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Con 18,000 Habitantes, Residentes Que Hace Más de 60 Años No Pagan La Cuenta De Agua, Itapororoca En La Zona De La Mata De Paraíba Comienza A Enfrentar Una Crisis Hídrica Debido Al Crecimiento Poblacional

Escrito por Geovane Souza
Publicado el 01/12/2025 a las 09:56
Com 18 mil habitantes, moradores que há mais de 60 anos não pagam conta de água, Itapororoca na Zona da Mata da Paraíba começa a enfrentar crise hídrica devido ao crescimento populacional
Foto: Crise hídrica ameaça cidade paraibana que há mais de 60 anos não paga conta de água e reacende debate sobre tarifa e saneamento.
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En Itapororoca, en la Zona de La Mata de Paraíba, el agua sigue siendo gratuita para la población, pero el manantial que sustentó la ciudad durante décadas está bajo presión. El avance de la crisis hídrica, el crecimiento urbano y el nuevo marco de saneamiento plantean la cuestión de hasta cuándo el modelo sin cobro será sostenible.

La pequeña Itapororoca, en la costa norte de Paraíba, sigue siendo conocida como la ciudad donde los residentes no pagan la cuenta de agua desde la década de 1960. El abastecimiento urbano sigue basado en un manantial protegido en el área del Parque de La Nascença, que conduce agua por gravedad hasta las cajas de distribución.

El modelo se considera un derecho histórico de los itapororoquenses y se ha convertido casi en un símbolo de identidad local. La gratuidad está garantizada por legislación municipal y reforzada en planes y estudios técnicos sobre el abastecimiento.

En los últimos años, sin embargo, la marca de «agua gratis» ha comenzado a convivir con un problema creciente. Racionamientos frecuentes, caída del caudal y dudas sobre la calidad del agua han llevado el término «crisis hídrica» al vocabulario cotidiano de la ciudad.

Al mismo tiempo, el avance del nuevo marco legal de saneamiento y la creación de las microrregiones de agua y saneamiento en el estado han reavivado el debate sobre la entrada definitiva de la Compañía de Agua y Sanejamiento de Paraíba (Cagepa) en la gestión local.

Para parte de los residentes, esto puede significar más seguridad. Para otros, representa el temor de finalmente recibir una factura de agua a fin de mes.

La ciudad crece, el manantial sigue en el centro del sistema

Itapororoca tiene hoy alrededor de 18,3 mil habitantes, según datos del Censo 2022 recopilados a partir de información del IBGE.

Cuando se concibió el sistema gratuito, la estructura del manantial fue proyectada para atender aproximadamente a mil familias en el área urbana.

Hoy son más de 5 mil viviendas solo en la zona urbana, lo que presiona directamente el volumen disponible en la fuente, como ya señalaban estudios académicos sobre la región.

Reportajes recientes de medios regionales refuerzan que el modelo sigue el mismo: el agua es captada en el manantial, desciende por gravedad hasta la ciudad y abastece incluso las piscinas del balneario del Parque de La Nascença, sin cobro de tarifa directa a los residentes.

La crisis hídrica hace que los racionamientos sean más frecuentes

La combinación entre el crecimiento poblacional, la degradación ambiental en el entorno del manantial y los cambios en el régimen de lluvias se ha descrito en estudios como una situación de «anomalía hidrogeológica».

Es decir, un área con gran potencial de recarga de agua, pero que se ha vuelto vulnerable ante la intensificación del uso.

En la práctica, esto se traduce en grifos secos en varios barrios durante parte de la semana y escalas de racionamiento que se han convertido en rutina para los residentes. En algunos tramos del centro, informes indican que el agua llega solo una vez a la semana, obligando a las familias a vigilar la llegada del flujo para llenar cajas y reservorios.

Según estudios académicos y levantamientos realizados en campo, muchos hogares han comenzado a buscar alternativas como pozos artesianos, cisternas abastecidas por camiones cisterna y compra de agua mineral.

En una encuesta realizada en la década pasada, una parte significativa de la población ya declaraba consumir agua mineral para beber y utilizar el agua de la red solo para usos domésticos.

Calidad del agua, fontanería antigua y riesgos para la salud

Otro punto sensible es la calidad del agua que llega a las casas. Aunque análisis incluidos en el Plan Municipal de Saneamiento Básico indican que el manantial cumple con los estándares de potabilidad, el trayecto hasta el grifo se considera crítico.

El sistema aún utiliza tramos de fontanería antigua, con tuberías de asbesto instaladas cuando se fundó el municipio.

Estudios y opiniones técnicas destacan que los materiales a base de asbesto están asociados con enfermedades graves, incluido el cáncer, cuando hay exposición prolongada. Esta preocupación ya ha motivado recomendaciones y acciones de órganos de control.

