El equipo de Suiza crea paneles de construcción con aserrín y estruvita obtenida de procesos relacionados con aguas residuales, mejora la estabilidad de la mezcla con enzima de semillas de sandía y abre camino para reutilizar residuos con más valor.
La transformación de residuos de madera en material de construcción ha ganado un nuevo capítulo en la Suiza. Investigadores han desarrollado paneles hechos con aserrín comprimido y un aglutinante mineral que mejora la resistencia al fuego y amplía el potencial de reutilización del material.
En la práctica, la solución puede reducir el descarte de sobrantes de la industria maderera y ofrecer una alternativa para paredes y divisorias internas. El avance llama la atención porque une seguridad, reutilización y una ruta más limpia para la construcción civil.
Aserrín que antes se desechaba pasa a tener función estructural
La industria de la madera genera grandes volúmenes de aserrín durante el procesamiento. En muchos casos, este material acaba quemado para generar energía o se envía a vertederos, liberando el carbono almacenado sin crear nuevo valor para la cadena productiva.
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Con la nueva propuesta, este sobrante pasa a ser convertido en paneles duraderos destinados a ambientes internos. El resultado crea una salida práctica para un residuo abundante y poco aprovechado.
Mineral ligado al drenaje se convirtió en pieza central del nuevo material
El componente que sostiene este cambio es la estruvita, un mineral normalmente asociado a estaciones de tratamiento de aguas residuales. A pesar de ser conocido por causar incrustaciones en tuberías, también tiene un comportamiento naturalmente resistente al fuego.
El desafío estaba en la fragilidad del mineral y en la dificultad de mezclarlo de forma uniforme con la madera. Para superar este obstáculo, los investigadores utilizaron una enzima obtenida de semillas de sandía para controlar la formación de los cristales dentro del compuesto.
Resistencia mecánica y protección contra llamas amplían el uso interno

El material presentó resistencia a la compresión perpendicular a las fibras superior a la de la madera de abeto original. Esto refuerza el potencial de aplicación en sistemas de paredes, divisorias y otros elementos internos donde la seguridad y durabilidad son esenciales.
Además, los paneles tardan más en prenderse fuego. Cuando se exponen a las llamas, forman una capa protectora de carbono y minerales que reduce el avance de la combustión y ayuda al propio material a protegerse.
Pruebas mostraron tiempo de ignición más de 3 veces mayor
Los paneles a base de estruvita tardaron más de tres veces el tiempo de ignición de la madera de abeto sin tratamiento.
Las pruebas fueron realizadas con apoyo de la Universidad Politécnica de Turín, usando un equipo específico para medir el comportamiento del material ante el calor intenso. El rendimiento refuerza la viabilidad del compuesto en ambientes internos que exigen más seguridad.
Reciclaje del material puede reducir escombros de la construcción
Otro punto fuerte está en la reutilización después del uso. A diferencia de placas convencionales unidas con cemento, que muchas veces terminan como escombros de demolición, este compuesto puede ser desmontado y reutilizado.
Después de la remoción, los paneles pueden ser molidos y calentados a poco más de 100 °C. Este proceso libera amoníaco, separa el aserrín del contenido mineral y permite recuperar la newberyita, compuesto precursor que puede volver al estado sólido para nuevo procesamiento.
Ciclo cerrado aún abre espacio para uso en agricultura
Después de la recuperación, la newberyita puede ser combinada nuevamente con el aserrín para formar nuevos paneles a base de estruvita. Esto cierra el ciclo del material y refuerza la propuesta de construcción circular.
Además del uso en obras, el compuesto también puede actuar como fertilizante natural. En este caso, libera fósforo de forma gradual, lo que amplía el valor del material recuperado y da nuevo peso económico a la tecnología.
Los próximos pasos involucran perfeccionar el proceso y llevar la solución a escala industrial. Uno de los puntos decisivos para la adopción más amplia será el costo del aglutinante mineral, factor que aún pesa en la viabilidad comercial.
Si avanza más allá del laboratorio, la tecnología puede afectar directamente el destino de residuos de madera y la forma en que la construcción maneja la seguridad y la reutilización. Es un cambio que presiona al sector y cambia la lectura estratégica.

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