Encontrado en un naufragio de 2.000 años, el artefacto que parecía una roca corroída reveló ser el objeto tecnológico más avanzado del mundo antiguo, un «computador» capaz de calcular el cosmos.
En 1901, un grupo de buceadores de esponjas griegos encontró los restos de un antiguo barco romano cerca de la isla de Antikythera. En medio de estatuas y artefactos, rescataron un bloque de bronce corroído e incrustado, del tamaño de una caja de zapatos, que fue enviado al Museo Arqueológico Nacional de Atenas y ampliamente ignorado, considerado solo un trozo de metal retorcido. Poco sabían que habían redescubierto el objeto tecnológico más extraordinario y anacrónico de la antigüedad.
Décadas después, con la ayuda de rayos-X y tomografía computarizada, los científicos lograron mirar dentro de la corrosión y lo que encontraron sorprendió al mundo. Dentro de aquella «roca» había un complejo sistema de al menos 30 engranajes de bronce interconectados con una precisión asombrosa. Era un dispositivo cuya complejidad mecánica no volvería a ser vista en la historia por más de 1.000 años. Era, en la práctica, el primer computador del mundo.
¿Cómo fue redescubierto?
La historia de la redescubrimiento del mecanismo de Antikythera es tan fascinante como el objeto en sí. Tras ser rescatado del fondo del mar en 1901, el artefacto quedó en un depósito del museo durante años. Fue solo en 1902 que el arqueólogo Valerios Stais notó que una de las piezas tenía una rueda de engranaje incrustada. El descubrimiento fue inicialmente recibido con escepticismo, ya que la idea de una maquinaria tan compleja era incompatible con lo que se conocía de la tecnología de aquel período.
-
Con un premio inusual, Japón transforma sillas de oficina en una carrera de resistencia en las calles, el ISU-1 Grand Prix crece, llena etapas y paga 90 kilos de arroz.
-
Casa en Inglaterra con un tiburón de 7,6 metros incrustado en el techo llama la atención en todo el mundo y se convierte en una atracción curiosa en Oxford.
-
Obra maestra en España, en construcción desde 1882, recibe 4,8 millones de visitas al año y impresiona por su gigantismo y su arquitectura.
-
Atraído cerca de 250 mil personas por año, un faro a 200 metros del mar, sobre un acantilado de 60 metros de altura, en la costa del Mar del Norte, en Dinamarca, se convierte en uno de los ejemplos más impresionantes de cómo la naturaleza puede amenazar construcciones históricas.
El verdadero salto en el entendimiento solo ocurrió a partir de los años 1970, y principalmente en el siglo XXI, con equipos de investigación usando tecnología de punta. Científicos del «Antikythera Mechanism Research Project» (AMRP) utilizaron tomógrafos computarizados de alta resolución para crear un modelo 3D del interior del artefacto, revelando la función y la interacción de cada una de las 82 piezas y engranajes sobrevivientes.
¿Para qué servía exactamente el mecanismo de Antikythera?

Este no era un simple reloj. El mecanismo de Antikythera era, de hecho, un sofisticado computador analógico y un planetario portátil. Al girar una manivela lateral, el usuario ponía en movimiento todo el sistema de engranajes, que a su vez movía una serie de indicadores en las pantallas en la parte delantera y trasera del dispositivo.
Las investigaciones confirmaron que el mecanismo tenía varias funciones:
Prever eclipses: un visor trasero en espiral, llamado Saros, predecía con exactitud las fechas de futuros eclipses solares y lunares.
Calendario astronómico: el visor frontal mostraba la posición del Sol y de la Luna en el zodiaco, además de las fases de la Luna.
Movimiento de los planetas: indicadores distintos marcaban las posiciones de los cinco planetas conocidos por los griegos (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno).
Calendario de eventos: un visor más pequeño indicaba la fecha de los Juegos Panhelénicos, incluidos los Juegos Olímpicos, mostrando cuándo comenzaría el próximo ciclo de cuatro años.
¿Cómo lograron construir algo tan complejo hace 2.000 años?

Esta es la pregunta que más intriga a los científicos y el motivo por el cual el artefacto es considerado el primer computador del mundo. La precisión necesaria para proyectar y cortar decenas de engranajes de bronce, algunos con dientes minúsculos de solo 1 milímetro, y hacer que funcionaran en armonía, supone un nivel de conocimiento en matemáticas, astronomía y mecánica que se pensaba no existir en el siglo II a.C.
La teoría más aceptada es que el mecanismo fue el ápice de una larga tradición de ingeniería mecánica griega que se perdió en la historia. Los engranajes diferenciales usados en el dispositivo para calcular los movimientos complejos de la Luna, por ejemplo, son de una sofisticación que solo reaparecería en relojes de catedrales europeas en el siglo XIV. La construcción requirió no solo un genio diseñador, sino también artesanos altamente cualificados.
¿Quién construyó el mecanismo de Antikythera?
Aunque no hay un nombre grabado en el artefacto, las pistas llevan a algunas posibilidades. Las inscripciones en el mecanismo están en griego y la tecnología está vinculada a la tradición astronómica de la civilización. Muchos investigadores creen que el dispositivo puede haber sido construido en una academia fundada por el filósofo estoico Posidonio en la isla de Rodas, que era un importante centro de astronomía e ingeniería en la época.
Cicerón, el orador romano, mencionó en sus escritos un dispositivo mecánico construido por Posidonio que mostraba los movimientos del Sol, las estrellas y los planetas. Es altamente probable que el mecanismo de Antikythera sea ese dispositivo o uno muy similar, representando la cúspide de la historia de la astronomía y la ingeniería de la antigua Grecia, un conocimiento que desafortunadamente se perdió por más de un milenio.
¿Ya conocías la historia del Mecanismo de Antikythera? ¿Qué más te sorprende de la capacidad tecnológica de las civilizaciones antiguas? ¡Deja tu opinión en los comentarios!

Seja o primeiro a reagir!