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Con un anillo casi perfecto de 70 km visible desde el espacio, conocido como “Ojo de Quebec” y con más de 100 km de extensión, la Cratera de Manicouagan, en Canadá, revela la marca colosal dejada por un asteroide gigante y se ha convertido en una de las formaciones más impresionantes jamás identificadas en la superficie de la Tierra.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado el 10/04/2026 a las 16:45
Actualizado el 10/04/2026 a las 16:46
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La Cráter Manicouagan en Canadá supera los 100 km de extensión y forma un anillo de 70 km visible desde el espacio tras el impacto de un asteroide hace 215 millones de años.

En 2023, imágenes actualizadas divulgadas por el Earth Observatory de la NASA volvieron a evidenciar una de las estructuras geológicas más impresionantes de la Tierra: la Crater Manicouagan, ubicada en la provincia de Quebec, en Canadá. Formada hace cerca de 215,5 millones de años, durante el período Triásico, esta estructura preserva la cicatriz dejada por el impacto de un asteroide estimado en aproximadamente 5 kilómetros de diámetro, un evento que liberó energía suficiente para alterar profundamente la corteza terrestre a escala regional.

Lo que diferencia a Manicouagan de otras estructuras de impacto no es solo su origen, sino la forma en que permanece visible hasta hoy. La cráter original supera 100 kilómetros de extensión, mientras que el anillo interno, actualmente lleno de agua, forma un círculo casi perfecto de alrededor de 70 kilómetros de diámetro, creando uno de los patrones naturales más fácilmente reconocibles del planeta cuando se observa desde el espacio. Esta combinación de escala y simetría hizo que la formación ganara el apodo de “Ojo de Quebec”, consolidando su importancia tanto científica como visual.

El tamaño de la Cráter Manicouagan supera los 100 km y coloca la estructura entre las más grandes de la Tierra

La dimensión de la Cráter Manicouagan es uno de los principales factores que la colocan entre las estructuras de impacto más relevantes jamás identificadas en la superficie terrestre.

A diferencia de cráteres más pequeños, que pueden desaparecer con el tiempo debido a la erosión, Manicouagan ha mantenido gran parte de su forma original gracias a la estabilidad geológica de la región y a la escala del evento que la originó.

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Con más de 100 kilómetros de diámetro original, la estructura cubre un área que, en términos comparativos, equivale a regiones enteras de grandes centros urbanos.

El anillo interno de aproximadamente 70 kilómetros, hoy ocupado por el reservorio, representa solo una parte de la estructura completa, que incluye zonas externas menos visibles, pero igualmente importantes desde el punto de vista geológico.

Esta escala coloca la cráter en un grupo restringido de impactos de alta energía, asociados a eventos raros en la historia del planeta. Estructuras de esta magnitud son fundamentales para el estudio de la dinámica de colisiones cósmicas y sus efectos sobre la evolución de la Tierra.

El impacto del asteroide que formó Manicouagan liberó energía comparable a millones de bombas

El impacto que dio origen a la Cráter Manicouagan fue un evento de extrema violencia geológica. Un asteroide de aproximadamente 5 km de diámetro alcanzó la superficie terrestre a velocidades estimadas superiores a 20 km por segundo, liberando una cantidad de energía equivalente a millones de megatones de TNT.

Este tipo de colisión genera efectos inmediatos que van mucho más allá de la formación de una cavidad en el suelo. La energía liberada provoca compresión extrema de las rocas, seguida por un proceso conocido como rebote elástico, en el cual el material de la corteza regresa parcialmente tras el impacto, creando estructuras complejas como anillos y elevaciones centrales.

En el caso de Manicouagan, este proceso resultó en la formación de una cráter compleja, caracterizada por múltiples niveles estructurales y un patrón circular altamente definido. Las temperaturas generadas en el momento del impacto fueron suficientes para fundir rocas, mientras que las ondas de choque alteraron permanentemente la composición geológica de la región.

El anillo circular de la Cráter Manicouagan forma uno de los patrones más perfectos vistos desde el espacio

Uno de los aspectos más impresionantes de la Cráter Manicouagan es su geometría. El anillo interno presenta un nivel de simetría raro en estructuras naturales, especialmente en una escala tan grande. Cuando se observa desde el espacio, el reservorio forma un círculo casi continuo, con pequeñas variaciones que refuerzan su origen geológico.

Con un anillo casi perfecto de 70 km visible desde el espacio y una cicatriz de impacto que supera los 100 km de extensión, la Cráter Manicouagan en Canadá revela la marca colosal dejada por un asteroide gigante y forma uno de los “ojos” más impresionantes jamás identificados en la superficie de la Tierra
Foto: NASA

Esta simetría es resultado directo de la dinámica del impacto y de los procesos subsecuentes de erosión. A lo largo de millones de años, diferentes capas de roca han sido desgastadas a ritmos distintos, destacando el patrón circular que hoy es visible en imágenes de satélite.

