Brasileños Cambian Su Vida En Brasil Por La Guerra En Ucrania Y Enfrentan Bombas, Drones Y Trincheras Congeladas En Una Rutina De Miedo, Misiones Arriesgadas Y Nostalgia Permanente Diario De La Familia
En El Frente De Combate En Ucrania, brasileños ex-militares Y Voluntarios Conviven Con Bombardeos Constantes, Drones En Misión De Ataque, Guarderías Destruidas Y Turnos Interminables En Trincheras, Mientras Intentan Preservar La Sanidad Emocional Y Algún Vínculo Con Las Familias Que Quedaron En Brasil A La Espera Entre Noticias Escasas, Miedo Y Esperanza.
Según Un Reportaje De Domingo Espetacular Que Fue Al Aire En Noviembre, Brasileños Que Cambiaron Su Cotidiano En Brasil Por La Guerra En Ucrania Viven Hoy En Un Ambiente En El Que El Riesgo De Muerte Es 24 Horas Por Día, Bajo Ataques De Artillería, Misiles Y Drones, En Ciudades Devastadas Y Pueblos En Ruinas. La decisión De Atravesar El Mundo Para Luchar En Otro País Mezcla Idealismo, Necesidad Financiera, Búsqueda De Propósito Y Una Notión Muy Concreta De Que Cada Día Puede Ser El Último.
Brasileños En La Línea De Frente En Donetsk Y Kharkiv

A La Orilla De Las Trincheras De La Región De Donetsk, El Ex-Militar Brasileño Carlos Eduardo Cândido, De 32 Años, Resume La Rutina En Pocas Palabras: “El Riesgo De Vida Aquí Es 24 Horas Por Día”.
-
Clasificado como “monstruo anfibio” de 555 toneladas, 57 metros de longitud y tres hélices de 5,5 metros de diámetro, el Zubr es el mayor aerodeslizador militar jamás construido, capaz de transportar 3 tanques o 500 soldados a más de 100 km/h sobre agua, hielo y arena, y China ha vuelto a producirlo para proyectar poder en el Mar del Sur.
-
El Ejército de EE. UU. recibe el primer helicóptero Black Hawk que puede volar sin pilotos, ser controlado por tablet y hasta aterrizar solo en misiones de alto riesgo.
-
Con más de 15 mil toneladas, radares capaces de rastrear cientos de objetivos simultáneamente y más de 120 misiles listos para ser lanzados en segundos, los destructores modernos dejan de ser escoltas y pasan a dominar el campo de batalla naval.
-
Con más de 15 mil toneladas, radares capaces de rastrear cientos de objetivos simultáneamente y más de 120 misiles listos para ser lanzados en segundos, los destructores modernos dejan de ser escoltas y pasan a dominar el campo de batalla naval.
Él Dejó Río De Janeiro En 2022 Para Unirse A Las Fuerzas Ucranianas Y Hoy Actúa En Sectores Directamente Expuestos A La Artillería Rusa.
En Una De Sus Misiones Más Críticas, Cândido Pasó 24 Horas Seguida Dentro De Una Trinchera En Un Bosque, Bajo Intenso Bombardeo.
Según Él, En Esos Momentos Extremos No Hay Táctica Que Domine El Miedo, Solo La Intención De Mantenerse Vivo.
“En Esas Horas Solo Se Puede Orar, Pedir Protección De Dios, Más Nada. Lluvia De Misiles, Literalmente”, Relata, Describiendo Un Patrón De Ataques Que Se Repiten Día Y Noche.
Hoy, El Brasileño Vive En Kharkiv, Una De Las Principales Ciudades Ucranianas Cercanas A La Frontera Con Rusia Y Objetivo Frecuente De Ataques.
Él Relata Que “Casi Diariamente Rusia Ataca Esta Ciudad”, Lo Que Convierte Las Sirenas, Alertas De Ataque Aéreo Y Explosiones A Lo Lejos En Parte Del Paisaje Sonoro De La Vida Cotidiana.
