Inversión billonaria promete transformar Barra do Ribeiro en polo industrial y logístico, con nueva fábrica de celulosa, terminal portuario y miles de empleos que pueden cambiar el perfil económico de Río Grande del Sul.
La chilena CMPC confirmó que pretende construir una nueva fábrica de celulosa en Barra do Ribeiro, municipio con poco más de 12 mil habitantes en la Región Centro-Sur de Río Grande del Sul, dentro de un paquete que totaliza R$ 27 bilhões en el Estado.
En el mismo proyecto, la empresa quiere operar un terminal dedicado a la exportación en el Puerto de Río Grande, pieza central para evacuar la producción de la futura planta industrial.
Según la compañía y el gobierno gaúcho, se trata de la mayor inversión privada ya anunciada en RS.
-
La inflación en marzo llega al 0,88% según el IBGE y presiona la economía brasileña, impactando el presupuesto de las familias y exigiendo decisiones más estratégicas para mantener el control financiero.
-
En Paraná, la distribuidora Pacto conecta el 100% de la carga de Coronel Vivida a baterías: el BES de 10 MW y 20 MWh cuesta poco más de R$ 30 millones y reduce la tarifa local ahora.
-
Con una dependencia que llega hasta el 80% del gas importado de Estados Unidos, México reacciona con una estrategia energética robusta, apuesta por el gas de esquisto, crea un comité científico y prepara la expansión de la producción de gas natural para reducir la vulnerabilidad y fortalecer su seguridad energética en los próximos años.
-
Estados Unidos propone a Brasil un acuerdo de minerales críticos con precio mínimo contra el dumping chino y prioridad de inversión, pero el Planalto frena la firma por miedo a irritar a China y por cálculo electoral en un año de disputa.
Logística anclada en el Puerto de Río Grande
La CMPC planea un terminal de uso privado en la Ponta Sul del Puerto Novo, en Río Grande, para recibir y embarcar celulosa rumbo al mercado externo.
Documentos de licencia ambiental indican capacidad de movimentación de hasta 5 millones de toneladas por año, con flujo por hidrovías desde Guaíba y Barra do Ribeiro hasta el área portuaria.
El estudio describe operación vía barcazas y almacén especializado, con carga en barcos oceánicos.
Aún de acuerdo con la empresa, el terminal integra un esfuerzo logístico más amplio para mantener la competitividad de la cadena, con hidrovia por la Laguna de los Patos y ajustes en accesos viales.
En julio, el director general de Celulosa de la CMPC en Brasil, Antonio Lacerda, afirmó que los estudios ambientales avanzan y que la concesión del área es tratada con los gobiernos estatal y federal.
La previsión interna es que el edital ocurra “lo más rápido posible”, alineado al cronograma de la fábrica.

Cronograma y licencias
El gobierno de Río Grande do Sul lanzó, en enero, consulta pública para concesión de uso del área retroportuaria en Río Grande, seguida de audiencia pública en febrero.
Como la titularidad del puerto es federal, el proceso de otorgamiento depende de la esfera nacional.
La expectativa externada por representantes de la empresa y autoridades locales es que la licitación ocurra hasta el inicio de 2026, etapa considerada decisiva para viabilizar la exportación global de la producción.
Mientras tanto, la CMPC mantiene la planificación industrial.
En entrevistas recientes, la dirección apuntó inicio de las obras en 2026 y operación comercial a partir de 2029, caso las autorizaciones sigan el ritmo esperado.
La inversión total del programa, que quedó conocido como Proyecto Naturaleza, fue inicialmente anunciada en R$ 24 bilhões en 2024 y, desde entonces, fue actualizada para R$ 27 bilhões.
Impacto regional y generación de empleos
La expansión de la cadena forestal debe repercutir directamente en el mercado laboral.
Durante la fase de implementación, la CMPC estima cerca de 12 mil vacantes entre empleos directos e indirectos, número que coincide con el tamaño de la población local.
En presentaciones públicas y agendas con la Federación de Industrias (Fiergs), la empresa relató encuentros semanales con la alcaldía de Barra do Ribeiro para adecuaciones urbanas, como mejoras viales y ciclovías, de modo a absorber el pico de mano de obra en el canteiro de obras.
Por consecuencia, sectores como comercio y construcción civil ya registran movimiento anticipado en el municipio, según reportajes económicos publicados en junio y julio.
La administración municipal acompaña el diseño de las intervenciones para reducir impactos en el cotidiano y concentrar beneficios permanentes en movilidad y servicios.
Investigación, innovación y calificación en Guaíba
Además de la fábrica y del terminal, el paquete prevé duplicar el área de investigación de CMPC en Guaíba e implantar un laboratorio fitopatológico, ambos orientados a ganancias de productividad, control de plagas y desarrollo tecnológico del eucalipto.
Según el secretario estatal del Desarrollo Económico, Ernani Polo, esta área sumará cerca de R$ 200 milhões del inversión total.
La meta es sostener la competitividad del polo gaúcho, hoy responsable por la mayor parte de la celulosa brasileña de la compañía.
Nueva capacidad y papel de RS en la red global
Río Grande do Sul concentra la producción de celulosa de CMPC en Brasil, con la unidad de Guaíba modernizada y operando tras el proyecto BioCMPC.
Con la nueva planta en Barra do Ribeiro, el Estado debe consolidar un eje de 5 millones de toneladas por año cuando se consideren, en conjunto, la fábrica actual y la futura unidad, conforme informaciones oficiales divulgadas por el gobierno gaúcho tras visita técnica a la empresa en Chile.
Esta escala reposiciona a RS como hub exportador estratégico en las rutas Sur-Atlántico, en especial con el terminal dedicado en el Puerto de Río Grande.
En el diseño logístico propuesto, la celulosa saldría de Guaíba y Barra do Ribeiro por vía acuática hasta Río Grande, reduciendo costos y emisiones por tonelada transportada.
El arreglo, descrito en el estudio ambiental, prevé operación continua con desembarque mínimo proyectado diario y utilización de un Terminal de Todas las Condiciones Climáticas para asegurar regularidad incluso en escenarios meteorológicos adversos.
Gobernanza del proyecto y próximos pasos
Como se trata de una concesión en área bajo administración federal, el rito involucra modelación, consulta, audiencia y licitación.
En paralelo, la licencia ambiental del terminal exige la presentación de EIA/Rima y el análisis de la Fepam, con medidas de mitigación, programas de monitoreo y definición de áreas de influencia.
Según la compañía, las etapas vienen ocurriendo dentro de lo planeado, sin retraso respecto al calendario interno.
En el campo financiero, declaraciones recientes mencionaron aporte aproximado de R$ 1,2 billion específicamente para el terminal portuario, mientras que estudios del Estado llegaron a citar valores de referencia inferiores en escenarios preliminares.
La consolidación del valor dependerá del modelo de otorgamiento, del proyecto ejecutivo y de las condicionantes ambientales.
Con la actualización de la inversión total a R$ 27 bilhões y la definición del Puerto de Río Grande como puerta de salida, Barra do Ribeiro se proyecta como nuevo polo industrial y la ciudad de Río Grande refuerza su vocación portuaria.
La cuestión central, ahora, es la capacidad del Estado y municipios de alinear infraestructura urbana, calificación profesional y gobernanza ambiental en el ritmo exigido por el cronograma empresarial.
¿Cuáles prioridades — vivienda, movilidad, saneamiento o formación técnica — deberían venir primero para transformar este anuncio en desarrollo sostenible y duradero?


-
-
-
-
-
-
148 pessoas reagiram a isso.