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Nueva Generación De Concreto Sostenible Puede Transformar La Construcción Civil: Fórmula Con Residuos Industriales Reduce Drásticamente Emisiones, Alcanza Resistencia Superior A 50 MPa Y Abre Camino Para Obras Más Fuertes Y Ecológicas

Escrito por Fabio Lucas Carvalho
Publicado el 09/09/2025 a las 14:15
Actualizado el 09/09/2025 a las 14:50
Nova mistura de concreto com cinzas e escória reduz até 40% do CO₂ e supera 50 MPa, revolucionando a construção sustentável.
Nova mistura de concreto com cinzas e escória reduz até 40% do CO₂ e supera 50 MPa, revolucionando a construção sustentável.
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En los laboratorios, los científicos trabajan en nuevas soluciones para enfrentar los impactos ambientales de la construcción civil. Una de las mayores promesas es un concreto sostenible que utiliza residuos industriales, como cenizas y escoria, reduciendo emisiones de CO₂ y aumentando la resistencia del material.

El concreto es el segundo material más consumido en el planeta, solo detrás del agua. Su presencia está en caminos, puentes, edificios y prácticamente en toda la infraestructura urbana.

Pero hay un problema: la producción de cemento, ingrediente central del concreto, representa alrededor del 8% de las emisiones globales de CO₂.

Además, la extracción de arena y grava causa degradación ambiental a gran escala.

Ante este escenario, investigadores de todo el mundo han estado buscando alternativas para sustituir parte de estos materiales por opciones más sostenibles, sin perder desempeño técnico.

El peso ambiental del concreto tradicional

La fabricación del cemento Portland, base de la construcción moderna, libera en promedio una tonelada de CO₂ por cada tonelada producida.

Esto ocurre porque la mitad de las emisiones proviene de la descomposición de la piedra caliza en los hornos y la otra parte de la quema de combustibles fósiles necesarios para alcanzar altas temperaturas.

A esto se suma la enorme cantidad de arena y grava consumidas, y el resultado es un sector que consume recursos naturales a una escala preocupante.

Estudios indican que la construcción civil es responsable de casi el 40% de las emisiones relacionadas con la energía en el mundo.

Esto presiona a gobiernos, empresas y universidades a repensar los ingredientes básicos del concreto e invertir en materiales con menor impacto ambiental.

Sustitutos para el cemento Portland

Una de las principales líneas de investigación es reducir el uso del clínker, componente más contaminante del cemento.

Para ello, entran en escena los llamados materiales cimenticios suplementarios, o SCMs, casi siempre residuos industriales o agrícolas que poseen propiedades puzolánicas o hidráulicas.

Cenizas volantes

Las cenizas resultantes de la quema de carbón en plantas termoeléctricas ya se utilizan desde hace décadas en concretos.

Pueden sustituir entre el 20% y el 30% del cemento, mejorando la durabilidad y reduciendo la permeabilidad.

El calor de hidratación también disminuye, lo que es útil en presas y grandes bloques de concreto.

El desafío está en la disponibilidad futura: a medida que los países abandonan el carbón, la oferta de este residuo tiende a disminuir.

Escoria de alto horno

Subproducto de la industria siderúrgica, la escoria granulada de alto horno ya se utiliza en cementos en Brasil y Europa.

Puedes componer hasta el 70% de la mezcla, aumentando la durabilidad en ambientes agresivos y reduciendo emisiones de CO₂.

Cada tonelada utilizada representa casi 800 kilos de carbono evitados. El desafío es la molienda y la logística, ya que depende de la proximidad a las industrias de acero.

Arcillas calcinadas y el cemento LC³

Investigaciones internacionales, involucrando países como Suiza, Cuba e India, desarrollaron el LC³, cemento que combina caliza en polvo y arcilla calcinada.

Reduce en hasta un 40% las emisiones, manteniendo un rendimiento similar al cemento convencional.

El proceso también requiere temperaturas más bajas, ahorrando energía.

Geopolímeros y tecnologías carbono-neutras

Otra línea de investigación busca ir más allá de las sustituciones parciales. Los geopolímeros, activados con soluciones alcalinas a partir de cenizas o escorias, prescinden del clínker y pueden reducir emisiones en hasta un 80%.

Más recientemente, el proyecto Seratech, desarrollado en Londres, mostró la posibilidad de usar CO₂ capturado de chimeneas para crear un sustituto de cemento, llegando a un concreto carbono-neutro.

Residuos agrícolas

Un estudio presentado en el Congreso Brasileño de Patología de las Construcciones (CBPAT 2020) analizó el potencial de uso de la ceniza de cáscara de arroz (CCA) y de la sílice de cáscara de arroz (SCA) como sustitutos parciales del cemento.

Los resultados muestran que estos residuos agrícolas pueden reforzar el concreto y, al mismo tiempo, reducir el impacto ambiental del sector.

¿Por qué la cáscara de arroz?

El arroz es uno de los cereales más producidos en Brasil y en el mundo. El procesamiento del grano genera grandes volúmenes de cáscara, que normalmente se queman para generación de energía.

Esta quema origina la ceniza de cáscara de arroz, material que suele tener como destino los vertederos.

Sin embargo, esta ceniza contiene alto contenido de sílice (SiO₂), componente que puede actuar como material puzolánico, es decir, capaz de reaccionar con hidróxido de calcio presente en el cemento y formar compuestos resistentes (Mehta y Monteiro, 2008).

