Tecnología Desarrollada en Rusia Reutiliza Plástico PET para Crear Pavimentos Más Resistentes, con Ganancias de Desempeño en Calor Intenso y Mayor Adherencia, Mientras Propone Solución Práctica para Reducir Residuos Sólidos y Costos de Producción del Asfalto Tradicional, Según Datos Divulgados por Investigadores de la Universidad Federal del Norte del Cáucaso.
Un grupo de investigadores de la Universidad Federal del Norte del Cáucaso, en Rusia, desarrolló una mezcla asfáltica que incorpora residuos de plástico del tipo PET y, en pruebas de laboratorio, presentó ganancia de desempeño en comparación con asfaltenos convencionales, según la divulgación de la propia institución repercutida por vehículos internacionales.
La propuesta combina refuerzo mecánico del pavimento con reducción del volumen de plástico destinado a vertederos sanitarios.
El material añade PET reciclado a la composición del asfalto, con la promesa de mejorar resistencia y flexibilidad del revestimiento.
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De acuerdo con el equipo, la tecnología fue diseñada para integrarse al proceso de producción sin exigir cambios complejos en la fabricación, lo que también se señala como un factor de reducción de costo.
Cómo el PET Reciclado Alterar la Composición del Asfalto
La principal alteración está en la presencia del PET como componente adicional en la mezcla asfáltica.
De acuerdo con la explicación divulgada por la universidad, el plástico pasa por tratamiento y se incorpora al asfalto para modificar características del material, buscando mayor capacidad de soportar deformaciones y variaciones de temperatura.
Según Dmitri Vorobiov, profesor sénior del Departamento de Ingeniería Civil de la institución, la inclusión del PET reciclado resulta en un asfalto más resistente y más flexible que el utilizado de forma tradicional.

La combinación entre estos dos atributos es central para la durabilidad del pavimento, ya que grietas y deformaciones suelen surgir cuando el material pierde capacidad de “trabajar” con el calor, el frío y la presión del tráfico.
Aún de acuerdo con la divulgación, el objetivo es elevar el desempeño del revestimiento en ambientes de temperatura elevada, escenario en el que la deformación del asfalto tiende a aumentar y comprometer la superficie a lo largo del tiempo.
Al mismo tiempo, la tecnología se presenta como una alternativa para reutilizar residuos que, de otro modo, tendrían un descarte menos noble.
Ganancias de Resistencia y Adherencia en Ambientes de Calor
Los datos informados por el equipo indican que, en condiciones de calor intenso, la mezcla habría registrado resistencia entre 11% y 23% superior a la observada en asfaltos convencionales.
Ya la adherencia al suelo habría aumentado de 7% a 20%, también en comparación con referencias tradicionales.
Estos porcentajes, según la presentación del proyecto, apuntan a un revestimiento más estable en situaciones en que el calor suele acelerar desgaste y deformaciones.
En la práctica, un asfalto con mayor resistencia y mejor adherencia tiende a ofrecer una superficie más regular y con menor propensión a fallos precoces, aunque la confirmación en escala real depende de aplicaciones en vías y seguimiento a lo largo del tiempo.
Por otro lado, la propia divulgación destaca que el desarrollo fue conducido en contexto de investigación y ensayos, lo que refuerza la necesidad de evaluar el comportamiento del material fuera del laboratorio, en diferentes tipos de suelo, tráfico y clima.
Aun así, la universidad sostiene que la tecnología es segura y que el uso de materia prima reciclada puede contribuir a reducir costos en la cadena de producción del asfalto.
Impacto Ambiental y Costo del Reaprovechamiento de PET
La discusión sobre reaprovechamiento de PET entra en el proyecto como respuesta a un desafío más amplio: el destino de plásticos posconsumo.
En el material divulgado, la estimación citada es que Rusia consume más de 600 mil toneladas de PET por año y recicla cerca de 30% de ese total, mientras que el restante seguiría a vertederos sanitarios y otras formas de destino.
Al presentar la iniciativa como alternativa para parte de ese volumen, los investigadores defienden que el reaprovechamiento del plástico en el asfalto puede disminuir la presión sobre áreas de descarte y, al mismo tiempo, reducir el gasto con insumos vírgenes.
La lógica es transformar un residuo de alto uso cotidiano, común en botellas y envases, en componente de infraestructura, con potencial de escala si la aplicación en carreteras se confirma viable.
Además del argumento ambiental, la economía aparece como punto decisivo para su adopción.
A depender de costos de recolección, clasificación, procesamiento y logística, el uso de PET puede tornarse competitivo frente a otras soluciones, sobre todo cuando políticas públicas valoran la reducción de residuos y el destino adecuado de materiales reciclables.
Reciclaje e Infraestructura en el Contexto de los Países del BRICS
La investigación rusa surge en un contexto en el que la gestión de residuos se trata como prioridad en diferentes países, incluso entre miembros del BRICS, con iniciativas orientadas a transformar materiales descartados en insumos de nuevas cadenas productivas.
En India, hay proyectos y tecnologías que convierten determinados tipos de residuos plásticos en combustibles líquidos, a través de procesos termoquímicos utilizados para reaproveitar materiales que no siempre entran en rutas tradicionales de reciclaje.
Ya en China y Brasil, medidas y programas de reciclaje y reaprovechamiento suelen asociarse a la reducción de impactos ambientales y de riesgos a la salud pública, además de la tentativa de ampliar la circularidad de materias primas.
Aunque las estrategias varían de país a país, el punto común es la búsqueda de alternativas para disminuir el descarte inadecuado y aumentar el reaprovechamiento de residuos, con impacto directo en la limpieza urbana, la contaminación de ríos y el uso de vertederos.
En este escenario, soluciones que unen infraestructura y reciclaje, como el asfalto con PET, entran en el radar por conectar una demanda permanente por pavimentación a un desafío persistente de residuos sólidos.
Si la mezcla con PET avanza de pruebas a calles y carreteras a gran escala, ¿cuáles criterios de fiscalización y monitoreo serán decisivos para comprobar que el asfalto “interminable” entrega, en la práctica, la durabilidad prometida?



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