Nuevas mediciones del telescopio espacial James Webb indican que el cometa interestelar 3I/ATLAS puede haber sido formado entre 10 y 12 mil millones de años atrás, convirtiéndose potencialmente en uno de los objetos más antiguos jamás observados cruzando el sistema solar y ofreciendo pistas sobre los primeros ambientes químicos de la Vía Láctea
Observaciones recientes del telescopio espacial James Webb indican que el cometa interestelar 3I/ATLAS puede haber sido formado hace cerca de 10 a 12 mil millones de años, convirtiéndose potencialmente en uno de los objetos más antiguos ya detectados cruzando el sistema solar.
El objeto conocido como 3I/ATLAS ganó atención mundial tras ser identificado como un visitante interestelar atravesando el sistema solar el año pasado.
Inicialmente, su paso generó especulaciones y debates, incluidos teorías en línea que sugerían que se trataba de una posible nave alienígena.
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A pesar de estas hipótesis, la mayoría de los astrónomos concluyeron que el 3I/ATLAS es un cometa originado en un sistema estelar desconocido. Estudios recientes refuerzan esta interpretación al analizar su composición y trayectoria con mayor precisión.
Las nuevas análisis fueron publicadas preliminarmente en el servidor de preimpresión Research Square y aún están en proceso de revisión por pares. Aun así, los datos obtenidos ofrecen información detallada sobre la posible edad y el origen del cometa.
Observaciones del James Webb indican edad extrema del 3I/ATLAS
Los científicos ya sospechaban que el 3I/ATLAS podría ser extremadamente antiguo debido a su velocidad y trayectoria al atravesar el sistema solar. Estas características indicaban que el objeto probablemente se formó mucho antes del nacimiento de nuestro propio sistema planetario.
Las primeras estimaciones sugerían que el cometa podría tener entre 3 mil millones y 11 mil millones de años.
No obstante, las nuevas mediciones realizadas por el telescopio James Webb redujeron este margen e indican una edad aproximada entre 10 mil millones y 12 mil millones de años.
Si estas estimaciones se confirman, el 3I/ATLAS tendría más del doble de la edad de la Tierra, estimada en alrededor de 4,5 mil millones de años. La edad también superaría la del propio sistema solar, formado hace aproximadamente 4,6 mil millones de años.
En la estimación más alta, el cometa puede acercarse a la edad de la Vía Láctea, calculada en alrededor de 13,6 mil millones de años. El valor también se aproxima a la edad estimada del universo, que gira en torno a 13,8 mil millones de años.
3I/ATLAS es solo el tercero visitante interestelar registrado
El 3I/ATLAS es solo el tercer objeto interestelar identificado cruzando el sistema solar. De acuerdo con observaciones realizadas por el telescopio espacial Hubble, el cuerpo tiene un diámetro estimado entre 440 metros y 5,6 kilómetros.
El cometa entró en el sistema solar a una velocidad aproximada de 221 mil kilómetros por hora. Tras acercarse al Sol, siguió una trayectoria que permitió a los telescopios observar su composición y comportamiento.
El punto más cercano al Sol, llamado perihelio, fue registrado el 29 de octubre de 2025. Poco tiempo después, el 19 de diciembre, el cometa realizó su mayor aproximación a la Tierra.
En esa ocasión, el 3I/ATLAS pasó a unos 270 millones de kilómetros del planeta. Las observaciones realizadas por el telescopio James Webb ocurrieron algunos días después, el 22 de diciembre.
Composición química del 3I/ATLAS revela ambiente de origen muy antiguo
A medida que los cometas se acercan a una estrella, el aumento de temperatura provoca la sublimación del hielo presente en su superficie. Este proceso transforma el hielo directamente en gas y libera materiales que pueden ser analizados por los científicos.
Los investigadores utilizaron esta característica para estudiar la composición del material liberado por el 3I/ATLAS. El análisis se centró principalmente en la proporción de isótopos presentes en los gases emitidos por el cometa.
Los resultados indicaron que el agua presente en el 3I/ATLAS tiene niveles de deuterio superiores a los observados en cualquier cometa ya estudiado dentro del sistema solar. El deuterio es un isótopo más pesado del hidrógeno.
Además, la proporción de isótopos de carbono encontrada en el cometa también superó los niveles normalmente registrados en objetos de nuestro sistema planetario. Estos datos refuerzan la hipótesis de que el cometa se formó en un ambiente estelar diferente.
Según el investigador Romain Maggiolo, del Instituto Real Belga de Aeronomía Espacial, los resultados indican que el 3I/ATLAS probablemente surgió hace cerca de 10 a 12 mil millones de años en otra región de la Vía Láctea.
Condiciones extremas de formación pueden haber ocurrido al inicio de la galaxia
Los datos obtenidos por los investigadores también sugieren que el cometa se formó en un ambiente extremadamente frío. Las estimaciones indican temperaturas alrededor de 30 kelvins, equivalentes a aproximadamente menos 243 grados Celsius.
Este escenario sugiere que el 3I/ATLAS puede haber surgido dentro de un disco protoplanetario denso y protegido. Ambientes de este tipo son regiones donde los planetas y otros cuerpos celestes pueden comenzar a formarse.
Las características químicas observadas en el cometa también indican la presencia significativa de moléculas volátiles. Estos compuestos pueden proporcionar pistas sobre procesos químicos ocurridos en los primeros sistemas planetarios de la Vía Láctea.
Maggiolo destacó que estas moléculas pueden indicar que una química pre-biótica rica ya ocurría en regiones de formación estelar muy temprano en la historia de la galaxia.
Origen exacto del 3I/ATLAS puede nunca ser descubierto
A pesar de las nuevas mediciones, los científicos consideran improbable descubrir exactamente en qué sistema estelar se formó el 3I/ATLAS. El objeto probablemente recorrió grandes distancias a lo largo de miles de millones de años viajando por el espacio interestelar.
La larga exposición a la radiación cósmica también puede haber alterado significativamente su composición química. Este proceso hace aún más difícil reconstruir las condiciones exactas de su lugar de origen.
A pesar de estas limitaciones, investigadores destacan que los datos recopilados por el telescopio James Webb representan una pieza importante para comprender a este visitante interestelar. Cada nueva medición contribuye a esclarecer su historia.
Cometa 3I/ATLAS ya está saliendo del sistema solar
Mientras los estudios continúan, el 3I/ATLAS ya se está alejando rápidamente del sistema solar. El objeto sigue actualmente en dirección a la región de Júpiter, donde realizará su mayor aproximación al planeta el 15 de marzo.
En este paso, el cometa deberá llegar a unos 54 millones de kilómetros del gigante gaseoso. Esta distancia es significativamente menor que la registrada durante su aproximación a la Tierra.
Después de eso, el cometa continuará su viaje hacia las regiones externas del sistema solar. Las proyecciones indican que cruzará la órbita de Saturno en julio, la órbita de Urano en abril de 2027 y la órbita de Neptuno en marzo de 2028.
Aun alejándose rápidamente, el 3I/ATLAS seguirá siendo monitoreado por astrónomos. Cada nueva observación puede revelar más detalles sobre este antiguo mensajero interestelar que atravesó nuestro sistema solar.

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