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China erigió a más de 4.400 metros de altitud un colosal observatorio científico creado para operar con miles de detectores, rastrear chorros de agujeros negros e investigar el origen de los rayos cósmicos más energéticos del Universo.

Escrito por Douglas Avila
Publicado el 12/04/2026 a las 23:10
Actualizado el 12/04/2026 a las 23:11
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Estructura gigante a gran altitud transforma montaña china en laboratorio de partículas extremas, combinando miles de detectores, agua purificada y telescopios para captar señales raras del cosmos y avanzar en la búsqueda del origen de los rayos cósmicos más energéticos jamás registrados.

A más de 4.400 metros de altitud, en el monte Haizi, en Daocheng, en la provincia de Sichuan, el observatorio LHAASO ha consolidado a China en un área estratégica de la astrofísica al reunir una escala sin precedentes, operación continua y sensibilidad orientada a los fenómenos más energéticos conocidos.

De acuerdo con la Academia China de Ciencias, la instalación ocupa alrededor de 1,36 kilómetros cuadrados y combina detectores en tierra, reservorios de agua y telescopios de amplio campo para rastrear partículas y fotones raros que llegan a la Tierra después de atravesar el cosmos.

Estructura del observatorio LHAASO

El complejo fue diseñado para observar los llamados chubascos atmosféricos, cascadas de partículas producidas cuando los rayos cósmicos y los rayos gamma de altísima energía impactan la atmósfera, dejando rastros indirectos que deben ser reconstruidos con gran precisión por instrumentos distribuidos en una amplia área.

Esta tarea exige una arquitectura poco común incluso entre grandes proyectos científicos, porque los eventos buscados son escasos y se confunden con un volumen inmenso de partículas más comunes, lo que hace indispensable medir dirección, energía y composición por diferentes técnicas al mismo tiempo.

Cómo funcionan los detectores del LHAASO

El conjunto principal del observatorio es el KM2A, instalado sobre un área de un kilómetro cuadrado, con 5.216 detectores de partículas electromagnéticas y 1.188 detectores de muones, combinación utilizada para separar mejor las señales asociadas a fotones muy energéticos de aquellas producidas por rayos cósmicos cargados.

Junto a él funciona el WCDA, un arreglo Cherenkov en agua con 3.120 celdas de detección distribuidas en 78 mil metros cuadrados, además del WFCTA, formado por 18 telescopios, que amplían el campo de visión y ayudan a refinar la lectura de los eventos observados.

En el sistema acuático, el agua purificada funciona como medio de registro de la luz Cherenkov emitida por partículas secundarias, y la propia academia informa que este sector utiliza alrededor de 360 mil toneladas de agua y 6.240 tubos fotomultiplicadores instalados bajo la superficie.

Esta combinación no fue montada solo para aumentar números impresionantes de ingeniería, sino para permitir mediciones compuestas en un rango muy amplio de energía, condición vista como central para enfrentar uno de los problemas más persistentes de la astrofísica de altas energías.

Origen de los rayos cósmicos en foco

En el centro de la agenda científica del LHAASO está el intento de esclarecer de dónde vienen los rayos cósmicos más energéticos producidos en la Vía Láctea y por qué mecanismos naturales el Universo acelera partículas a niveles superiores a los alcanzados por aceleradores construidos en laboratorio.

Este esfuerzo ha ganado importancia adicional porque la distribución de energía de los rayos cósmicos presenta una ruptura conocida como “rodilla” del espectro, región en la que los físicos intentan entender qué fuentes astrofísicas pueden alimentar partículas con energías cercanas a la escala de petaelectrón-volt.

Por qué la altitud de Daocheng es estratégica

La elección de Daocheng no fue casual, ya que la altitud media de 4.410 metros reduce el grosor de la atmósfera entre el detector y los chubascos de partículas, lo que mejora la calidad del registro y aumenta la eficiencia para identificar eventos de energía extrema.

Además de la altura, la instalación fue concebida para operar con un amplio campo de visión y alto ciclo de trabajo, algo decisivo para monitorear el cielo de forma continua y registrar tanto fuentes persistentes como fenómenos transitorios, como explosiones y brotes energéticos de corta duración.

Descubrimientos relacionados con agujeros negros y microcuásares

Entre los resultados más relevantes asociados al observatorio está la identificación de emisión gamma de ultra-alta energía vinculada a microcuásares, sistemas formados por agujeros negros de masa estelar que acumulan materia de una estrella compañera y pueden lanzar chorros relativistas al espacio.

Este hallazgo reforzó la hipótesis de que los entornos relacionados con chorros de agujeros negros también funcionan como aceleradores naturales de partículas, acercando dos frentes que durante mucho tiempo aparecieron separados en el debate público: la física de los agujeros negros y el origen de los rayos cósmicos galácticos.

Al observar señales de este tipo en diferentes sistemas, el LHAASO amplió el peso de las evidencias de que procesos violentos en torno a estos objetos contribuyen a la población de partículas extremas detectadas en la Tierra, sobre todo en las energías cercanas a la región de la “rodilla”.

Cooperación científica e impacto global

El observatorio pasó por construcción principal entre 2017 y 2021, entró en operación instrumental completa en julio de 2021 y luego avanzó hacia la formalización de su entrada en operación tras la aceptación nacional anunciada en mayo de 2023, según información oficial china.

Operado por el Instituto de Física de Altas Energías de la Academia China de Ciencias, el proyecto también funciona bajo cooperación internacional y reúne decenas de universidades e institutos, además de alrededor de 280 científicos, lo que amplía su papel como plataforma compartida de investigación básica.

Esta dimensión colaborativa ayuda a explicar por qué el LHAASO aparece no solo como vitrina tecnológica china, sino como infraestructura científica con alcance global, capaz de producir datos relevantes para estudios sobre astrofísica de altas energías, rayos cósmicos y búsquedas indirectas de materia oscura.

Por qué el LHAASO llama la atención mundial

La rareza de los fotones en la gama de petaelectrón-volt hace que cada detección tenga un peso desproporcionado en el avance del campo, y esto transforma la montaña donde se construyó el observatorio en un punto estratégico para examinar procesos físicos que no pueden ser reproducidos integralmente en la Tierra.

Más que registrar eventos aislados, la instalación fue diseñada para vigilar el cielo de manera amplia, continua y multienergética, convirtiendo una región elevada de la meseta Qinghai-Xizang en un laboratorio natural para investigar el origen y la evolución de los fenómenos más violentos del Universo.

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Douglas Avila

Com uma paixão inabalável pela tecnologia e uma compreensão profunda do setor de petróleo, eu combino minha expertise técnica com insights do mercado energético para trazer uma perspectiva única ao mundo do jornalismo de petróleo. Minha abordagem inovadora e análises aprofundadas sobre a interseção entre tecnologia e energia têm estabelecido novos padrões na reportagem do setor. Mergulhe em minhas matérias para descobrir como a tecnologia está moldando o futuro do petróleo e transformando a indústria globalmente

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