Con 12,4 km, el nuevo puente promete revolucionar el transporte. Sin embargo, el progreso viene con un alto precio: destrucción de manglares, amenaza a la biodiversidad e impacto sobre comunidades pesqueras. Ambientalistas y expertos alertan sobre los riesgos ecológicos y sociales, mientras el debate sobre alternativas sostenibles continúa.
La Bahía está a punto de vivir un proyecto monumental que promete acortar distancias y acelerar el desarrollo económico.
Sin embargo, bajo el discurso de progreso, una amenaza silenciosa se cierne sobre ecosistemas delicados y comunidades enteras que dependen de ellos para sobrevivir.
Con 12,4 km de extensión, el puente Salvador-Itaparica será el segundo más grande de Brasil y está presupuestado en R$ 9 mil millones.
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La obra, liderada por un consorcio de empresas chinas, debe comenzar en 2025, con finalización prevista para 2029.
Según el periodista Lobato Felizola, del periódico Mongabay, el puente promete reducir el tiempo de cruce entre Salvador y la Isla de Itaparica de 50 a solo 15 minutos, lo que lo hace atractivo tanto para residentes como para sectores productivos, como el agrícola.
Sin embargo, ambientalistas, pescadores y expertos advierten sobre el alto costo ambiental y social de este emprendimiento.
El proyecto amenaza manglares, arrecifes y la rica biodiversidad de la Bahía de Todos los Santos, además de comprometer el sustento de comunidades tradicionales.
Una Bahía en Riesgo
La Bahía de Todos los Santos, la mayor bahía de Brasil, es un mosaico de biodiversidad que alberga especies amenazadas, como tortugas marinas y ballenas jorobadas.
De acuerdo con Severino Agra, biólogo de la Universidad Federal de Bahia y cofundador del Grupo Ambientalista de Bahia (Gambá), los impactos de la obra incluyen ruidos subacuáticos causados por la cravação de pilares, que afectan el comportamiento de varias especies.
“Los 139 pilares planeados pueden funcionar como barreras físicas, dificultando el tránsito de grandes mamíferos marinos y otros animales esenciales para el equilibrio del ecosistema local”, afirmó Agra a Mongabay.
Además, los ruidos y vibraciones pueden perjudicar los arrecifes de coral e inviabilizar áreas de desove utilizadas por tortugas.
Enrico Marcovaldi, investigador del Proyecto Ballena Jorobada, destaca que las aguas de la Bahía de Todos los Santos se están volviendo cada vez más importantes para estos mamíferos.
En 2024, durante los 90 días de la temporada de observación, se registraron 1.008 avistamientos en la región, con 72 de ellos dentro de la bahía.
Manglares y Marisqueiras Amenazados
La obra prevé la duplicación de carreteras y la construcción de una carretera de 22 km, lo que implicará la destrucción de manglares en Vera Cruz, en el sur de la Isla de Itaparica.
Según Lobato Felizola, los manglares son esenciales para la captura de carbono, la protección contra la erosión y el soporte a la biodiversidad marina.
Además, la actividad de las marisqueiras, mujeres que sustentan a sus familias con la recolección artesanal de mariscos, está bajo amenaza.
“La mariscada va a reducir brutalmente con la pérdida de cobertura vegetal sobre los manglares”, lamenta Agra.
La Presión sobre Itaparica
Con el puente, la Isla de Itaparica puede enfrentar una explosión poblacional que amenaza con sobrecargar los servicios públicos y desfigurar el modo de vida tradicional.
Para Tânia França, representante de la Asociación Religiosa Cultural y Ambientalista (Arca), “el puente será invasivo y traerá más perjuicios que beneficios para la isla”.
Este escenario contrasta con el actual cruce realizado por ferry, que, a pesar de las críticas de deterioro, es defendido como la alternativa más sostenible.
“Parece que hubo un proceso intencional de deterioro del ferry para justificar el puente”, denunció Maria José Pacheco, secretaria ejecutiva del Consejo Pastoral de los Pescadores en Bahia.
Puente: ¿Desarrollo o Destrucción?
Aunque es un atajo logístico que favorece el transporte agrícola, el proyecto del puente plantea una pregunta crucial: ¿el progreso justifica la destrucción de ecosistemas y el impacto sobre comunidades vulnerables?
La polémica continúa en medio del análisis del licenciamiento ambiental, que hasta ahora solo ha obtenido licencia previa.
Severino Agra señala fallas en el Informe de Impacto Ambiental, alegando que no contempla adecuadamente los daños esperados.
Mientras el gobierno de Bahia y el consorcio avanzan en la planificación, queda por ver si la promesa de desarrollo compensará los costos ecológicos y sociales.
¿Se puede pagar el precio del progreso con la destrucción de ecosistemas y el compromiso del modo de vida de comunidades tradicionales?

Uma **** quando se diz melhorar algo no brasil. Sempre , sempre essa lereia .
Um projeto que promete dar um jeito na vida do Brasil, mas em troca está destruindo as nossas reservas naturais e os ambientes que fiscalizam, abandonando regularmente as nossas riquezas recall durante séculos.
A ponte vai destruir a ilha de Itaparica. O efeito mais imediato será a total especulação imobiliária ao lado da favelização generalizada. Criminalidade crescente. Além dos impactos ambientais que os estudiosos apontam. O governo do estado se omitiu totalmente da gestão e fiscalização do sistema ferry, entregando a população aos abusos dos abutres capitalistas. O sucateamento do ferry só pode ter sido proposital, e com certeza foi algo vergonhoso.
É revoltante como o governo do estado pode se omitir de suas responsabilidades e entregar a população a especulação imobiliária e criminalidade. O sucateamento do ferry foi proposital, e a construção da ponte só irá piorar a situação. A falta de gestão e fiscalização é vergonhosa!
O povo não podem ver um progresso que já começam a fazerem críticas mas não tem nada haver, esse ambientalista são uns imbecis que tudo querem proibirem a ponte tem espaços pra um navio imagine uma ****