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Caminero pasó 21 años construyendo una réplica de Nueva York de 15 metros con madera balsa, cartón y pegamento común; la obra con cientos de miles de edificios se convirtió en una atracción en un museo en la propia ciudad.

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 04/04/2026 a las 18:10
Actualizado el 04/04/2026 a las 18:12
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Proyecto artesanal de décadas transforma materiales simples en una de las mayores representaciones en miniatura de Nueva York ya exhibidas al público, reuniendo miles de estructuras y llamando la atención por la escala, nivel de detalle y trayectoria inusual de su creador.

Después de más de dos décadas de trabajo casi diario, el camionero Joe Macken vio una maqueta monumental de Nueva York, hecha a mano con madera balsa, cartón, pegamento y pintura acrílica, salir del ambiente doméstico y ganar espacio en el Museum of the City of New York.

La instalación, abierta al público desde 12 de febrero de 2026, reúne una versión en miniatura de la metrópoli construida a lo largo de 21 años y presentada por el museo como una de las representaciones manuales más ambiciosas jamás realizadas sobre la ciudad.

Origen del proyecto y comienzo de la construcción

Nacido en Queens, Macken inició el proyecto en 2004 a partir de una reproducción del 30 Rockefeller Plaza, también identificado históricamente como Comcast Building.

Lo que sería una pieza aislada se transformó, poco a poco, en un retrato urbano de gran escala, expandido sección por sección hasta incluir los cinco distritos de Nueva York y áreas vecinas de Nueva Jersey y del condado de Nassau.

Dimensión de la maqueta impresiona a los visitantes

La dimensión de la obra ayuda a explicar la repercusión.

Según el museo, la maqueta mide 50 por 27 pies, algo en torno a 15 por 8 metros, y fue producida íntegramente a mano.

La institución informa además que el conjunto tiene más de 340 secciones, mientras que el material de lanzamiento de la exposición registraba 320 secciones distintas, señal de que el conteo público varió entre las presentaciones oficiales del proyecto.

En términos de área ocupada, la Smithsonian Magazine describió el trabajo como un modelo de aproximadamente 1.350 pies cuadrados, equivalente a cerca de 125 metros cuadrados.

En la misma reportaje, la publicación afirmó que la maqueta fue hecha a escala 1:2.400 y reúne casi 1 millón de estructuras, entre edificios, calles, puentes y estadios.

Vista de lejos, la instalación impresiona por el volumen; de cerca, llama la atención por la precisión con que barrios enteros fueron condensados en superficies mínimas.

Materiales simples y técnica artesanal

La elección de los materiales también desentona con el porte de la empresa. En lugar de recurrir a resinas, maquinaria industrial o técnicas sofisticadas de modelado, Macken montó la ciudad con artículos cotidianos y herramientas simples.

El uso de pegamento común, cartón, madera balsa cortada a mano, pintura acrílica y pequeños árboles artificiales se convirtió en una de las marcas de la obra, precisamente por contrastar con la escala del resultado final.

Este carácter artesanal es central para la lectura de la maqueta.

Al presentar la exposición, el Museum of the City of New York destacó que el trabajo traduce el skyline, los barrios y los hitos urbanos con “precisión, carácter e imaginación”.

Ya Stephanie Hill Wilchfort, directora y presidenta de la institución, afirmó que el modelo refleja “the wonder and complexity of this city” desde la mirada de quien vivió la ciudad y la reconstruyó pieza por pieza.

Influencia del Panorama y trayectoria personal

La relación de Macken con miniaturas comenzó aún en la infancia, en una visita escolar al Queens Museum.

Fue allí donde conoció el Panorama of the City of New York, modelo urbano creado para la Feria Mundial de 1964.

Décadas después, al recordar aquella experiencia, dijo que se acordaba de circular por la atracción y pensar: “Guau, esto es lo que quiero hacer.» La frase ayuda a situar el origen de un proyecto que maduró durante años antes de convertirse en práctica cotidiana.

La comparación entre las dos obras ayuda a dimensionar el esfuerzo individual involucrado.

