La Ausencia De Reacción De La Defensa Aérea Venezolana Durante La Operación De Los Estados Unidos, Con Helicópteros Militares Sobrevolando Caracas Sin Disparos De Misiles, Cazas O MANPADS, Expuso Fallas Operacionales, Falta De Coordinación Y Posible Colapso Del Sistema De Protección Del Espacio Aéreo Del País
La intervención militar de los EE. UU. en Caracas resultó en la captura de Nicolás Maduro, utilizando fuerzas de operaciones especiales para neutralizar objetivos estratégicos. La acción priorizó la minimización de bajas y expuso la ineficacia de los sistemas de defensa venezolanos ante la incursión aérea.
La Elite Militar Americana Y La Estrategia De Ataque Quirúrgico
La operación contó con la participación del 160º Regimiento De Aviación De Operaciones Especiales, conocido como “Night Stalkers”. Esta unidad del Ejército de EE. UU. proporcionó apoyo aéreo esencial. Según Jennifer Jacobs, la captura de Maduro habría estado a cargo de la Fuerza Delta.
Helicópteros MH-60L Black Hawk y MH-47G Chinook Block II fueron identificados durante el ataque a Caracas. Estas aeronaves de élite operaron en conjunto con ataques de misiles previos contra diversas bases militares venezolanas para preparar el terreno.
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La intervención fue caracterizada por ser precisa y selectiva. El objetivo central fue minimizar las bajas civiles y militares, evitando corroer el apoyo popular. La estrategia reconoció que no todos los soldados venezolanos mantenían lealtad a la dictadura de Maduro.
Consecuentemente, la acción evitó ataques innecesarios en otras regiones de Venezuela. El foco principal de la ofensiva se concentró en Caracas y sus alrededores inmediatos, utilizando en gran medida fuerzas de operaciones especiales para garantizar la rapidez de la misión.
Neutralización De Defensas En La Carlota Y Sistemas Rusos
Uno de los objetivos prioritarios fue la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, localizada en La Carlota. La destrucción de las defensas en esta instalación, situada al este de Caracas, fue fundamental para el éxito de la operación americana y para la seguridad de las aeronaves involucradas.
Imágenes divulgadas confirmaron la presencia de lanzadores de misiles tierra-aire BUK-M2E de fabricación rusa. Venezuela adquirió tres de estos sistemas en 2013. Fueron objetivos primarios para permitir la apertura de un corredor aéreo seguro para los helicópteros de EE. UU.
Vídeos de la televisión estatal mostraron los efectos del ataque en La Carlota. Las imágenes revelaron autobuses civiles utilizados como barricadas en un intento de bloquear el acceso a la instalación militar. Uno de los vehículos apareció acribillado de balas tras el enfrentamiento.
La Flota De Combate Venezolana Y La Reacción Tardia
El informe “The Military Balance 2024” indica que Venezuela poseía 39 cazas en 2024. La flota incluía 21 Su-30MKV Flankers y 18 F-16 Fighting Falcon. Sin embargo, el estado operacional de estas aeronaves era cuestionable debido a la falta de piezas.
Se estima que solo tres F-16 estuvieran en condiciones de vuelo y mal armados, consecuencia del embargo de EE. UU. Además de los cazas principales, el inventario incluía 23 jets de entrenamiento Hongdu K-8 chinos y 12 Embraer EMB 312V Tucano brasileños.
La Base Aérea El Libertador, sede de los Grupos de Caza nº 16 y nº 11, fue atacada. Sin embargo, el ataque no destruyó todas las aeronaves en el suelo. El perfil @InquisidorVZLA reportó el despegue de cuatro F-16 y dos Su-30 horas después de la captura de Maduro.
Esta movilización tardía sugiere fallas graves en la respuesta. La demora puede haber ocurrido por falta de alerta, eficacia de la guerra electrónica de EE. UU. o decisión de los pilotos. Aeronaves EA-18G Growler de la Marina americana probablemente actuaron para desactivar los radares venezolanos.
El Arsenal De Misiles Portátiles Y La Ausencia De Respuesta
Un punto inexplicable de la operación fue la inactividad de los MANPADS. La dictadura alegaba poseer alrededor de 5,000 misiles 9K338 Igla-S rusos. Aunque el número sea exagerado, cientos de estos sistemas representarían una amenaza letal para los helicópteros americanos.
Estos misiles portátiles son fáciles de desplegar y difíciles de detectar antes del disparo. El riesgo para la operación era alto. Sin embargo, los helicópteros de EE. UU. volaron sin ser molestados, levantando sospechas sobre la voluntad de luchar de las tropas venezolanas.
Santiago Rivas, de Pucará Defensa, sugiere que hubo colaboración de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Él señala la falta de resistencia y el hecho de que EE. UU. no atacaron otras bases aéreas importantes, como la Teniente Luis del Valle García, como evidencias.
Anton Gerashchenko, asesor ucraniano, refuerza esta teoría. Él evalúa que la liderazgo militar venezolana tomó la decisión consciente de no resistir. La falta de deseo de morir por Maduro habría permitido que la operación ocurriera sin el uso de las defensas antiaéreas disponibles.

É claro que Maduro foi traido. Qual o país que não revidaria?