Guardería Destruida, Niños En Shock Y La Ciudad Bajo Fuego

Uno De Los Episodios Que Más Marcaron A Los Brasileños En Kharkiv Fue El Ataque Reciente A Una Guardería, Donde 48 Niños Estaban En El Momento De La Explosión De Un Drone Ruso.
La Estructura Del Edificio Fue Destruida Y, Según Las Autoridades Locales, Una Persona Murió Y Seis Resultaron Heridas.
Residents Que Ayudaron En El Rescate Relatan El Pánico Infantil.
Los Niños Lloraban, Temblaban Y Necesitaron Ser Llevados A Prisa A Refugios Improvisados, Mientras Voluntarios Intentaban Calmarles En Medio De Humo Y Escombros.
Cândido Visitó El Lugar Al Día Siguiente Y Describió La Escena Como Un Retrato Brutal De La Lógica De La Guerra.
Al Observar La Fachada Destruida Y Juguetes Esparcidos Entre Escombros, El Brasileño Cuestiona El Objetivo Elegido.
Para Él, El Ataque A La Guardería No Tiene Justificación Militar.
“¿Dónde Se Ha Visto Atacar Un Jardín De Infancia Lleno De Niños?”, Desahoga, Señalando La Dimensión Humana Del Conflicto Que Trasciende Trincheras Y Líneas De Frente.
Drones, Inteligencia En Tiempo Real Y Brasileños En La Guerra Tecnológica
Otro Brasileño Que Dejó Brasil Para Luchar Por Ucrania Es Guilherme Ribeiro, De 49 Años.
Desde 2022, Él Actúa En Unidades De Reconocimiento De Combate Con Drones, Uno De Los Símbolos De La Guerra Actual.
Su Función Es Mapear Objetivos, Monitorear Movimientos Y Orientar Ataques De Artillería A Partir De Imágenes En Tiempo Real.
Guilherme Explica Que “Todo Se Informa En Tiempo Real”.
Tan Pronto Como Un Drone Brasileño O Ucraniano Identifica Un Objetivo, La Posición Se Envía Directamente Al Comando, Que Activa A Los Equipos De Bombardeo.
En Determinadas Misiones, Los Drones Cargan Granadas Y Otros Explosivos, Transformando Al Operador En Un Actor Decisivo En La Línea Entre Vida Y Muerte, Incluso A Kilómetros De La Línea De Contacto.
En Promedio, El Equipo En El Que Guilherme Actúa Realiza Cerca De 50 Vuelos Por Día, Variando Entre Misiones De Observación Y Ataques.
Los Brasileños Que Operan Drones Trabajan Rodeados De Chalecos, Cascos, Granadas, Fusiles, Radios Y Sistemas De Comunicación, En Una Rutina Que Alterna Horas De Espera Con Segundos De Decisiones Irreversibles.
Casas Improvisadas, Armarios Llenos De Equipos Y “Vacaciones” En Zona De Guerra
Lejos Del Frente Inmediato, La Casa En La Que Guilherme Vive Con Dos Soldados Ucranianos Funciona Al Mismo Tiempo Como Alojamiento, Depósito Y Centro De Preparación.
Uno De Los Compañeros Está Internado, Herido En Combate.
En Los Cuartos Y Pasillos Se Acumulan Mochilas Tácticas, Fusiles, Municiones, Chalecos, Cascos, Máscaras De Gas Y Granadas Organizadas Para El Próximo Desplazamiento.
El Brasileño Relata Que La Rutina Militar Está Marcada Por Ciclos De Combate Y Breves Intervalos De Descanso.
A Cada Tres Meses, Él Tiene Derecho A Un Período De “Vacaciones”, Cuando Puede Apartarse Temporalmente De La Línea De Frente Y Pasar Algunos Días Con La Compañera Ucraniana, Con Quien Pretende Casarse.
