Con una inversión de R$ 18 mil millones, Petrobras está sustituyendo nueve plataformas antiguas por dos unidades de punta, prolongando la producción hasta 2048 y reduciendo emisiones en más de un 50%.
El campo de Marlim, en la Cuenca de Campos (RJ), ya fue el mayor productor de petróleo de Brasil, un verdadero titán de los mares. Sin embargo, tras décadas de operación, su declive era inevitable. Ahora, uno de los mayores proyectos de recuperación de activos del mundo está en marcha para dar una nueva vida al campo. La pieza central de esta «resurrección» son los nuevos FPSOs Anna Nery y Anita Garibaldi.
Estas dos modernas plataformas flotantes, instaladas en 2023, están en el centro de una estrategia para extender la producción del campo por dos décadas más. En 2025, el proyecto estará en plena fase de aceleración («ramp-up»), demostrando una nueva estrategia para la industria: usar tecnología de punta para extraer el máximo valor de activos históricos.
El pico de producción de Marlim en 2002 y su declive inevitable
Descubierto en 1985, el Campo de Marlim fue un hito para la industria del petróleo brasileña, consolidando la Cuenca de Campos como una provincia de clase mundial. Su infraestructura original, compuesta por nueve plataformas, llevó al campo a un pico de producción impresionante en abril de 2002, alcanzando 615.772 barriles de petróleo por día.
-
La primera granja de pulpos del mundo quiere abrir en las Islas Canarias y ya provoca reacción internacional: el plan prevé producir 3 mil toneladas por año.
-
Tem apenas 11 mil moradores: Toscana Brasileira impresiona a todos con montañas de 1.900 metros y amplias vistas de valles.
-
Lo que parecía desecho se convirtió en barrera y ahora el cabello humano recolectado en salones ayuda a retener residuos en el agua de canales ancestrales de América Latina.
-
Sin experiencia y sin máquinas gigantes, un joven levanta una casa completa hecha solo de madera en 30 días, impresiona con su talento y el resultado final sorprende.
Durante años, Marlim fue la columna vertebral de la producción nacional. Sin embargo, con la madurez del campo, la producción entró en un largo y natural declive. Su infraestructura, diseñada décadas antes, ya no operaba de forma eficiente y se convirtió en un obstáculo costoso. La revitalización se convirtió en la única forma de desbloquear el inmenso valor remanente en el reservorio.
El plan de R$ 18 mil millones: la sustitución de nueve plataformas por Anna Nery y Anita Garibaldi

La respuesta de Petrobras fue el ambicioso Proyecto de Revitalización de Marlim y Voador, con una inversión que se aproxima a R$ 18 mil millones. La esencia del proyecto es la eficiencia: sustituir nueve plataformas antiguas por solo dos unidades de producción (FPSOs) nuevas y de alta tecnología.
La estrategia comenzó a materializarse en 2023, con la entrada en operación de los nuevos FPSOs Anna Nery y Anita Garibaldi. Anna Nery inició su producción en mayo de 2023, seguida por Anita Garibaldi en agosto de 2023. Este cambio estratégico no solo simplifica la logística, sino que también reduce drásticamente los costos operativos y centraliza el control sobre uno de los activos más importantes de Petrobras.
La capacidad de producción de los nuevos FPSOs Anna Nery y Anita Garibaldi
Las dos nuevas plataformas son verdaderas fábricas de procesamiento en alta mar, diseñadas para extraer el máximo del campo de Marlim.
FPSO Anna Nery: afretada de la empresa Yinson, tiene capacidad para producir hasta 70.000 barriles de petróleo y 4 millones de metros cúbicos de gas por día.
FPSO Anita Garibaldi: afretada de MODEC, es aún mayor, con capacidad para 80.000 barriles de petróleo y 7 millones de metros cúbicos de gas por día.
Juntas, la capacidad de producción de los nuevos FPSOs Anna Nery y Anita Garibaldi puede alcanzar hasta 150.000 barriles de petróleo por día. Estarán conectadas a un total de 75 pozos, entre nuevos y antiguos que han sido reubicados, formando una compleja red submarina para drenar de forma optimizada el reservorio.
El «ramp-up» de 2025: el aumento de la producción y la extensión de la vida del campo hasta 2048
Con las plataformas en operación, el año 2025 es el período crítico de «ramp-up», es decir, la aceleración de la producción. Pozos nuevos y antiguos están siendo conectados gradualmente, y el impacto ya es visible en los informes de Petrobras, que atribuyen el crecimiento de la producción en la Cuenca de Campos a la creciente contribución de los nuevos FPSOs Anna Nery y Anita Garibaldi.
El pico de producción de Anna Nery está proyectado para el propio año 2025, mientras que el de Anita Garibaldi se espera para 2026. El objetivo final del proyecto es gigantesco: prolongar la vida productiva de Marlim hasta el año 2048, garantizando más de dos décadas de producción y añadiendo 860 millones de barriles a las reservas de Petrobras.
La meta de reducir las emisiones en más de un 50%
La revitalización de Marlim va más allá del aumento de la producción, incorporando un pilar ambiental fundamental. El proyecto fue diseñado para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en más de un 50%, pudiendo llegar al 60%.
Esta reducción se logra con la tecnología de punta incorporada en los nuevos FPSOs Anna Nery y Anita Garibaldi. Sistemas más eficientes, como el concepto «All-Electric» y unidades de recuperación de calor, sustituyen las turbinas antiguas. La desactivación de las nueve plataformas antiguas elimina fuentes de emisiones fugitivas. Esta estrategia de descarbonización alinea la producción de un campo maduro a las nuevas exigencias del mercado, garantizando su relevancia en un futuro de bajo carbono.


-
-
-
-
-
14 pessoas reagiram a isso.