Conozca la historia del automóvil eléctrico brasileño de Gurgel, precursor de la tecnología que surgió incluso antes del Tesla de Elon Musk.
El concepto de automóvil eléctrico se asocia frecuentemente a Tesla, la icónica marca fundada por Elon Musk. Sin embargo, la historia de los vehículos eléctricos es más rica y antigua de lo que muchos imaginan. Hace alrededor de 46 años, Brasil dio un paso pionero con el lanzamiento del Itaipu E-150, un automóvil eléctrico desarrollado por Gurgel Motores S/A, una empresa brasileña liderada por João Augusto Conrado do Amaral Gurgel.
El automóvil eléctrico brasileño
Gurgel, un ingeniero visionario, comenzó a trabajar en la industria automotriz con el objetivo de crear vehículos más sostenibles.
Su esfuerzo culminó en la creación del Itaipu E-150, un proyecto que surgió en 1974, mucho antes de la popularización de los automóviles eléctricos que hoy conocemos.
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Este vehículo no solo precedió el lanzamiento de los primeros coches eléctricos de Tesla, sino que también representó un hito en la historia de la tecnología automotriz global.
El Itaipu E-150: un proyecto innovador
Cuando João Gurgel lanzó el Itaipu E-150, Elon Musk solo era un niño de 3 años.
El modelo, que llevaba el nombre de la hidroeléctrica de Itaipu, era revolucionario para su tiempo. Con un diseño que recordaba a un trapecio isósceles, el E-150 se destacaba en un mercado dominado por coches robustos y movidos a combustibles fósiles.
El automóvil era un prototipo hecho de fibra de vidrio y presentaba un chasis tubular patentado, conocido como Plasteel.
El Itaipu E-150 era compacto, pesando alrededor de 780 kg y con capacidad para dos personas.
Equipado con un motor eléctrico de 3.000 watts y una batería de 120 voltios, el coche alcanzaba una velocidad máxima de 35 km/h.
Aunque el tiempo de recarga de 10 horas y el peso de las baterías eran desafíos significativos, el vehículo representaba un avance importante en la movilidad eléctrica.
La idea era que el automóvil eléctrico pudiera ser cargado en cualquier toma eléctrica, haciéndolo tan accesible como un electrodoméstico.
Sin embargo, la tecnología de la época aún no estaba lo suficientemente madura para resolver los problemas de autonomía y peso de las baterías.
La evolución del proyecto del automóvil eléctrico brasileño
Después de enfrentar dificultades con el Itaipu E-150, Gurgel Motores continuó desarrollando sus tecnologías y, en 1980, presentó el Itaipu E-400.
Este nuevo modelo era una furgoneta eléctrica con un diseño más moderno y aerodinámico.
El E-400 fue diseñado principalmente para empresas y tenía el objetivo de probar la viabilidad del automóvil en un contexto comercial.
El E-400 estaba equipado con un motor Villares de 8 kW (11 cv) y alcanzaba una velocidad máxima de alrededor de 80 km/h.
Las baterías del modelo pesaban alrededor de 80 kg cada una y requerían una recarga de 7 horas en tomas de 220 voltios.
A pesar de estas mejoras, los problemas de autonomía y el peso de las baterías seguían siendo obstáculos significativos.
La limitada tecnología de la época impidió que el E-400 fuera adoptado ampliamente.
El legado de João Gurgel
João Gurgel dejó un legado importante en la historia de la automación y de la energía limpia.
Sus esfuerzos pioneros con los automóviles eléctricos brasileños sirvieron de inspiración para muchas innovaciones posteriores.
La creación de los modelos Itaipu, a pesar de las limitaciones tecnológicas de la época, abrió camino para el desarrollo de vehículos eléctricos más avanzados en el futuro.
Elon Musk, fundador de Tesla, se convirtió en uno de los principales nombres en la popularización de los automóviles eléctricos modernos.
En el inicio de los años 2000, Tesla lanzó su primer vehículo eléctrico, marcando un hito importante en la evolución de esta tecnología.
Aunque el trabajo de Musk fue fundamental para transformar los automóviles eléctricos en una opción viable para el mercado masivo, es importante reconocer las raíces de esta innovación, que incluyen los esfuerzos pioneros de Gurgel y el automóvil eléctrico brasileño.
Hoy, mientras Tesla continúa expandiendo su influencia en la industria automovilística, es esencial recordar y reconocer los primeros pasos dados por pioneros como João Gurgel.
El Itaipu E-150 y el Itaipu E-400 demostraron la visión y el compromiso con la sostenibilidad mucho antes de que el concepto de automóviles eléctricos se convirtiera en una tendencia global.

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