Buceadores exploran estructuras completas, encuentran objetos del cotidiano y revelan historias reales de ciudades inundadas desde 1963 en el Sur de Minas Gerais
Un descubrimiento impresionante llama la atención en el Sur de Minas Gerais: ciudades enteras permanecen preservadas bajo las aguas del Lago de Furnas, revelando calles completas, casas estructuradas e incluso vehículos olvidados en el tiempo.
El portal g1 Sul de Minas divulgó la información durante una expedición especial que recorre el mayor reservorio de agua dulce del Sudeste, destacando no solo su importancia económica, sino también las historias escondidas bajo la superficie.
La construcción de la Usina de Furnas, en 1963, inundó antiguas ciudades y áreas rurales. Desde entonces, el lago guarda un escenario sumergido que conserva vestigios impresionantes del pasado.
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Buceador dedica 10 años para mapear ciudad entera en el fondo del lago

El instructor de buceo Roberto Obvioslo conduce este trabajo desde hace aproximadamente 10 años. Comenzó aún en la infancia, cuando acompañó a su padre durante la construcción de la usina y comenzó a cuestionar lo que había quedado atrás.
Ya adulto y profesional, decidió investigar. Con base en relatos de antiguos moradores, inició búsquedas en la región de São José da Barra (MG).
Con el tiempo, encontró:
- Un corral aún en pie
- Estructuras aisladas
- Y, principalmente, una calle entera preservada
“Encontramos una calle completa. A partir de ahí, comenzamos a mapear todo”, explica.
Además, las inmersiones revelaron estufas de leña, pisos originales y casas prácticamente intactas. En algunos casos, solo una parte del techo cedió, mientras que el resto permanece preservado.
Vehículos, puente intacta y objetos revelan pasado congelado en el tiempo
A medida que avanzó en las exploraciones, Roberto encontró elementos aún más sorprendentes. Entre los hallazgos están:
- Una goleta naufragada
- Una Kombi
- Un autobús
- Equipos perdidos a lo largo de los años
En una búsqueda por un coche sumergido, encontró algo inesperado: un puente completamente preservado.
“Buscábamos este puente desde hace mucho tiempo. Cuando fuimos tras el coche, lo encontramos entero”, relata.
A pesar del valor histórico, el equipo no retira los objetos. Registran todo con fotografía para preservar el patrimonio.
Aun así, rescataron algunos artículos específicos, como un orinal, además de tejas, ladrillos y madera, con el objetivo de crear un posible museo de la antigua ciudad.
Buceos llegan a 80 metros y exigen alto nivel técnico
Explorar estas áreas exige preparación avanzada. Los buceos llegan a 80 metros de profundidad, pudiendo alcanzar casi 90 metros en determinadas situaciones.
“El buceo más superficial aquí es de alrededor de 40 metros”, explica Roberto.
Además, la visibilidad cambia drásticamente. El agua permanece clara en áreas poco profundas, pero a partir de 15 metros, la luz natural desaparece rápidamente, exigiendo linternas.
La vida acuática también varía. Peces como mandi, tilapia, tucunaré y traíra aparecen en regiones más altas, pero desaparecen en las áreas más profundas.
Moradores relatan caos, pérdidas y reconstrucción tras la inundación
Las historias de quienes vivieron la inundación hacen todo aún más impactante.
El jubilado Abrão Alves Andrade, hoy con 86 años, recuerda cuando avisó a los vecinos que el agua estaba llegando.
“Mandé avisar, pero nadie creyó”, cuenta.
Por su parte, el padre José Ronaldo Rocha, que tenía 12 años en ese momento, acompañó la evacuación de las familias.
“Las personas iban siendo llevadas a lugares más altos”, relata.
Equipos realizaron rescates con lanchas, balsas e incluso helicópteros. Mientras tanto, tractores derribaban casas antes de que el agua avanzara.
Además, plantaciones enteras de maíz y arroz se perdieron. Muchos moradores improvisaron balsas para recuperar alimentos antes de que todo fuera inundado.
Lago transformó economía, pero la memoria aún permanece viva
A pesar del impacto inicial, la región se transformó con el tiempo.
El Lago de Furnas impulsó el turismo, modernizó la agricultura y trajo desarrollo económico. Hoy, las tierras son más productivas y la región atrae visitantes de todo Brasil.
Por otro lado, quienes vivieron ese período aún guardan memorias fuertes.
Lo que antes fue pérdida, caos e incertidumbre, hoy también representa reconstrucción y adaptación.
Y en el fondo del lago, silenciosamente, estas historias continúan preservadas.
¿Tendrías el valor de explorar una ciudad entera sumergida a decenas de metros de profundidad?

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