Cambio propuesto en Salvador altera la rutina de los centros comerciales, limita horarios, impone sanciones severas y reaviva el debate entre trabajadores y empresarios sobre jornada, seguridad e impacto económico en el comercio local.
Un proyecto protocolado en la Cámara Municipal de Salvador propone restringir el funcionamiento de los centros comerciales de la capital bahiana, estableciendo un límite de operación hasta las 21h de lunes a sábado y cierre de las tiendas los domingos, con excepción de actividades relacionadas con la alimentación y el entretenimiento.
Además de la limitación de horario, el texto prevé multa de R$ 15 mil, suspensión temporal del permiso en caso de reincidencia y, en situaciones reiteradas, la cancelación definitiva de la licencia de funcionamiento, creando un mecanismo de sanción progresiva para garantizar el cumplimiento de las reglas.
De autoría del concejal Maurício Trindade, actualmente en el PP, la propuesta, protocolada esta semana según el portal Bahia Notícias, también determina que eventuales ampliaciones de horario solo podrán ocurrir de forma excepcional, en feriados, vísperas de fechas conmemorativas o en ocasiones previamente autorizadas por la Alcaldía de Salvador.
-
Apenas 7 buques cruzaron el Estrecho de Ormuz en las últimas 24 horas cuando lo normal son 135 por día y los Emiratos Árabes confirman que 230 petroleros cargados de petróleo están listos para zarpar pero impedidos de salir mientras Irán transforma la vía fluvial en un puesto de control soberano.
-
Trump envió un tratado sobre minerales críticos a Lula a principios de 2026 y el documento está en el cajón del presidente sin firma porque el gobierno brasileño considera que la propuesta es demasiado genérica y se niega a convertir al país en un mero exportador de materia prima bruta.
-
R$ 7 mil millones olvidados en el FGTS pueden finalmente ser liberados tras fallas en las medidas de 2025, mientras millones de trabajadores descubren que pueden tener dinero parado sin saber.
-
La exportación de petróleo de Brasil se dispara con compras récord de China, lo que podría generar un nuevo ciclo de crecimiento económico, ampliando los ingresos externos y consolidando al país como proveedor estratégico global.
Antes de cualquier cambio práctico en el funcionamiento de los centros comerciales, el proyecto aún necesita pasar por las comisiones temáticas de la Cámara, seguir para votación en el pleno y, si es aprobado, depender de la sanción o veto del Ejecutivo municipal.
Horario de funcionamiento de los centros comerciales en Salvador
En la práctica, la medida altera directamente la rutina de tiendas, restaurantes y demás operaciones instaladas en centros de compras de la ciudad, al combinar la reducción del funcionamiento nocturno con la restricción de las actividades comerciales los domingos.
En este modelo propuesto, solo los servicios orientados al ocio y la alimentación podrían operar en el último día de la semana, mientras que el comercio tradicional quedaría limitado a los seis días anteriores, salvo excepciones previamente autorizadas por el poder público municipal.
Para reforzar la aplicación de las reglas, el proyecto establece un sistema escalonado de penalidades que comienza con multa de R$ 15 mil, avanza a la suspensión del permiso en caso de nueva infracción y puede llegar a la cancelación definitiva en reincidencias sucesivas.
Con esto, la propuesta busca no solo orientar el funcionamiento, sino imponer una obligatoriedad efectiva, utilizando sanciones administrativas como instrumento para garantizar la adhesión a las nuevas normas en caso de ser aprobadas.
La seguridad de los trabajadores es el argumento central
En la justificación presentada, Maurício Trindade afirma que el cambio tiene como objetivo reducir la exposición de los trabajadores a riesgos durante el desplazamiento nocturno, especialmente de aquellos que viven en áreas periféricas y dependen del transporte público después de la jornada laboral.
Según el parlamentario, el mantenimiento de horarios extendidos atiende prioritariamente a intereses comerciales, mientras transfiere a los empleados un costo social elevado, asociado a la inseguridad, al desgaste físico y a la reducción de la calidad de vida.
Al defender la propuesta, argumenta que muchos trabajadores se vuelven “más vulnerables a robos, agresiones y otros tipos de violencia”, sobre todo en el período nocturno, cuando la oferta de transporte y la circulación de personas disminuyen significativamente.
En otro pasaje, el concejal afirma que “el desarrollo económico no puede sobreponerse” al derecho a la vida y a la seguridad, reforzando la idea de que la reorganización de los horarios busca equilibrar la actividad económica y la protección social.
Aún de acuerdo con el texto, la reducción de la jornada no implicaría necesariamente una pérdida relevante de ventas, dado que los consumidores seguirían teniendo seis días a la semana para visitar los centros comerciales.
Reacción del comercio y de los trabajadores
La propuesta provocó reacciones distintas entre representantes del sector empresarial y entidades sindicales, evidenciando un conflicto de intereses sobre los impactos económicos y sociales de la medida.
Para el presidente del Sindilojas, Paulo Motta, la iniciativa es inadecuada y desconsidera que la legislación federal ya regula el trabajo los domingos y feriados en el comercio, lo que haría innecesaria una nueva limitación municipal.
En la evaluación del dirigente, restringir horarios puede comprometer la actividad económica local, especialmente en un escenario marcado por la fuerte competencia del comercio electrónico, que amplía las opciones de consumo fuera de los espacios físicos tradicionales.
Al comentar el proyecto, Motta afirmó esperar que la propuesta sea archivada, argumentando que la medida tiende a generar perjuicios al sector sin necesariamente resolver las cuestiones laborales señaladas.
Por otro lado, el presidente del Sindicato de Comerciantes, Renato Ezequiel, declaró su apoyo a la iniciativa y relacionó el debate con la discusión más amplia sobre la jornada laboral, incluyendo la escala 6×1, frecuentemente criticada por entidades representativas de los trabajadores.
Según él, los horarios practicados en los centros comerciales son excesivos y contribuyen al desgaste físico y mental de la categoría, haciendo necesaria una revisión que priorice condiciones de trabajo más equilibradas.
Al defender la propuesta, Ezequiel afirmó que la medida representa una reivindicación antigua del sindicato y puede ayudar a enfrentar una rutina considerada extenuante por gran parte de los trabajadores del sector.
En su manifestación, también destacó que la carga de trabajo actual contribuye al deterioro de la salud de los profesionales y puede generar impactos indirectos sobre la Seguridad Social, ampliando la relevancia del tema en el debate público.
El proyecto aún será analizado en la Cámara
El avance de la propuesta ocurre en un contexto reciente de impasses que involucran el funcionamiento del comercio en Salvador, especialmente en fechas específicas que exigen acuerdos entre empleadores y trabajadores.
Decisiones divergentes sobre la apertura de tiendas y centros comerciales en determinadas ocasiones ya han evidenciado la sensibilidad del tema, que involucra tanto aspectos económicos como derechos laborales.
En este escenario, el proyecto sigue en fase inicial de tramitación y aún dependerá de un análisis técnico en las comisiones antes de ser llevado al pleno para votación por los concejales.
Si avanza en las etapas legislativas, la propuesta tiende a enfrentar resistencia del sector comercial, al mismo tiempo que debe mantener apoyo de entidades representativas de los trabajadores y ampliar el debate jurídico sobre los límites de la legislación municipal frente a las normas federales ya existentes.

Seja o primeiro a reagir!