Obra monitorada por imágenes de satélite y relatos de inteligencia concentra atención sobre el avance de la modernización militar china y el posible rediseño de estructuras estratégicas de comando en un escenario de conflicto.
Una área en obras en la zona oeste de Pekín ha comenzado a ser monitoreada por analistas de inteligencia, especialistas en imágenes de satélite y fuentes vinculadas a la defensa.
En medio del proceso de modernización de las Fuerzas Armadas chinas, el lugar es tratado por autoridades e investigadores consultados por el Financial Times como parte de un proyecto con potencial impacto sobre la estructura de comando militar del país en caso de guerra.
Según información obtenida por el periódico de autoridades estadounidenses actuales y pasadas, el Ejército chino está construyendo un complejo de grandes proporciones a aproximadamente 30 kilómetros al suroeste de Pekín.
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La evaluación de integrantes de la inteligencia de Estados Unidos es que la instalación podría funcionar como un centro de comando de guerra más grande que el Pentágono, con estructuras subterráneas reforzadas para albergar a la liderazgo militar chino en un eventual conflicto.
Imágenes de satélite analizadas por especialistas muestran un canteiro de aproximadamente 1,500 acres, lo equivalente a cerca de 6 kilómetros cuadrados, con excavaciones profundas y señales de obras pesadas.
De acuerdo con personas familiarizadas con el monitoreo, el proyecto ha comenzado a ser seguido con atención por la comunidad de inteligencia estadounidense y ha recibido, entre algunos analistas, el apodo informal de “Beijing Military City”.
La obra avanza en un momento en que el Ejército de Liberación Popular amplía programas de armamentos, acelera la integración entre sus diferentes ramas y persigue metas vinculadas al centenario de la fuerza, en 2027.
Autoridades de Estados Unidos también afirman que Xi Jinping ha determinado que los militares desarrollen, hasta ese marco, capacidad para atacar Taiwán.
Al mismo tiempo, la expansión del arsenal nuclear y el fortalecimiento de la cadena de comando aparecen, según estas evaluaciones, como elementos centrales de la reestructuración militar china.
Imágenes de satélite y señales de la obra militar en Pekín
Dennis Wilder, exjefe de análisis sobre China en la CIA, dijo que, si la sospecha se confirma, el emprendimiento indicará la intención de Pekín de ir más allá de la construcción de una fuerza convencional de primera línea.
En su evaluación, la existencia de un búnker subterráneo avanzado para la liderazgo militar, incluyendo a Xi Jinping al mando de la Comisión Militar Central, también señalaría hacia una estructura orientada a la guerra nuclear.
En respuesta al Financial Times, la embajada china en Washington afirmó no tener conocimiento de los detalles de la obra, pero reiteró que China mantiene una política de defensa de carácter defensivo y compromiso, según la representación diplomática, con el desarrollo pacífico.

Ya Renny Babiarz, exanalista de imágenes de la National Geospatial-Intelligence Agency, declaró haber identificado al menos 100 grúas en operación en un área de 5 kilómetros cuadrados orientada al desarrollo de infraestructura subterránea.
Según él, la lectura de las imágenes sugiere la construcción de varias instalaciones posiblemente conectadas por pasajes en el subsuelo, aunque aún se necesitan más datos para una conclusión definitiva.
Otro punto observado por especialistas es que el lugar no presenta características asociadas a grandes emprendimientos inmobiliarios civiles.
No hay, por ejemplo, estands de venta comunes en proyectos comerciales.
Además, la obra casi no aparece en menciones oficiales en internet china, algo que, según analistas, desentona con el patrón de divulgación de emprendimientos de esta dimensión.
Restricción de acceso y control en el entorno del canteiro
A pesar de que las imágenes disponibles no muestran presencia militar ostensible, el entorno del área reúne indicios de restricción.
Carteles prohíben el uso de drones y fotografías.
Guardias bloquean el acceso y evitan comentar lo que se está construyendo.
En una de las entradas, el equipo del Financial Times informó haber escuchado de seguridades que el paso estaba prohibido.
En la parte trasera del emprendimiento, hay un puesto de control.
Un comerciante de la región describió el lugar como una “zona militar”, mientras que un seguridad afirmó que el público no podía acceder más a senderos y puntos turísticos cercanos.
Aislados, estos relatos no comprueban la función del complejo, pero fueron considerados por el periódico como elementos que refuerzan la percepción de que se trata de una instalación sensible.
Por qué el nuevo complejo entró en el radar internacional
Una fuente estadounidense que ocupó un alto puesto en la inteligencia afirmó que el actual cuartel general del Ejército chino, en el centro de Pekín, es relativamente nuevo, pero no fue concebido como un centro seguro de comando de combate.
Según esta evaluación, el principal centro protegido de China se encuentra en Western Hills, al noreste de la nueva instalación, y fue construido hace décadas, durante la Guerra Fría.
De acuerdo con este exfuncionario, el tamaño de la obra, su escala y las características parcialmente enterradas indican que el nuevo complejo podría reemplazar la antigua estructura como principal centro de comando en tiempo de guerra.
Agregó que la liderazgo china podría considerar la nueva instalación más resistente a municiones capaces de penetrar búnkeres y más adecuada para soportar un ataque nuclear.
También habría espacio, según esta fuente, para incorporar comunicaciones más seguras y acomodar la expansión de las capacidades militares del país.
Otro investigador familiarizado con las imágenes afirmó que el lugar reúne “todos los rasgos de una instalación militar sensible”, con concreto fuertemente reforzado y túneles subterráneos profundos.
En la misma evaluación, el proyecto, “casi 10 veces mayor que el Pentágono”, estaría alineado a la ambición atribuida por analistas a Xi Jinping de ampliar el poderío militar chino en relación a Estados Unidos.
Qinglonghu, especulaciones locales y lectura de analistas
La construcción ocurre en medio de un proceso más amplio de remodelación de la periferia oeste de Pekín.
Aún así, demoliciones de inmuebles en la región de Qinglonghu han comenzado a alimentar especulaciones entre chinos en redes y foros locales.
En una publicación en Baidu Zhidao, plataforma comparada a Quora, un usuario preguntó si el gobierno estaría construyendo allí el “Pentágono chino”.

Además de las fuentes estadounidenses, dos personas cercanas al Ministerio de Defensa de Taiwán dijeron que el Ejército de Liberación Popular aparenta erigir un nuevo centro de comando.
La hipótesis, sin embargo, no es tratada como consenso.
Hsu Yen-chi, investigador del think tank Council on Strategic and Wargaming Studies, en Taipéi, ponderó que, por el tamaño del terreno, el lugar también podría albergar una gran organización administrativa o una base de entrenamiento.
El investigador también planteó dudas sobre la adecuación del área para búnkeres subterráneos.
Aún así, la combinación entre dimensiones inusuales, obras profundas, fuerte control de acceso y silencio oficial transformó el canteiro en un objetivo de atención entre analistas militares.
Si se confirma la evaluación de autoridades y especialistas consultados por el Financial Times, la instalación podría ampliar preocupaciones internacionales sobre el nivel de preparación de China para escenarios de crisis y sobre la protección de su cadena de comando en caso de guerra.

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