En condiciones de quema controlada, se obtiene la sílice de cáscara de arroz, con más del 95% de sílice amorfa (Pouey, 2006), aún más reactiva y valiosa para su aplicación en concretos.

Cómo se realizó el estudio

La investigación fue conducida por especialistas de la Universidad Federal de Río Grande del Sur (UFRGS), de la Universidad Federal de Santa María (UFSM) y de la Universidad de Brasilia (UnB).

Video de YouTube

Agregados alternativos

El concreto está formado en gran parte por agregados: arena y grava. La sustitución de estos materiales también es objeto de estudios.

Agregados reciclados

El reaprovechamiento de residuos de construcción y demolición, triturados y utilizados de nuevo, ya ha mostrado buenos resultados. Aunque estos agregados son más porosos, la combinación con cenizas o escorias ayuda a compensar.

En Suiza, investigadores produjeron concreto estructural con el 90% de agregados reciclados. En el Reino Unido y en India, estudios lograron resistencias superiores a 50 MPa utilizando escombros y arena plástica.

Residuos cerámicos

Tejas y ladrillos rotos, cuando son molidos, pueden actuar como agregados o incluso como adición puzolánica. El rendimiento es adecuado principalmente en concretos no estructurales o de sellado.

Polvo de piedra

Subproducto de las canteras, el polvo de trituración puede sustituir a la arena natural. Las pruebas muestran resistencia equivalente, con la ventaja de reducir la presión sobre ríos y arenas.

Plásticos reciclados

Botellas PET trituradas han estado siendo incorporadas en bloques de concreto. Las ganancias radican en el aislamiento térmico y en la ligereza, aunque resistencias muy altas aún son difíciles de alcanzar. Algunos laboratorios han logrado mezclas con el 30% de arena plástica, abriendo camino para el reciclaje a gran escala.

Goma de neumáticos

El concreto de goma, hecho con granos de neumáticos triturados, es más flexible y absorbe impactos, pero tiene menor resistencia. Es indicado para aceras, barreras acústicas y pavimentos ligeros.

Fibras naturales como refuerzo

El uso de fibras mejora la tenacidad y reduce fisuras. Los investigadores han estudiado fibras vegetales como sisal, coco y yute.

En Brasil, concretos con fibras de sisal mostraron un rendimiento comparable al de las fibras sintéticas.

El desafío es la durabilidad, ya que el pH del concreto degrada las fibras con el tiempo. Para ello, se utilizan tratamientos químicos o se reduce la alcalinidad de la matriz con puzolanas.

Fibras recicladas de acero, obtenidas de neumáticos, y fibras poliméricas de plástico reciclado también han sido exploradas, ampliando la utilización de residuos.

Ejemplos prácticos

Muchas soluciones ya han salido del laboratorio y han llegado a obras reales. Cementos con ceniza volante y escoria son ampliamente utilizados en hidroeléctricas, rascacielos y fundaciones.

En Europa, edificios como el “One Angel Square”, en Manchester, han apostado por concreto de bajo carbono como parte de estrategias de sostenibilidad.

Bloques, pavimentos y prefabricados con ceniza, plástico y CO₂ mineralizado comienzan a ser producidos en escala industrial en algunos países.

Caminos con base de agregado reciclado son una realidad en municipios europeos y americanos.

Desafíos económicos y normativos

A pesar del avance, aún existen barreras para la adopción a gran escala. El costo de algunos cementos verdes puede ser el doble que el tradicional, ya que la producción aún no ha alcanzado la escala suficiente.

Las normas de construcción también tienden a ser conservadoras, limitando el uso de materiales alternativos por falta de un historial a largo plazo.

Además, la calidad de los residuos varía mucho, exigiendo estandarización y control riguroso.

Aun así, gobiernos y empresas comienzan a exigir certificados ambientales y declaraciones de impacto de los materiales utilizados, presionando por soluciones más limpias.

Perspectivas para el futuro

Con la construcción civil respondiendo por gran parte de las emisiones globales, la presión para reducir el impacto del concreto es creciente.

Las investigaciones muestran que es posible producir concretos más sostenibles sin renunciar a la resistencia y durabilidad.

La tendencia es combinar diferentes estrategias: sustitución de cemento por cenizas y escorias, uso de agregados reciclados y adición de fibras naturales.

El futuro podría traer aún concretos carbono-neutros, capaces de capturar CO₂ en su producción. Para ello, será necesario invertir en escala industrial, revisar normas y lograr aceptación por parte del mercado.

Lo que antes se veía como una curiosidad académica ya se muestra como un camino concreto para reducir la huella de carbono de la construcción.

El desafío está en transformar estudios y prototipos en soluciones accesibles, aplicables en obras de todos los tamaños, en cualquier lugar del mundo.

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Fabio Lucas Carvalho

Jornalista especializado em uma ampla variedade de temas, como carros, tecnologia, política, indústria naval, geopolítica, energia renovável e economia. Atuo desde 2015 com publicações de destaque em grandes portais de notícias. Minha formação em Gestão em Tecnologia da Informação pela Faculdade de Petrolina (Facape) agrega uma perspectiva técnica única às minhas análises e reportagens. Com mais de 10 mil artigos publicados em veículos de renome, busco sempre trazer informações detalhadas e percepções relevantes para o leitor.

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