Investigadores de Estados Unidos prueban sensor sujeto a la ropa interior para medir gases liberados a lo largo del día y descubren que las personas pueden liberar gases decenas de veces sin darse cuenta, creando un nuevo campo de estudio sobre el funcionamiento del intestino
Una experiencia curiosa dentro de un laboratorio universitario terminó abriendo camino a una de las investigaciones más inusuales de la ciencia moderna. Investigadores crearon una ropa interior inteligente capaz de registrar cuando una persona libera gases.
El objetivo no es hacer chistes. La idea es responder a una pregunta que la medicina aún no puede explicar con precisión: cuántas veces al día una persona libera gases normalmente.
El resultado inicial sorprendió incluso a los propios científicos.
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Durante las primeras pruebas, voluntarios jóvenes y saludables liberaron gases en promedio 32 veces al día. En algunos casos el número fue mucho menor. En otros, casi se duplicó.
Y todo comenzó con una prueba improvisada dentro de un laboratorio.
Un sensor que transformó una ropa interior inteligente creado para estudiar bacterias acabó revelando un fenómeno que nadie consiguió medir en la vida real
La historia comenzó cuando el microbiologo Brantley Hall, de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, intentaba medir gases producidos por microorganismos del intestino humano.
El equipo no funcionaba como se esperaba dentro del ambiente de laboratorio. Frustrados, los investigadores decidieron intentar algo diferente.
Retiraron el sensor del equipo y decidieron probar si podría detectar gases liberados por el propio cuerpo humano.
Hall colocó el sensor en la ropa interior inteligente y hizo una prueba simple. El resultado fue inmediato.
El aparato captó una señal muy fuerte, mostrando que sería posible registrar gases humanos con precisión. A partir de ese momento nació la idea de crear una prenda de ropa interior con sensor acoplado.
El dispositivo del tamaño de una moneda puede registrar cuando el cuerpo libera gases a lo largo del día entero
El equipo desarrollado por los investigadores es pequeño y discreto.
El sensor tiene aproximadamente el tamaño de una moneda y puede ser sujetado a la ropa interior común. Registra la presencia de hidrógeno liberado en los gases intestinales.
Este detalle permite que el aparato identifique cuando el cuerpo está liberando gases, incluso si la persona no lo nota.
En las primeras pruebas, los voluntarios universitarios usaron el sensor durante sus actividades normales del día a día.
Los resultados llamaron la atención.
Algunas personas liberaron gases solo cuatro veces al día, mientras que otras llegaron a 59 episodios diarios.
Según los investigadores, esto muestra que aún no existe un número considerado normal. La ciencia simplemente nunca ha logrado medir este fenómeno fuera de entornos hospitalarios.
Científicos descubrieron tres perfiles curiosos de personas cuando el tema son los gases intestinales
Durante las pruebas iniciales, los investigadores notaron que las personas parecen encajar en tres grupos principales.
Uno de ellos está formado por quienes casi no liberan gases, incluso después de consumir alimentos ricos en fibra. Los científicos llamaron a este grupo digestores tranquilos.
En el otro extremo están las personas que producen muchos más gases. Estos voluntarios liberaron gases con mucha más frecuencia durante el día.
Entre estos dos extremos está el grupo intermedio, que representa la mayoría de las personas analizadas hasta ahora.
Lo curioso es que la medicina aún no tiene un número oficial considerado normal, algo que ya existe para otros indicadores del cuerpo humano, como la frecuencia cardíaca o los niveles de colesterol.
Según los investigadores, este vacío de datos llamó la atención.
A pesar de los avances de la ciencia, aún no existe un mapa claro sobre la producción de gases en el cuerpo humano.
Un proyecto global comenzó a reclutar voluntarios para crear el primer gran mapa mundial de los gases humanos
Para intentar responder a esta pregunta, los investigadores crearon un proyecto denominado Human Flatus Atlas.
La idea es simple y al mismo tiempo ambiciosa. Los voluntarios usan el sensor sujeto a la ropa interior durante varios días seguidos.
El dispositivo funciona prácticamente todo el tiempo, con una pequeña pausa diaria para cargarlo mientras la persona se ducha.
Durante este período, los participantes también registran lo que comen a través de una aplicación en el celular.
Así, los científicos pueden observar si ciertos alimentos aumentan o reducen la producción de gases.
Según los investigadores, aún no existe una respuesta clara para varias preguntas curiosas.
Una de ellas es especialmente intrigante.
¿Las personas liberan gases durante el sueño?
Hasta hoy nadie ha logrado medir eso con precisión.
Interés inesperado del público muestra que el tema despierta curiosidad global
A pesar de ser un tema rodeado por tabúes, el proyecto despertó un interés enorme.
Las primeras 800 prendas de ropa interior inteligente para voluntarios se agotaron rápidamente. Más de 3.500 personas mostraron interés en participar de la investigación.
El equipo responsable tuvo que interrumpir temporalmente las inscripciones mientras se producen nuevos sensores.
El proyecto también inspiró la creación de una startup llamada Ventoscity. La empresa pretende, entonces, ayudar a fabricantes de suplementos de fibra a entender mejor cómo sus productos afectan la producción de gases en el intestino.
Según los investigadores, la reacción del público fue inesperada.
Aunque se trata de un tema poco discutido abiertamente, mucha gente mostró curiosidad por entender mejor el funcionamiento de su propio cuerpo.
La iniciativa terminó revelando algo curioso sobre la ciencia moderna. A pesar de un mundo lleno de tecnología e investigaciones avanzadas, algunas preguntas simples de la vida cotidiana aún permanecen sin respuestas claras.
Y una de ellas podría, así, estar sucediendo exactamente ahora, sin que nadie lo note.
¿Qué opinas de esta investigación curiosa? ¿Crees que la ciencia debería estudiar más el funcionamiento cotidiano del cuerpo humano? Comparte tu opinión en los comentarios.

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