Un proyecto con 29 especialistas perfora el hielo de la Antártida, encuentra fragmentos de organismos que dependen de la luz solar y revela que la región ya tuvo mar abierto antes de volver a congelarse
Una perforación histórica bajo el hielo de la Antártida Occidental reveló evidencias sorprendentes sobre el pasado climático de la Tierra. Científicos lograron alcanzar el lecho rocoso a casi 1.800 metros de profundidad y extrajeron un núcleo geológico que registra hasta 23 millones de años de historia.
El descubrimiento forma parte del proyecto internacional SWAIS2C y puede transformar la forma en que entendemos el derretimiento de las capas de hielo polares. El material recuperado ofrece pistas directas sobre períodos en los que el océano estuvo abierto donde hoy existe una espesa capa de hielo.
Un registro climático sin precedentes
Para llegar al lecho antiguo, los investigadores perforaron inicialmente 523 metros de hielo utilizando un sistema de agua caliente presurizada. Luego, descendieron más de 1.300 metros con equipos técnicos hasta recuperar 228 metros de sedimentos y rocas.
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Cada capa retirada funciona como una cápsula del tiempo. Según los científicos, los sedimentos abarcan períodos en los que la temperatura media global fue más de 2 °C superior a los niveles preindustriales, un escenario similar al que el planeta puede enfrentar en las próximas décadas.
Este registro continuo permitirá mejorar modelos climáticos y prever con mayor precisión el comportamiento futuro de la capa de hielo de la Antártida. Se trata del núcleo sedimentario más largo jamás perforado bajo una masa glaciar.

Evidencias de océano abierto bajo el hielo
Los análisis preliminares revelaron desde lodos finos hasta fragmentos rocosos compactos. Parte del material indica condiciones subglaciares estables, pero otras capas trajeron un descubrimiento aún más impactante.
Fragmentos de conchas y restos de organismos marinos que dependen de la luz solar fueron identificados entre los sedimentos. Esto indica que, en determinados períodos, existió océano abierto donde hoy hay más de 500 metros de hielo.
La evidencia sugiere que la plataforma de hielo de la región ya retrocedió significativamente en el pasado. Este dato refuerza la idea de que la Antártida Occidental es más sensible a los cambios climáticos de lo que se imaginaba.
Impacto directo en el nivel del mar global
La Antártida Occidental contiene hielo suficiente para elevar el nivel del mar entre cuatro y cinco metros en caso de un derretimiento completo. Observaciones por satélite ya muestran una pérdida acelerada de masa en la región, aumentando la preocupación de la comunidad científica.
El nuevo núcleo geológico, ahora en análisis en la base científica Scott Base, permitirá calcular con mayor precisión las temperaturas oceánicas durante períodos de retracción del hielo. Esta información es fundamental para estimar el impacto del calentamiento global en las próximas décadas.
El descubrimiento no solo revela un “mundo oculto” preservado por millones de años, sino que también lanza una alerta clara sobre el futuro del planeta. El pasado de la Antártida puede ser la clave para entender hasta dónde puede subir el nivel del mar en este siglo.

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