Sistema agrícola en Túnez cultiva alimentos en la arena usando agua dulce sobre el mar y desafía la lógica tradicional de la irrigación.
En regiones costeras de Túnez, especialmente en el área de Ghar El Melh, en el norte del país, los agricultores han utilizado durante siglos un sistema agrícola considerado único: el sistema Ramli. Reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como uno de los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (GIAHS), este modelo permite el cultivo de alimentos directamente en la arena, sin sistemas convencionales de irrigación. Según la página oficial de la FAO sobre el sistema Ramli en Ghar El Melh, se trata de una práctica agrícola en sustrato arenoso en la cual las raíces de las plantas son alimentadas por el agua de lluvia almacenada y flotando sobre el agua del mar, bajo la influencia del movimiento de las mareas.
La base del funcionamiento está en un fenómeno natural: la formación de una lente de agua dulce sobre el agua salada subterránea. Esta agua dulce, proveniente de las lluvias, se infiltra en el suelo arenoso y permanece sobre el agua del mar debido a la diferencia de densidad. Las raíces de las plantas pueden acceder a esta capa, garantizando la supervivencia de los cultivos incluso en ambientes costeros con alta salinidad. La propia FAO describe que los agricultores necesitan mantener el suelo exactamente al nivel adecuado de esta agua, porque, si el terreno queda demasiado bajo, las raíces entran en contacto con el agua salada, y, si queda demasiado alto, se secan.
Este mecanismo transforma áreas que normalmente serían consideradas improductivas en zonas agrícolas activas, con producción continua de alimentos, y explica por qué el sistema Ramli es tratado por la FAO como un patrimonio agrícola singular de Túnez y del mundo.
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Cultivo en la arena depende de la dinámica entre lluvias, acuífero y salinidad
El funcionamiento del sistema Ramli exige un equilibrio preciso entre factores naturales. El agua de lluvia se infiltra rápidamente en la arena y forma una capa superficial de agua dulce, mientras que el agua salada permanece en niveles más profundos.
Las plantas se cultivan de tal manera que sus raíces alcancen esta zona de transición, donde aún hay disponibilidad de agua dulce suficiente para absorción. Si el nivel de lluvia disminuye o la salinidad aumenta, el sistema puede verse afectado, lo que hace que el manejo dependa de condiciones ambientales específicas.
Según la FAO, este modelo representa un ejemplo de adaptación agrícola a ambientes extremos, donde la escasez de agua dulce superficial se compensa con un uso eficiente de los recursos naturales disponibles.
Técnicas tradicionales controlan la profundidad de la siembra y evitan el contacto con la sal
Los agricultores locales han desarrollado técnicas específicas para garantizar que las plantas accedan al agua dulce sin entrar en contacto directo con el agua salada. Entre estas prácticas está el control de la profundidad de la siembra, que debe ajustarse con precisión.

Si las raíces crecen más allá de la capa de agua dulce, pueden alcanzar la zona salina, lo que compromete el desarrollo de la planta. Por eso, el conocimiento tradicional acumulado a lo largo de generaciones es fundamental para el éxito del sistema.
Además, la preparación del suelo y la elección de las áreas de cultivo tienen en cuenta factores como la topografía, la proximidad al mar y el historial de uso de la tierra.
El sistema permite el cultivo de hortalizas y otros cultivos en ambiente costero
A pesar de las condiciones consideradas adversas, el sistema Ramli permite la producción de diversos cultivos. Entre los alimentos cultivados están:
- hortalizas
- legumbres
- algunas frutas
Estos cultivos están adaptados a las condiciones locales y al tipo de suelo arenoso, siendo seleccionados a lo largo del tiempo por los propios agricultores.
La producción está orientada tanto al consumo local como a mercados regionales, contribuyendo a la seguridad alimentaria de la región.
Práctica agrícola milenaria es reconocida como patrimonio agrícola global por la FAO
El sistema Ramli fue oficialmente reconocido por la FAO como un Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (GIAHS), estatus concedido a prácticas agrícolas tradicionales que combinan sostenibilidad, biodiversidad y conocimiento cultural.
Este reconocimiento destaca:
- la adaptación del sistema a condiciones ambientales específicas
- el uso eficiente de recursos naturales
- la preservación de técnicas tradicionales
Según la FAO, el sistema representa un ejemplo de cómo las comunidades agrícolas pueden desarrollar soluciones innovadoras a partir de la observación del entorno.
La agricultura en áreas salinas muestra alternativas para regiones con escasez de agua
El interés por el sistema Ramli va más allá de Túnez. Investigadores e instituciones agrícolas han analizado el modelo como una posible referencia para otras regiones con problemas de salinidad y escasez hídrica.
Aunque no es fácilmente replicable en cualquier lugar, debido a la dependencia de condiciones geológicas específicas, el sistema demuestra que es posible producir alimentos en ambientes considerados limitantes.
Este tipo de enfoque ha ganado relevancia ante los desafíos globales relacionados con la disponibilidad de agua y la expansión de áreas agrícolas en zonas costeras.
El equilibrio ambiental es esencial para la mantenimiento del sistema a lo largo del tiempo
La sostenibilidad del sistema Ramli depende directamente de la preservación del equilibrio entre agua dulce y agua salada. Alteraciones en el régimen de lluvias, explotación excesiva de recursos hídricos o cambios en el uso del suelo pueden comprometer este delicado sistema.
Por eso, la continuidad de la práctica está ligada tanto al mantenimiento de las condiciones naturales como a la preservación del conocimiento tradicional de los agricultores locales.
La FAO destaca que sistemas como este representan no solo una técnica agrícola, sino un conjunto integrado de prácticas culturales, ambientales y productivas.

Mientras que la agricultura convencional depende fuertemente de sistemas de irrigación y control artificial del agua, el sistema Ramli opera con base en procesos naturales, aprovechando la dinámica entre lluvia, suelo y salinidad.
Esta característica transforma el modelo en un ejemplo de eficiencia en el uso de recursos naturales, mostrando que, en determinados contextos, es posible producir alimentos sin recurrir a grandes estructuras de irrigación.
El sistema también refuerza la importancia de soluciones adaptadas a las condiciones locales, en lugar de la aplicación de modelos estandarizados.
¿Ya conocías este sistema agrícola que cultiva alimentos directamente en la arena usando agua del mar como base?
El sistema Ramli es uno de los ejemplos más inusuales y eficientes de adaptación agrícola ya registrados, pero aún es poco conocido fuera del ámbito técnico.
En tu opinión, ¿este tipo de solución podría inspirar nuevas formas de producción en regiones con escasez de agua? Comparte tu opinión en los comentarios.

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