Una casa lista en 24 horas y por menos de US$ 10 mil: conoce la impresora 3D que puede transformar el futuro de la construcción con rapidez y bajo costo.
En solo 24 horas y con un costo total inferior a US$ 10 mil, una casa de 38 metros cuadrados fue erguida en las afueras de Moscú utilizando una impresora 3D portátil. El hecho, realizado por la startup estadounidense Apis Cor, destacó una nueva frontera de la construcción: la impresión de casas completas con concreto, directamente en el lugar de la obra.
El proyecto piloto, concluido en 2017, llamó la atención mundial no solo por la velocidad y el bajo costo, sino por la promesa de democratizar el acceso a la vivienda con sostenibilidad y eficiencia. La tecnología ya es considerada una solución viable para la vivienda en áreas remotas, regiones afectadas por desastres y, incluso, en el futuro, fuera de la Tierra.
Impresora 3D que imprime estructuras completas
A diferencia de sistemas modulares o prefabricados, la impresora de Apis Cor realiza la construcción directamente en el sitio, capa por capa. Utilizando una mezcla especial de concreto, el brazo robótico de la máquina moldea las paredes externas e internas, siguiendo un proyecto previamente programado.
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El modelo impreso en Stupino, Rusia, tenía un diseño circular e incluía sala, cocina, baño y vestíbulo. Tras la impresión de la estructura, se instalaron manualmente los componentes como techo, ventanas, puertas, parte eléctrica y hidráulica. Aun así, el costo total de la obra —con todos esos acabados— fue de aproximadamente US$ 10.134.
Sostenibilidad y economía en la construcción
La técnica permite reducir drásticamente el desperdicio de materiales. Como la impresora 3D usa solo la cantidad exacta de concreto necesaria para cada parte de la casa, hay ahorro de insumos y menor generación de residuos. Además, la velocidad de construcción reduce el consumo de energía y el uso de mano de obra intensiva.
Otro factor que atrae atención en el sector de la construcción es la durabilidad: según Apis Cor, la casa impresa puede tener una vida útil de hasta 175 años. El concreto utilizado está formulado para resistir condiciones extremas de temperatura y humedad, y la geometría de las construcciones puede ser optimizada para estabilidad estructural sin necesidad de columnas tradicionales.
Aplicaciones sociales y escalabilidad
La casa construida en 24 horas no es solo un experimento tecnológico, sino una propuesta práctica para enfrentar problemas reales. En regiones afectadas por inundaciones, terremotos o conflictos, la capacidad de construir viviendas rápidamente puede ser decisiva para proteger comunidades vulnerables.
Según la propia Apis Cor, la tecnología también puede ser utilizada en programas de vivienda popular, reduciendo los costos de producción a gran escala. La empresa ya ha establecido asociaciones con entidades internacionales y trabaja para adaptar el sistema a diferentes tipos de terreno, clima y normas de ingeniería civil en todo el mundo.
Otras iniciativas en el sector
El éxito del proyecto ruso inspiró a otras startups y empresas en todo el mundo. En lugares como Estados Unidos, México e India, iniciativas similares están en marcha, con casas impresas en 3D para comunidades de bajos ingresos. La ONG New Story, por ejemplo, ha utilizado impresoras gigantes para construir villas enteras en asociación con startups de tecnología.
En Europa, las impresoras 3D están siendo probadas para construir puentes, escuelas e incluso módulos de vivienda social en áreas urbanas densamente pobladas. La tendencia indica que la impresión 3D aplicada a la construcción va mucho más allá de la vivienda de emergencia y puede convertirse en parte del modelo constructivo del futuro.
Visión para el futuro (incluso fuera de la Tierra)
Apis Cor también está interesada en aplicaciones interplanetarias. En colaboración con la NASA, la empresa explora la posibilidad de utilizar impresoras 3D en misiones a la Luna y Marte. La idea es imprimir hábitats utilizando materiales encontrados en el suelo de esos planetas, eliminando la necesidad de llevar estructuras desde la Tierra.
Mientras tanto, aquí, la impresora 3D de concreto sigue llamando la atención como una alternativa inteligente para construir viviendas con rapidez, economía y menor impacto ambiental. La casa construida en 24 horas puede no ser el estándar actual de la industria, pero cada vez más deja de ser una excepción futurista y comienza a ganar espacio en un mundo que necesita soluciones rápidas y accesibles.


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