Aún En Esos Intervalos, Sin Embargo, Las Sirenas, Noticias De Ataques Y Mensajes De Colegas Heridos Mantienen La Guerra Presente.
Guilherme Describe Un País Que Intenta Funcionar A Pesaar Del Conflicto.
“Es Un País En Guerra, Pero Todo Muy Limpio, Todo Funcionando”, Afirma, Al Mostrar Mercados Abastecidos, Tiendas Abiertas Y Una Ciudad Que, Entre Una Alerta Aérea Y Otra, Busca Preservar Alguna Apariencia De Normalidad.
Cuando Suena La Alerta, Empleados Y Clientes Descienden A Refugios Subterráneos, Esperan El Fin Del Riesgo Y Luego Retoman La Vida Comercial.
Brasileños Entre Dos Guerras: La Física Y La Psicológica
Para Los Brasileños Que Dejan El País Rumbo Al Conflicto En Ucrania, La Guerra No Se Limita A Bombas, Drones Y Trincheras.
Continúa En Silencio, En La Cabeza Y En El Corazón, Cuando La Toma De Tiro Cesa Y El Único Sonido Es El De Mensajes Llegando Por El Celular.
En Kharkiv, Cândido Se Emociona Al Observar Un Memorial Con Banderas Clavadas En El Suelo, Cada Una Representando A Un Combatiente Muerto.
“Cada Bandera De Estas Representa A Una Persona Que Falleció Defendiendo La Causa Ucraniana”, Reflexiona.
Para Él, Los Brasileños Viven Dos Frentes Al Mismo Tiempo: La Guerra Física Contra Las Tropas Rusas Y La Guerra Psicológica Contra La Nostalgia De La Familia Y El Peso De Las Pérdidas Diarias.
La Distancia En Relación A Brasil Refuerza El Impacto Emocional.
Los Brasileños En El Frente Siguen De Lejos Cumpleaños, Enfermedades, Logros De Los Hijos Y Rutinas De Padres Y Hermanos, Casi Siempre Por Llamadas De Video Rápidas Y Mensajes Enviados En Intervalos Entre Misiones.
A Cualquier Momento, Una Notificación Puede Ser La Última, Sea Porque El Soldado Fue Acierto, O Porque Un Ataque Derribó La Conexión En Toda La Región.
Futuro Incierto, Misión En Abierto Y La Pregunta Que Queda
Casi Dos Años Después Del Inicio De La Invasión A Gran Escala, Los Brasileños Que Eligieron Luchar Por Ucrania Saben Que No Hay Garantía De Retorno Ni De Victoria Rápida.
Hablan De Coraje, Sentido De Misión Y Voluntad De “Ayudar A Quien Necesita”, Pero También Reconocen El Desgaste Físico Y Mental Acumulado A Cada Rotación En La Línea De Frente.
En Las Ciudades Donde Viven, La Infraestructura Sigue Funcionando, Pero Guarderías Destruidas, Aldeas En Ruinas Y Hospitales Llenos De Heridos Recuerdan Que Cualquier Sensación De Normalidad Es Provisoria.
Mientras Drones Sobrevuela Ruinas Y Nuevas Ofensivas Son Planeadas, Ellos Siguen En El Frente, Intentando Equilibrar El Papel De Combatientes Extranjeros Con La Condición De Hijos, Padres, Esposos Y Amigos Que Dejaron Una Vida Entera En Brasil Atrás.
Ante Esta Realidad Extrema, Con Brasileños Divididos Entre El Deber Que Asumieron En Ucrania Y La Nostalgia De Quienes Quedaron En Brasil, Se Impone Una Cuestión Inevitable Al Lector: Si Estuvieras En Su Lugar, ¿También Dejarías Todo Atrás Para Luchar En Una Guerra En Otro País?


-
Uma pessoa reagiu a isso.