Experimento chino establece comunicación por láser entre satélite geosincrónico y estación terrestre a más de 40 mil kilómetros, logrando transmisión bidireccional de 1 gigabit por segundo, conexión iniciada en cuatro segundos y enlace estable por más de tres horas en prueba enfocada a futuras misiones espaciales.
Instituciones de investigación de China realizaron un experimento de comunicación por láser entre un satélite en órbita geosincrónica y una estación en tierra y lograron transmisión bidireccional de datos a 1 gigabit por segundo a una distancia de hasta 40.740 kilómetros.
La prueba estableció la conexión en cuatro segundos y mantuvo el enlace continuo por más de tres horas, según información divulgada el 3 y 4 de marzo de 2026 por medios estatales chinos.
La conexión se realizó entre un observatorio en la provincia de Yunnan, en el suroeste del país, y un satélite geosincrónico, un tipo de plataforma que sigue el ritmo de rotación de la Tierra y permanece aparentemente fija en relación a un mismo punto del planeta.
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En este escenario, la estabilidad del haz y la rapidez de apuntado son factores decisivos, porque cualquier desviación puede interrumpir la transmisión.
Comunicación por láser entre satélite y Tierra

Los investigadores informaron que el sistema logró operar en uplink y downlink, es decir, en el envío de datos de la Tierra al satélite y en el camino inverso, con la misma tasa de 1 gigabit por segundo.
Además de la velocidad, el grupo destacó dos hitos operativos: el tiempo de apenas cuatro segundos para iniciar la conexión y el mantenimiento del canal de comunicación por más de tres horas sin interrupción.
Este resultado fue presentado como un avance relevante para comunicaciones en órbitas altas, donde la exigencia técnica es mayor que en pruebas realizadas en altitudes más bajas.
De acuerdo con los relatos publicados en la prensa china, el experimento amplió la duración estable de la comunicación del nivel de minutos al de horas, preservando transmisión en tiempo real y en dos vías.
Desafíos técnicos de la órbita geosincrónica
La comunicación óptica por láser exige precisión extrema de alineación entre emisor y receptor.
En órbitas geosincrónicas, la distancia supera los 40 mil kilómetros, lo que hace más difícil mantener el haz estable a lo largo del tiempo y compensar perturbaciones asociadas tanto al ambiente espacial como a las condiciones atmosféricas en la superficie.
Por eso, la combinación entre largo alcance, conexión rápida y permanencia continua del enlace se presenta como el principal dato del experimento.
Según la cobertura divulgada por las agencias chinas, el trabajo fue llevado a cabo por el Instituto de Óptica y Electrónica de la Academia China de Ciencias en colaboración con la Universidad de Correos y Telecomunicaciones de Pekín, la Academia China de Tecnología Espacial y otras instituciones.
La operación se basó en un observatorio en Yunnan, provincia que ya alberga estructuras orientadas a la observación astronómica y pruebas de tecnologías ópticas.
Carrera global por la comunicación óptica en el espacio
La investigación en este área avanza, según las fuentes consultadas, en dos direcciones principales.
Una de ellas busca elevar los picos de velocidad en el downlink, especialmente para responder a escenarios en que grandes volúmenes de datos necesitan ser descargados rápidamente del satélite a la Tierra.
La otra se concentra en enlaces bidireccionales estables, duraderos y en tiempo real, condición vista como estratégica para sistemas espaciales más complejos.
La prueba china se enmarca justamente en esta segunda línea.
Más que demostrar una alta tasa de transferencia, fue presentada como una prueba de confiabilidad operacional en un ambiente de órbita alta.
En la práctica, esto significa que el satélite no solo transmite datos con mayor velocidad, sino que también puede recibir comandos más sofisticados en tiempo real, ampliando su función más allá del papel tradicional de retransmisor.
Impacto para futuras misiones espaciales
Los investigadores afirmaron que el experimento también sirvió para validar la capacidad de comunicación de espacio profundo de las estaciones terrestres involucradas.
Esta etapa es considerada importante porque acerca la aplicación de la tecnología en misiones más distantes, incluyendo futuras conexiones ópticas con la Luna, Marte y sondas espaciales enviadas a regiones más remotas.
Aunque la prueba haya sido descrita como un hito, las propias informaciones divulgadas tratan el resultado como base tecnológica para etapas posteriores, y no como una implementación inmediata a gran escala.
Lo que se ha consolidado hasta aquí es la demostración de que un enlace óptico en órbita geosincrónica puede combinar distancia, estabilidad y comunicación en dos vías por un período prolongado, algo que las instituciones chinas consideran un modelo de ingeniería lo suficientemente maduro para aplicaciones futuras.
Cómo el avance se encaixa en la nueva infraestructura espacial
En los últimos años, la comunicación por láser ha ganado espacio en el sector espacial por ofrecer altas tasas de transmisión y menor dispersión de la señal en comparación con sistemas tradicionales de radiofrecuencia.
El experimento anunciado ahora se suma a esta carrera tecnológica al desplazar el enfoque hacia la órbita alta, donde la demanda por estabilidad tiende a ser aún más crítica en redes integradas entre Tierra y espacio.
En este contexto, el resultado divulgado por China refuerza una línea de desarrollo orientada no solo al aumento de velocidad, sino a la construcción de infraestructura para operaciones más sofisticadas fuera de la órbita baja.
A partir de este tipo de capacidad, los satélites pueden participar en redes con respuesta más rápida, mayor volumen de datos y potencial de apoyo a misiones científicas y estratégicas en distancias cada vez mayores.

Hola,
La altitud de un satélite geoestacionario es de unos 35.786 Km sobre el nivel del mar, no 40 km. Ningún satélite está por debajo de la línea de Kármán, a unos 100km. A 40 km estaríamos hablando de la estratósfera. A esa altura lo que podríamos encontrar son los globos de helio, como los del proyecto Loon, o los HAPS, una especie de drones.
Yes. You are absolutely correct.
Please fire the idiot that write this article.
Na matéria de jornal de Macau está 36.000