En 2016, el Ministerio Público de Paraíba presentó una acción civil pública exigiendo que el municipio garantizara mejoras en la calidad del agua, incluida la limpieza adecuada de las fuentes y el mantenimiento de las cajas de agua, tras inspecciones que señalaron problemas sanitarios.

Datos compilados por el Instituto de Agua y Saneamiento con base en el Censo 2022 muestran que solo el 52,5 por ciento de la población de Itapororoca recibe agua potable a través de la red general de distribución, mientras que casi el 29 por ciento depende de pozos profundos o artesianos y una porción menor recurre a cacimbas, otras fuentes o camiones cisterna.

Estos números ayudan a explicar por qué el discurso de la «ciudad rica en agua» convive con la experiencia diaria de muchos residentes que aún necesitan buscar el recurso fuera de casa o pagar por soluciones alternativas, incluso en un municipio formalmente exento de tarifa.

Nuevo marco de saneamiento y presión por regionalización con Cagepa

La situación de Itapororoca necesita ser leída dentro de un contexto más amplio. Con el nuevo marco legal de saneamiento básico, aprobado en 2020, estados y municipios fueron incentivados a organizar la prestación de servicios mediante estructuras regionalizadas, con metas de universalización de agua y saneamiento hasta 2033.

En Paraíba, el gobierno estatal creó las Microrregiones de Agua y Saneamiento, incluyendo la Microrregión de la Costa, de la cual Itapororoca forma parte. Estas autoridades colegiadas deciden, por voto, quién será el prestador regional y cómo se definirán contratos, metas e inversiones.

En gran parte del estado, la Cagepa ya actúa como principal operadora.

De acuerdo con reportajes regionales, la concesión para que la Cagepa asuma el abastecimiento de Itapororoca ya fue aprobada, pero aún no hay contrato operacionalizado ni fecha anunciada para la transición.

Mientras tanto, el municipio continúa con su propio sistema, enfrentando la crisis hídrica y sin información oficial sobre tarifas o costos relacionados a usuarios en bases de datos nacionales.

Informes recientes del Tribunal de Cuentas y documentos técnicos estatales también indican que municipios de la microrregión necesitan adecuar sus planes locales al modelo regional, lo que tiende a presionar arreglos históricos como el de Itapororoca.

Población dividida entre mantener el agua gratuita y garantizar seguridad hídrica

Investigaciones de campo realizadas por académicos en la ciudad muestran que la población está dividida sobre el futuro del sistema. Una parte defiende la preservación del manantial y el mantenimiento del modelo gratuito, visto como una conquista histórica y un factor de alivio en el presupuesto doméstico.

Otra parte, sin embargo, entiende que la entrada de la Cagepa, con cobro de tarifa, podría traer beneficios como un tratamiento más completo del agua, el cambio de tuberías antiguas y una mayor regularidad en el abastecimiento. Para estos residentes, “el agua es salud” y pagar una factura mensual sería un precio aceptable para reducir riesgos sanitarios y racionamientos.

También hay quienes temen una especie de “doble cobro”. Los estudiosos apuntan que, incluso hoy, muchos residentes ya gastan en agua mineral, pozos particulares y cisternas.

La percepción de que el agua es «gratis» entra en conflicto con la realidad de familias que desembolsan montos significativos para garantizar calidad y regularidad.

Al mismo tiempo, órganos estatales de gestión hídrica discuten acciones de recuperación ambiental, como proyectos de recuperación de la vegetación ribereña en el entorno de manantiales de la región, lo que puede contribuir a la seguridad del manantial, pero requerirá inversiones y coordinación entre municipio, estado y prestadores.

¿Crees que vale más preservar el agua gratuita a cualquier costo o aceptar pagar tarifa a cambio de seguridad hídrica y mejor infraestructura de saneamiento? Deja tu comentario y di de qué lado te quedarías en esta disputa, que afecta el bolsillo, la salud y la identidad de una ciudad entera.

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Geovane Souza

Especialista em criação de conteúdo para internet, SEO e marketing digital, com atuação focada em crescimento orgânico, performance editorial e estratégias de distribuição. No CPG, cobre temas como empregos, economia, vagas home office, cursos e qualificação profissional, tecnologia, entre outros, sempre com linguagem clara e orientação prática para o leitor. Universitário de Sistemas de Informação no IFBA – Campus Vitória da Conquista. Se você tiver alguma dúvida, quiser corrigir uma informação ou sugerir pauta relacionada aos temas tratados no site, entre em contato pelo e-mail: gspublikar@gmail.com. Importante: não recebemos currículos.

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