Las torres gemelas del Ápice entran en una fase decisiva de la obra con una torre estructuralmente concluida, otra casi en la cima, fachada ventilada, pasarela de 15 metros entre los bloques y 6.300 m² de área de recreo.
Las torres gemelas del Ápice han llegado a un momento que ayuda a dimensionar el tamaño del proyecto. Con 55 pisos y 177 metros de altura, el conjunto ya exhibe una torre con estructura lista, mientras que la segunda se aproxima a la misma etapa, reforzando el avance de una obra marcada por soluciones constructivas de gran escala y fuerte atractivo visual.
Además de la altura y del volumen estructural, las torres gemelas llaman la atención por el conjunto técnico. El proyecto reúne pasarela metálica entre los bloques, fachada ventilada, amplias áreas de recreo y una ejecución que avanza al mismo tiempo en la estructura, en la parte externa y en los acabados internos. El resultado es un proyecto que combina imponencia, tecnología y una obra en ritmo acelerado.
Torres gemelas entran en fase que evidencia el tamaño de la obra

El estado actual de las torres gemelas deja claro el tamaño del proyecto. Una de las torres ya ha alcanzado la etapa estructural final, mientras que la otra está en fase de conclusión de la estructura, quedando pocos pisos para alcanzar el mismo punto.
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Con 55 pisos y 177 metros de altura, el proyecto se destaca no solo por la verticalización, sino también por el cuidado en la ejecución.
La sensación es que la obra dejó de ser solo una promesa en el papel y comenzó a mostrar, de forma concreta, la dimensión real de lo que se está entregando.
Otro punto que llama la atención es la configuración de la cubierta. Las áreas superiores incluyen piscina, casa de agua, barrilete y grandes losas, ampliando el peso visual y técnico del conjunto. El avance de la segunda torre refuerza la percepción de que el Ápice se aproxima a un giro importante en el cronograma.
Pasarela de 15 metros va a unir las torres gemelas

Uno de los elementos más destacados del proyecto es la pasarela que va a conectar las torres gemelas. La estructura metálica tendrá 15 metros de vano libre y estará apoyada entre las dos torres, creando una conexión física entre áreas de recreo instaladas en cada bloque.
La pasarela se implantará en el 37º piso, precisamente en un área de recreo que hará la conexión entre usos distintos. De un lado, el espacio estará dedicado a gimnasio y área de salud. Del otro, habrá otra zona de convivencia y recreo.
La conexión entre las dos torres transforma la pasarela en uno de los puntos más simbólicos y exclusivos del proyecto.
El sistema fue diseñado para respetar el comportamiento independiente de las estructuras. Como las torres trabajan por separado, la pasarela no puede ser totalmente rígida.
Por eso, la solución considera flexibilidad y base móvil en uno de los apoyos, permitiendo que la conexión ocurra sin comprometer el rendimiento estructural.
Fachada ventilada refuerza rendimiento e identidad visual

Otro aspecto destacado de las torres gemelas es la fachada ventilada. El sistema aparece como una de las tecnologías centrales de la obra, tanto por el efecto estético como por el rendimiento térmico y acústico.
La ejecución incluye regularización de la mampostería externa, impermeabilización e instalación de la estructura que recibe el porcelanato técnico.
Entre la pared y el revestimiento final, hay una cámara de aire que ayuda en el control de la temperatura y también contribuye al confort interno de las unidades. No se trata solo de un acabado bonito, sino de una solución pensada para el rendimiento y la durabilidad.
A medida que parte de la fachada ya avanza en pisos más bajos, otros tramos continúan en ejecución en las áreas superiores.
Esto revela una estrategia de obra en varias frentes, con la parte externa tomando forma incluso antes de la conclusión integral de la segunda torre.
Área de recreo suma 6.300 m² en las torres gemelas
Las torres gemelas también se destacan por la escala del recreo. En total, el proyecto reúne 6.300 m² de área destinada a convivencia y uso común, distribuidos en tres pisos.
Solo en el área superior, conectada a la región de la pasarela, son alrededor de 800 m² de espejo de agua sumando las dos torres. Piscinas y amplias áreas de uso compartido refuerzan la propuesta de un proyecto que apuesta por espacios generosos e integración entre ambientes.
Este volumen ayuda a explicar por qué el proyecto combina verticalización extrema con áreas de permanencia robustas. El recreo no aparece como un complemento, sino como parte central de la identidad del proyecto.
La obra avanza también en los acabados y en la infraestructura

Además del impacto externo, las torres gemelas avanzan con instalaciones y cerramientos internos. La obra muestra soluciones en drywall, infraestructura eléctrica separada por sistemas, automatización, comunicación, tuberías pre-montadas y cuidado con el confort acústico.
En los apartamentos, el proyecto incluye carpinterías amplias, preparación para isla, cuatro suites en determinadas unidades, drenaje técnico para aire acondicionado, nichos en los baños, recirculación para calefacción y elementos pensados para seguridad y eficiencia.
También hay un sistema de rociadores en los apartamentos, requisito relacionado con la altura de la torre, reforzando el nivel de protección adoptado.
Otro diferencial es la lógica de industrialización de la obra. Parte de las instalaciones se prepara previamente y luego se lleva al piso para el montaje final. Esto ayuda a mantener un estándar de ejecución, control de calidad y aumento de productividad a lo largo del cronograma.
Una torre lista y otra cerca de la cima consolidan una nueva etapa
El momento vivido por las torres gemelas es estratégico porque muestra la transición entre estructura pesada y consolidación visual del proyecto.
Una torre ya aparece estructuralmente concluida, mientras que la otra se aproxima rápidamente de la cima, reduciendo la distancia entre el proyecto y la realidad.
Al mismo tiempo, la fachada ventilada, áreas de recreo, pasarela y acabados internos revelan que diferentes capas de la obra avanzan en paralelo.
Esta superposición de etapas indica un sitio en plena madurez de ejecución, con frentes que avanzan simultáneamente.
En conjunto, el Ápice se presenta como una obra de alto impacto visual y técnico. Las torres gemelas dejan de impresionar solo por los números y comienzan a llamar la atención por la complejidad de las soluciones y por la velocidad con la que el proyecto toma forma.
¿Vivirías en un proyecto con torres gemelas conectadas por una pasarela en lo alto?

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