La presencia de agua en el anillo amplifica aún más este efecto visual, creando un contraste marcado con el terreno circundante. Este contraste es uno de los factores que hacen que la estructura sea fácilmente identificable en imágenes orbitales, incluso en resoluciones más bajas.

El reservorio Manicouagan transformó la cráter en uno de los lagos más visibles del planeta

Aunque el origen de la Cráter Manicouagan es totalmente natural, su apariencia actual ha sido significativamente influenciada por la intervención humana. En la década de 1960, la construcción de la presa Daniel-Johnson resultó en la formación del Reservoir Manicouagan, uno de los mayores reservorios artificiales de Canadá.

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La inundación del área alrededor del anillo interno destacó aún más la forma circular de la estructura, transformando la cráter en un lago de gran escala visible desde el espacio. Este proceso no alteró la geología de la cráter, pero intensificó su expresión visual, haciéndola aún más reconocible.

Hoy, el reservorio funciona tanto como fuente de energía hidroeléctrica como elemento que refuerza la singularidad de la formación en imágenes orbitales.

La Cráter Manicouagan es llamada “Ojo de Quebec” por su forma circular extrema

El apodo “Ojo de Quebec” no surgió por casualidad. La combinación de un anillo casi perfecto, contraste de colores y escala gigantesca crea una imagen que remite directamente a un ojo humano cuando se ve desde el espacio.

Este tipo de asociación visual es común en formaciones naturales con alto grado de simetría, pero pocos ejemplos alcanzan el nivel de definición observado en Manicouagan. La estructura se ha convertido, a lo largo de las décadas, en uno de los íconos visuales de la geología planetaria, frecuentemente utilizada en materiales educativos y científicos.

Además, la claridad del patrón facilita su identificación por astronautas y especialistas en teledetección, reforzando su papel como referencia visual en estudios orbitales.

La edad de la Cráter Manicouagan conecta el impacto a un período crítico de la historia de la Tierra

La datación de la Cráter Manicouagan apunta a cerca de 215,5 millones de años, posicionando el impacto al final del período Triásico. Este período precede una de las grandes extinciones en masa de la historia de la Tierra, aunque no hay consenso científico definitivo sobre una conexión directa entre el impacto y este evento global.

Con un anillo casi perfecto de 70 km visible desde el espacio y una cicatriz de impacto que supera los 100 km de extensión, la Cráter Manicouagan en Canadá revela la marca colosal dejada por un asteroide gigante y forma uno de los “ojos” más impresionantes jamás identificados en la superficie de la Tierra
Foto: NASA

Aún así, la coincidencia temporal plantea hipótesis importantes sobre el papel de impactos a gran escala en la dinámica del planeta. Eventos de esta magnitud pueden influir en el clima, la composición atmosférica y los ecosistemas a escala global, dependiendo de factores como ubicación y energía liberada.

En el caso de Manicouagan, los estudios indican que el impacto fue significativo, pero posiblemente no el único evento relevante de ese período.

La estructura Manicouagan ayuda a los científicos a entender impactos cósmicos en la Tierra

La importancia de la Cráter Manicouagan va más allá de su apariencia. Funciona como un laboratorio natural para el estudio de impactos meteóricos y sus efectos sobre la corteza terrestre.

Los investigadores utilizan la estructura para analizar:

  • deformaciones en rocas causadas por presión extrema
  • evidencias de fusión y recristalización mineral
  • patrones de formación de cráteres complejas
Con un anillo casi perfecto de 70 km visible desde el espacio y una cicatriz de impacto que supera los 100 km de extensión, la Cráter Manicouagan en Canadá revela la marca colosal dejada por un asteroide gigante y forma uno de los “ojos” más impresionantes jamás identificados en la superficie de la Tierra
Foto: ESA

Estos estudios ayudan a comprender no solo eventos pasados, sino también a prever posibles consecuencias de impactos futuros. La preservación de la estructura, junto con su escala, convierte a Manicouagan en una de las referencias más importantes en este campo de investigación.

Comenta: ¿ya habías visto este “ojo gigante” de la Tierra registrado desde el espacio?

La Cráter Manicouagan muestra cómo eventos cósmicos pueden dejar marcas permanentes en la superficie del planeta. Un impacto ocurrido hace más de 200 millones de años sigue siendo visible hoy como uno de los patrones más impresionantes de la Tierra cuando se observa desde el espacio.

¿Ya conocías esta formación o imaginabas que un impacto de este tamaño aún pudiera verse con tanta claridad en la actualidad?

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Valdemar Medeiros

Formado em Jornalismo e Marketing, é autor de mais de 20 mil artigos que já alcançaram milhões de leitores no Brasil e no exterior. Já escreveu para marcas e veículos como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon e outros. Especialista em Indústria Automotiva, Tecnologia, Carreiras (empregabilidade e cursos), Economia e outros temas. Contato e sugestões de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. Não aceitamos currículos!

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