Expertos con décadas de experiencia revelan errores comunes que hacen que muchos brasileños pierdan dinero al comprar un coche usado. Consejos sinceros para evitar trampas e identificar buenas oportunidades incluso en vehículos con alta kilometraje o marcas premium.
Comprar un coche usado puede parecer un buen negocio a primera vista, pero requiere atención, experiencia y, sobre todo, elecciones racionales.
Esta es la visión compartida por dos grandes nombres del sector automotriz brasileño: Sérgio Habib, presidente de JAC Motors en Brasil y fundador del Grupo SHC, con más de 30 años de actuación en la industria, y Boris Feldman, periodista e ingeniero automotriz con más de cinco décadas de experiencia en el sector.
Ambos participaron del programa PrimoCast. En la ocasión, Sérgio Habib explicó que el primer error de quienes van a comprar un coche usado es elegir por color o final de matrícula.
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“A veces el coche rojo está en mejor estado que el negro, y al mismo precio, pero la persona lo deja pasar porque quería uno negro”, ejemplifica.
Lo mismo aplica para el final de la matrícula: muchos paulistas rechazan vehículos con finales que limitan la circulación en días laborables, aun estando en mejor estado.
La recomendación de Habib es clara: “Toma un rango de precio, no un modelo específico. Observa el mantenimiento y no te quedes atrapado en el color, la marca o el final de la matrícula.”
Más que eso, advierte que intentar ganar dinero revendiendo coches usados es una trampa para la mayoría.
“El coche usado es un negocio extremadamente complicado. Cada coche tiene su historia, su costo para estar presentable, su precio de compra y de venta. No es negocio para aficionados”, destaca.
Habib revela que ya tuvo 4.500 empleados y que muchos intentaron abrir concesionarios de usados, pero “el 80% al 90% volvieron a buscar empleo en concesionarias”, según él.
El sector exige control total y un equipo reducido. “Si compras y vendes 10 coches al mes, está bien. Pero si creces y dependes de otros, se complica.”
El Mito del Importado Barato
Otro error común es optar por coches importados con más de cinco años de uso por el mismo precio de un nacional seminuevo.
“Ves un Virtus por R$ 110 mil y una BMW de diez años por R$ 90 mil. La persona piensa que está haciendo un buen negocio”, comenta Habib.
Pero Boris Feldman advierte: “Al momento de cambiar el parabrisas del Virtus cuesta R$ 300, de la BMW cuesta R$ 10 mil”.
“Compras una Mercedes usada y rezas para no chocarla. Un faro cuesta R$ 15 mil, un retrovisor cuesta lo mismo que un televisor”, refuerza Habib, destacando los altos costos de mantenimiento de los coches premium usados.
Además del costo de las piezas, existe el riesgo del historial del vehículo. Feldman observa que muchos de estos coches pueden haber sido siniestrados, reparados de manera inadecuada y puestos a la venta con apariencia impecable.
“Piensas que está barato, pero es el barato que sale caro. Te arrepentirás en la segunda semana”, sentencia.
El Mantenimiento Vale Más que el Año
Sobre el límite de edad o kilometraje para un coche usado, Boris Feldman derriba mitos. Usa como ejemplo su propio vehículo:
“Tengo un Voyage 1985 con 250 mil km. Está conmigo desde cero. Lo cuido bien. Ya he visto coches con 50 mil km que parecen un tractor de tantos baches que pasaron”.
Es decir, la kilometraje sola no define la salud de un coche. Feldman explica que concesionarias, por ejemplo, evitan vender modelos con más de 80 mil km, porque no quieren asumir el riesgo de ofrecer garantía.
“Si quieres evitar sorpresas malas, no compres coches con más de 60 mil o 70 mil km. La probabilidad de tener que cambiar la transmisión o el motor es alta”, aconseja.
Las Transmisiones que Debes Evitar
Un consejo valioso aportado por los expertos es sobre el tipo de transmisión. Sérgio Habib señala las transmisiones automatizadas como fuentes constantes de dolores de cabeza.
Cita los modelos conocidos como “Dualogic” en Fiat, “iMotion” en Volkswagen y “Easytronic” en GM. “Son transmisiones manuales con un módulo electrónico que intenta gestionar los cambios. Dan tirones, se rompen y son difíciles de reparar”, explica.
Boris Feldman va más allá y recuerda el caso de la transmisión PowerShift, utilizada en modelos como Fiesta y EcoSport.
“Hay dos tipos de EcoSport con esta transmisión: el que ya se rompió y el que se va a romper”, dice, con ironía. “Lo llaman PowerShift, pero el apodo en el medio es ‘PowerShit’”, bromea.
La recomendación, por lo tanto, es preferir coches con transmisión mecánica y kilometraje inferior a 40 mil km, para reducir el riesgo de problemas y facilitar una futura reventa.
Economía en el Uso, Pérdida en el Mantenimiento
Otro punto de alerta es el llamado “precio psicológico”. El comprador ve un coche importado de lujo por R$ 100 mil y se olvida que la pieza de repuesto sigue costando como si el coche valiera R$ 500 mil.
“El coche nuevo cuesta R$ 500 mil, el usado cuesta R$ 100 mil, pero el parabrisas aún cuesta R$ 20 mil”, observa Habib.
Esta ilusión de economía es lo que lleva a muchos a abandonar el coche después de un choque o un defecto más serio.
“Vas a dejar el coche, porque solo una suspensión puede costar más de lo que el coche vale en el mercado”, añade.
Consejo de Experto para No Caer en Trampa
Como consejo final, Sérgio Habib recomienda precaución, investigación y lectura. De todos modos, los dos expertos insisten en que es posible comprar un coche usado y salir bien, siempre y cuando el comprador tenga disciplina, realismo y conocimiento técnico básico.
“No estás comprando un coche. Estás comprando una historia. Y esa historia puede costar caro si no sabes leer los capítulos anteriores”, resume Feldman.
Ante tantos detalles y riesgos, queda la duda: ¿sabrías elegir un coche usado hoy sin caer en trampas escondidas bajo una pintura brillante?


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