Un nuevo estudio del Laboratorio Nacional de Los Álamos indica que futuras misiones Artemis podrán usar cables de fibra óptica para detectar sismos lunares a grandes distancias, ampliar el conocimiento sobre la estructura interna de la Luna y reforzar la seguridad de astronautas y equipos en la superficie
Un estudio del Laboratorio Nacional de Los Álamos indica que misiones Artemis podrán usar cables de fibra óptica para monitorear sismos lunares, ampliar el conocimiento y reforzar la seguridad en la superficie.
Nueva propuesta para detectar temblores
La investigación presenta una alternativa a los instrumentos utilizados desde la era Apollo para seguir la actividad sísmica lunar.
La idea es transformar cables de fibra óptica en sensores distribuidos, capaces de registrar vibraciones a distancias.
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Según el estudio, la Luna no es geológicamente silenciosa. Bajo la superficie polvorienta, temblores sutiles recorren la corteza. Estos sismos lunares guardan pistas sobre el interior del satélite, pero siguen siendo difíciles de rastrear.
Carly Donahue, científica del Laboratorio Nacional de Los Álamos y autora correspondiente de dos artículos, afirmó que implantar sensores como sismógrafos en la Luna es difícil y caro.
Cómo funciona la fibra óptica
Los investigadores defienden que los cables, utilizados en la Tierra para telecomunicaciones, pueden detectar vibraciones a lo largo de toda su longitud.
Así, kilómetros de cable pasarían a actuar como un sistema continuo de monitoreo sísmico.
En los sismógrafos convencionales, los datos se recopilan en un único punto. En la Luna, instalar equipos requiere un alto costo, creando un cuello de botella en la recolección de datos sobre sismos lunares.
La detección por fibra óptica utiliza el método de monitoreo acústico distribuido, conocido por la sigla DAS. Pulsos de láser enviados por el cable identifican perturbaciones mínimas, y cada tramo funciona como un sensor individual.
Los robots pueden instalar kilómetros de cable
Donahue explicó que el equipo quiso saber si sería posible usar un robot o vehículo explorador para lanzar cables de fibra óptica por varios kilómetros en la superficie lunar, sin enterrarlos, y aún así obtener datos útiles.
Este concepto crearía una alternativa escalable. En lugar de varios instrumentos estacionarios, un único vehículo explorador podría instalar kilómetros de sensores en una misión, reduciendo costos y complejidad.
El uso de robots también eliminaría tareas que consumen tiempo y son arriesgadas para los astronautas. Donahue afirmó que, si funciona, el método será más barato y eficiente, sin requerir viajes largos para instalar sensores o los sistemas de soporte de las misiones Apollo.
Relación con el programa Artemis
La propuesta se alinea con la visión de la NASA para el programa Artemis, que destaca la sostenibilidad, la automatización y la infraestructura a largo plazo en la Luna. Sistemas de fibra óptica podrían integrar una red lunar permanente.
Además de seguir sismos lunares, esta red podría apoyar sistemas de comunicación. La recolección de datos ayudaría a futuras misiones a observar áreas de la superficie sin múltiples instrumentos pesados.
Impacto para la seguridad y la ciencia
Comprender los sismos lunares va más allá del interés científico. Estas señales ofrecen información sobre las capas internas de la Luna, su evolución térmica y actividad tectónica, además de implicaciones prácticas para futuras estructuras lunares.
La actividad sísmica frecuente o inesperada puede representar riesgos para equipos, hábitats y astronautas.
Un sistema distribuido permitiría mapear zonas de mayor riesgo y diseñar aterrizajes y habitaciones más seguras en la superficie lunar.
Los datos podrán refinar modelos sobre cómo se formó y evolucionó la Luna, arrojando luz sobre procesos en el sistema solar.
Con información de Daily Galaxy.

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