El Panorama del Queens Museum, citado como referencia formadora para Macken, fue construido por más de 100 personas a lo largo de tres años.

Ya la réplica presentada ahora en el Museum of the City of New York fue desarrollada de forma prácticamente solitaria y durante un período mucho más extenso, atravesando cambios de casa, rutina de trabajo y limitaciones de espacio.

Rutina de producción y expansión de la maqueta

Primero en Middle Village, en Queens, y luego en Clifton Park, en el estado de Nueva York, Macken continuó el proyecto por más de 20 años.

Cuando la producción ocupó toda el área disponible en casa, necesitó alquilar una unidad de almacenamiento para guardar partes ya concluidas y mantener el avance de la maqueta.

La dinámica modular acabó moldeando la propia expansión de la obra, que creció como un mosaico continuo de la ciudad.

La Smithsonian también informó que el costo de los materiales fue de alrededor de US$ 20 mil, un valor modesto ante la extensión del trabajo.

El dato cobra relevancia cuando se observa junto al método empleado: cada edificio fue construido manualmente, con cortes, pintura y montaje repetidos a lo largo de años.

El resultado no dependió de un gran taller ni de un equipo técnico numeroso, sino de constancia, memoria visual y familiaridad con el territorio retratado.

Exposición en el museo y experiencia del público

Otro aspecto que amplió el alcance de la historia fue la circulación reciente de la obra fuera de los circuitos tradicionales del arte.

Según la Smithsonian, la maqueta ganó fuerte visibilidad después de aparecer en videos en las redes sociales el año pasado, movimiento que ayudó a llevarla al museo.

El estreno institucional, sin embargo, dio otro peso al proyecto al insertarlo en un espacio dedicado a la evolución urbana y a la memoria de la ciudad.

En la instalación actual, el museo buscó explorar tanto el impacto del conjunto como la riqueza de los detalles.

La instalación, exhibida en la Dinan Miller Gallery, permite observar la maqueta desde diferentes ángulos, y la institución proporciona binoculares para que el público identifique áreas específicas de la ciudad.

En días favorables, el visitante también puede acceder al área externa para ver el lado norte del modelo.

Este formato refuerza una característica decisiva del trabajo: la obra funciona al mismo tiempo como panorama y como experiencia de reconocimiento.

En un testimonio reproducido por la Smithsonian, la curadora jefe Elisabeth Sherman contó que, al ver la maqueta por primera vez, la reacción del equipo fue localizar inmediatamente el propio museo, el Met y el Guggenheim.

Para ella, la fuerza del proyecto está precisamente en este encuentro entre identificación afectiva e invención material.

Macken también resumió el impulso que sustentó la maqueta durante tantos años al afirmar al New York Times, en un relato reproducido por la Smithsonian, que quería mantener Nueva York cerca.

La declaración ayuda a entender por qué la réplica no se limita a un catálogo de postales.

Se extiende más allá de los edificios más conocidos y busca abarcar una ciudad entera, con su malla de barrios, vías, puentes y áreas residenciales.

Al entrar en el museo, el público encuentra más que una miniatura monumental.

Encuentra un trabajo construido por repetición paciente, por observación prolongada y por una relación personal con el paisaje urbano.

Sin recurrir a materiales nobles ni a una estructura industrial, Joe Macken transformó un proyecto íntimo en pieza museológica y en documento visual de una ciudad que continúa siendo reconocida, barrio a barrio, por quienes la recorren todos los días.

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Alisson Ficher

Jornalista formado desde 2017 e atuante na área desde 2015, com seis anos de experiência em revista impressa, passagens por canais de TV aberta e mais de 12 mil publicações online. Especialista em política, empregos, economia, cursos, entre outros temas e também editor do portal CPG. Registro profissional: 0087134/SP. Se você tiver alguma dúvida, quiser reportar um erro ou sugerir uma pauta sobre os temas tratados no site, entre em contato pelo e-mail: alisson.hficher@outlook.com. Não aceitamos currículos!

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