mayor vendedora de diésel a Brasil desde 2023, superando a Estados Unidos.
El avance ocurrió a lo largo del tercer mandato de Lula y alteró la geografía del suministro de derivados en el mercado interno.
En 2023, por ejemplo, 50,5% del diésel importado vino de Rusia, proporción que se mantuvo elevada en 2024 y 2025.
En la evaluación de Barros, este desplazamiento de las compras y el mantenimiento de negocios con Moscú —incluidos en fertilizantes— dejan a Brasil expuesto a nueva ronda de represalias, posiblemente con tarifas iguales o superiores a 100%, y sin excepciones.
Si un movimiento así ocurre, afirma el economista, el país tendrá “bastante dificultad para reequilibrarse desde el punto de vista de la actividad económica”.
Estimativas de impacto: PIB y cuentas externas
Barros calcula que, incluso con la lista de exenciones, el efecto del tarifaço y de nuevas medidas sobre el flujo de comercio y de capitales puede reducir la actividad en R$ 20 bilhões a R$ 30 bilhões en términos anualizados.
Además, la elevada exposición de empresas norteamericanas en Brasil tendría potencial para “crear un problema” en el sector externo, presionando el balance de pagos y la dinámica de la inversión directa.
El orden de magnitud, dice, es de decenas de miles de millones de dólares.

Escalada verbal con Trump y reacciones diplomáticas
El economista afirma que el presidente brasileño “instigó” la reacción del gobierno norteamericano al insistir, en diferentes ocasiones, en la tesis de una moneda del Brics o de sistemas de pago paralelos al dólar.
Paralelamente, el Palacio del Planalto intensificó contactos con socios del Brics y buscó diversificar mercados tras el anuncio del tarifaço por parte de la administración Trump.
El contexto reavivó la retórica de guerra comercial y elevó la incertidumbre.
Ambiente doméstico: política fiscal, PEC de los precatorios, tasas de interés y precios
Para Barros, la política fiscal ha proporcionado impulsos expansionistas recurrentes, ayudando a explicar por qué el PIB ha sorprendido y por qué la inflación se mantiene por encima de la meta.
La evaluación es que la persistencia del gasto mantiene la economía “funcionando por encima del potencial”, lo que dificulta la convergencia del IPCA.
En el ámbito institucional, califica la PEC 66/2023 como otro instrumento para mantener el impulso fiscal.
La propuesta altera las reglas de precatórios, retira parte de esos gastos del límite federal a partir de 2026 y reabre plazos de pago de deudas previsionales de estados y municipios, ampliando espacio para gastos en diferentes esferas.
La materia avanzó en el Congreso en julio y sigue en tramitación.
Sobre la política monetaria, Barros proyecta que el Banco Central puede iniciar un nuevo ciclo de bajada de intereses en el primer trimestre de 2026, posiblemente ya en enero, si se confirma el escenario base.
Para la inflación del año que viene, el economista trabaja con 4,8%, por encima de las proyecciones más recientes del BC.
Estas son estimaciones de ARX, presentadas en entrevista a Poder360, que dependen del comportamiento del cambio, de la fiscal y del ambiente externo.
Lo que observar a partir de ahora
El gobierno brasileño actúa para preservar sectores estratégicos y reducir daños sobre la industria exportadora ante la nueva tarifa.
En paralelo, la diplomacia intenta calibrar el discurso sobre el Brics sin retroceder del objetivo de ampliar el uso de monedas locales o de arreglos alternativos en el comercio exterior.
La trayectoria a corto plazo dependerá de tres variables: la amplitud de eventuales nuevas represalias, la respuesta de las cadenas productivas a los costos adicionales y la efectividad de las medidas internas para amortiguar el impacto.
En medio de este tablero, la pregunta que define el humor de los agentes es simple: ¿cómo Brasil equilibra la ambición de rediseñar la arquitectura financiera del comercio sin provocar costos innecesarios a la economía real?

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